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RUTA 27 · MEDIUM

Reunión Delgado-Nuño alerta a Movimiento Ciudadano en Edomex rumbo a 2027

Horacio Jiménez sostiene que el encuentro revela el pragmatismo de la dirigencia naranja mientras el partido llega dividido al proceso donde se renuevan 125 ayuntamientos y el Congreso local.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Horacio Jiménez, exdiputado y catedrático, sostuvo que una reunión reciente entre Dante Delgado, dirigente de Movimiento Ciudadano, y Aurelio Nuño, exsecretario de Educación de Peña Nieto, encendió las alertas en el partido naranja del Estado de México. El señalamiento ocurre en medio de una división interna y del desgaste por los cuestionamientos financieros contra Juan Zepeda. En 2027 el Edomex

Reunión Delgado-Nuño alerta a Movimiento Ciudadano en Edomex rumbo a 2027

El exdiputado y catedrático universitario Horacio Jiménez afirmó que una reunión reciente entre Dante Delgado, dirigente nacional de Movimiento Ciudadano (MC), y Aurelio Nuño, exsecretario de Educación Pública del gobierno de Enrique Peña Nieto, "encendió las alertas" entre los grupos naranjas del Estado de México. La advertencia importa por lo que pone en la misma escena: al hombre que ha conducido al partido desde su fundación y a una figura identificada con el régimen priista anterior, en el estado donde MC libra su disputa interna más visible y donde en 2027 se renuevan los 125 ayuntamientos y el Congreso local.

La versión es de un analista, no del partido. Hasta ahora no hay confirmación pública de MC, de Delgado ni de Nuño sobre el contenido, la fecha o el alcance del encuentro, y la evidencia disponible tampoco permite sostener que exista un acuerdo, una coalición o una incorporación en curso. Con lo que hay, se trata de un encuentro referido por un tercero cuyo contenido se desconoce: el dato sólido es la inquietud que produjo, no una negociación cerrada.

Lo que se sabe —y lo que falta— de la reunión

Según el relato de Jiménez, el acercamiento evidencia "el pragmatismo de la dirigencia nacional" y respondería a una lógica de supervivencia electoral: fortalecer estructura y evitar una caída abrupta de votos en una entidad donde el partido ha perdido musculatura organizativa. El analista también sostuvo que las diferencias internas impiden a la organización mexiquense construir una ruta política sólida hacia 2027 y hacia la sucesión por la gubernatura en 2029.

A ese cuadro se suma el desgaste por los señalamientos contra Juan Zepeda, exalcalde de Nezahualcóyotl, por la situación financiera que habría dejado en el ayuntamiento. Conviene precisarlo: no existe resolución definitiva que acredite responsabilidades, de modo que deben leerse como acusaciones políticas con efectos reales sobre la reputación de un cuadro central del partido, no como un hecho jurídicamente establecido.

La lectura política

El encuentro funciona, por ahora, como un posicionamiento y una exploración de alianzas, no como una candidatura. Nadie está registrado, no hay precandidatura formal ni estatutos activados: lo que hay es un movimiento de dirigencia que busca ampliar el margen de negociación antes de que el calendario electoral ordene las piezas. Para Dante Delgado, la utilidad es doble: medir lealtades hacia adentro y mostrarse como interlocutor viable hacia afuera. Para Nuño, sin vehículo partidista propio, el efecto inmediato es visibilidad y la posibilidad de aparecer en una conversación nacional, aunque eso sea hoy más una hipótesis de analistas que un hecho verificado.

El costo también es claro. MC construyó buena parte de su identidad en el distanciamiento del priismo y del peñismo, y ese capital simbólico es justamente el que se erosiona cuando la dirigencia se sienta con figuras del régimen anterior. Esa tensión es el corazón de la fractura mexiquense: los grupos que apuestan por una línea de oposición dura pierden espacio frente a una conducción que privilegia la aritmética electoral, y quien queda expuesto al desgaste público —Zepeda— pierde capacidad de disputar el liderazgo estatal. Quien gana margen es la dirigencia nacional, que conserva la llave de cualquier acuerdo; quien lo pierde es la militancia que todavía se reconoce en el discurso antisistema.

Falta el elemento decisivo: si el acercamiento tiene agenda, términos y contrapartes concretas, o si se quedó en un gesto. Sin eso, la alerta es real pero el acuerdo es una incógnita.

Qué sigue

El siguiente dato verificable es la postura del propio MC: si la dirigencia confirma, minimiza o desmiente el encuentro y si convoca a sus órganos internos para fijar el método de selección de candidaturas para los 125 ayuntamientos y el Congreso local. En paralelo, habrá que observar si el caso Zepeda escala a un procedimiento formal con resolución, porque de ello depende si el desgaste se convierte en inhabilitación política efectiva. Y en el horizonte de 2029, la pregunta de fondo es si cualquier entendimiento con perfiles externos se traduce en estructura y votos, o si la inconformidad interna termina profundizando la fractura que hoy todos reconocen.