RUTA 27 · LOW
Ramos regresa al Congreso de BC tras fracasar en la interna de Morena
El diputado del PVEM reasume su curul tres meses y medio después de pedir licencia para buscar la gubernatura. Su regreso confirma que la alianza verde-morena no le garantizó el espacio.

Jorge Ramos Hernández, diputado local del PVEM en Baja California, se reincorporó a su curul tras pedir licencia en julio para competir por la candidatura de Morena a la gubernatura de 2027. La senadora con licencia Julieta Ramírez Padilla obtuvo la posición. El regreso de Ramos muestra que la alianza PVEM-Morena no le aseguró el espacio y deja al verde sin candidato propio visible en el estado.
El diputado local del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) Jorge Ramos Hernández se reincorporó a su curul en el Congreso de Baja California después de que su intento por obtener la candidatura de Morena a la gubernatura de 2027 no prosperara. El presidente de la Mesa Directiva, Eligio Valencia López, informó en la sesión del jueves 22 de octubre que Ramos notificó mediante oficio con fecha del 14 de octubre que dejaba sin efecto su licencia y volvía como diputado propietario de la XXV Legislatura.
La licencia había comenzado el 2 de julio, tres meses y medio antes, y durante ese periodo la curul la ocupó su suplente Bryan Manuel Castillo Trinidad. Ramos fue uno de los políticos bajacalifornianos que acudieron el 22 de junio a la Ciudad de México a registrarse ante la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, presentado como propuesta del PVEM, partido aliado del oficialismo. La posición finalmente quedó en manos de la senadora con licencia Julieta Ramírez Padilla.
El perfil de Ramos hace más visible el costo político del episodio. Militó 33 años en el Partido Acción Nacional (PAN), fue diputado federal y alcalde de Tijuana entre 2007 y 2010, y en 2021 compitió por la alcaldía de esa ciudad en la alianza PRI-PAN-PRD, que perdió ante la morenista Montserrat Caballero. Su tránsito al PVEM y su inscripción en el proceso morenista lo colocaban como un activo útil para la alianza verde-morena en una entidad donde el partido del presidente no necesariamente requiere candidatos propios para ganar, pero sí necesita administrar las expectativas de sus socios.
La lectura política
El regreso de Ramos a su curul no es un trámite administrativo: es la confirmación pública de que la alianza PVEM-Morena no le garantizó la candidatura que fue a buscar. En la práctica, su licencia funcionó como una precandidatura de facto: separarse del cargo es el gesto habitual con el que un aspirante señala disponibilidad y se somete a la disciplina del partido que lo postularía. No hubo candidatura formal, porque la candidatura la definió Morena y recayó en Ramírez Padilla, pero el movimiento de Ramos sí operó como un posicionamiento anticipado que no encontró respaldo.
El episodio deja varias señales. Primero, que el PVEM, aun siendo aliado, no tiene capacidad de imponer nombres en la coalición gobernante cuando Morena decide reservar la plaza para un perfil propio. Segundo, que Ramos, con un historial panista largo y una derrota reciente en Tijuana, era un candidato de riesgo para un partido que prefiere perfiles con menor costo de explicación ante su base. Tercero, que el legislador conserva su curul y, con ella, un activo para negociar: un diputado local en la XXV Legislatura puede votar, condicionar y mantener presencia territorial mientras espera el siguiente ciclo.
Para 2027, el movimiento envía una señal a los aliados: la coalición se negocia, pero la candidatura se decide en Morena. Quien quiera competir por la gubernatura de Baja California desde un partido satélite tendrá que asumir que su espacio no está asegurado por la alianza. Ramos queda, por ahora, como un actor con cargo y sin candidatura, lo que lo deja en posición de esperar una compensación —una diputación federal, una posición en el gabinete estatal o una candidatura municipal— o de convertirse en un crítico interno si no la recibe.
Qué sigue
El Congreso de Baja California deberá confirmar en actas la reincorporación de Ramos y el retorno de Castillo Trinidad a su condición de suplente. En el plano partidista, la dirigencia estatal del PVEM tendrá que definir si mantiene a Ramos como su referente para 2027 o si busca otro perfil para la alianza con Morena. La definición formal de la candidatura morenista a la gubernatura, ya en manos de Ramírez Padilla, marcará el margen real de negociación que conserva el verde en la entidad.
Actualización
El hecho nuevo confirma la continuidad de la dinámica de migración de legisladores del PVEM a Morena iniciada con Jorge Ramos, mostrando que el acuerdo de coalición no garantiza lealtades ni detiene el flujo de militantes hacia Morena en otros estados. Leer el nuevo desarrollo.