ruta 27.Un proyecto de ruido cero.
← Volver a la cobertura

RUTA 27 · MEDIUM

Reforma de nacionalidad única no regirá en 2027; despeja el caso Bugarín

El transitorio fija 2028 como fecha de aplicación y deja la elegibilidad de los aspirantes en manos de las reglas locales vigentes, incluida la que Nayarit aprobó en septiembre.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre Congreso y reglas electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Luisa María Alcalde, consejera jurídica del Ejecutivo federal, precisó que la reforma de nacionalidad mexicana única no aplicará en las elecciones de 2027 porque ese proceso ya está en curso; regirá desde 2028. La aclaración despeja el caso de Jasmine Bugarín, aspirante de Morena en Nayarit que renunció a la nacionalidad estadounidense en 2018.

Reforma de nacionalidad única no regirá en 2027; despeja el caso Bugarín

La reforma constitucional que exige nacionalidad mexicana única a quienes aspiren a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México no tocará las reglas de 2027. Lo confirmó el 1 de octubre de 2026 Luisa María Alcalde, consejera jurídica del Ejecutivo federal, al explicar que el artículo transitorio del decreto fija su aplicación a partir del proceso electoral de 2028. La precisión desactiva una duda que ya se había instalado en el debate público sobre la elegibilidad de aspirantes con doble nacionalidad, en particular la de Jasmine Bugarín en Nayarit.

La razón que dio Alcalde es de calendario antes que de fondo: el proceso electoral de 2027 arrancó formalmente el 10 de septiembre y, según su explicación, las reglas no pueden modificarse cuando la contienda ya está en marcha. La reforma modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, pero su procedimiento todavía no concluye: falta la aprobación de las legislaturas estatales y la declaratoria correspondiente. Es decir, el propio año de aplicación que se anunció depende de que el Constituyente permanente cierre el trámite.

El transitorio que ordena el calendario

En paralelo, el Congreso de Nayarit aprobó el 29 de septiembre una reforma local que obliga a quienes aspiren a la gubernatura a mantener únicamente la nacionalidad mexicana y a renunciar a cualquier otra antes de solicitar el registro. Ese requisito entró a la conversación porque Bugarín fue identificada como aspirante de Morena a la gubernatura del estado y su nacionalidad estadounidense se discutió en el Senado durante el debate de la reforma federal.

La información difundida el 1 de octubre, con base en datos que la Secretaría de Relaciones Exteriores proporcionó a la consejera jurídica, señala que Bugarín renunció a la nacionalidad estadounidense en 2018, años antes de la reforma aprobada en septiembre y no como reacción a ella. Ese dato es el que sostiene, en los hechos, que su elegibilidad no dependa del nuevo requisito federal.

La lectura política

Un transitorio así no solo resuelve un problema técnico: define quién puede competir y con qué documento. Al posponer la entrada en vigor, el Ejecutivo evita dos costos al mismo tiempo. El jurídico: aplicar la restricción a un proceso ya iniciado abriría impugnaciones por retroactividad y por alteración de reglas a mitad del juego. El político: el Constituyente permanente se convertiría en filtro de candidaturas en curso, con capacidad de dejar fuera a cuadros ya posicionados.

En el caso de Nayarit, el efecto práctico es que la elegibilidad de Bugarín no se decide con la reforma federal, sino con lo que ya está vigente en el estado. Bugarín no es candidata registrada. Su posición es la coordinación de la 4T en Nayarit, una figura que en la práctica opera como plataforma de posicionamiento y la coloca en la antesala de una precandidatura, sin que exista aún candidatura formal ni definición del proceso interno de Morena y sus aliados. Que Morena y el Partido Verde hayan difundido un comunicado conjunto sobre su nacionalidad indica que el asunto se trató como riesgo de coalición, no como tema personal.

El mensaje que queda para aliados y adversarios es de doble filo: el nuevo requisito existirá, pero no alcanzará la elección que ya corre. En 2027 la elegibilidad se resolverá con las constituciones locales, los requisitos vigentes y la acreditación documental ante la autoridad electoral. Queda una zona gris que la evidencia disponible no resuelve: si la reforma local de Nayarit, aprobada el 29 de septiembre con el proceso ya en curso, puede aplicarse a este mismo proceso. De eso depende que el requisito estatal sea o no un obstáculo real para cualquier aspirante en esa entidad.

Qué sigue

El procedimiento federal debe completarse con la aprobación de las legislaturas estatales y la declaratoria de reforma constitucional; después vendrán las disposiciones secundarias que definan cómo se acredita la nacionalidad única y la renuncia a otra nacionalidad. En el plano local, falta la definición del proceso interno de Morena y sus aliados en Nayarit y, sobre todo, un pronunciamiento de las autoridades electorales estatales sobre si la reforma local aprobada en septiembre rige para el proceso en curso. Hasta entonces, la regla aplicable a 2027 es la que ya estaba escrita.