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Riggs formaliza registro en Morena y entra a la disputa por Chihuahua

El regidor capitalino, que ya fue candidato del PAN en 2013 y de Movimiento Ciudadano en 2021, busca una tercera oportunidad en el Ayuntamiento. La figura interna que disputa no equivale todavía a una candidatura.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre Congreso y reglas electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Miguel Alonso Riggs Baeza, regidor de Chihuahua por Morena, registró su aspiración a la Coordinación Municipal de la Defensa de la Transformación, el filtro con el que Morena perfila a su candidato a la alcaldía para 2027. Riggs llega con paso previo por el PAN y Movimiento Ciudadano, y competencia interna ya visible, como la diputada local Brenda Ríos. Aún no hay método ni fecha para la definició

Miguel Alonso Riggs Baeza, regidor del Ayuntamiento de Chihuahua por Morena, formalizó este miércoles 21 de octubre de 2026 su registro en el proceso interno del partido para la Coordinación Municipal de la Defensa de la Transformación en la capital del estado. La figura no es una candidatura: es el mecanismo con el que Morena ordena a sus aspirantes a la Presidencia Municipal rumbo a 2027. Con su registro, el regidor entra a la fila de salida de una contienda que su propio partido todavía no define cómo va a resolver.

El detalle que vuelve relevante el movimiento no es el trámite, sino el perfil. Riggs no proviene de la cantera morenista: fue regidor por el PAN entre 2010 y 2013, candidato panista a la alcaldía en 2013 —comicios que ganó Javier Garfio—, síndico municipal de 2016 a 2018, diputado federal por el Distrito 6 durante la LXIV Legislatura y candidato de Movimiento Ciudadano (MC) a la Presidencia Municipal en 2021, año en que el triunfo correspondió a Marco Bonilla. Hoy se presenta como la tercera oportunidad de un político que ha cambiado tres veces de partido y que nunca ha ganado la alcaldía.

"Hoy, con más experiencia, anuncio que busco ser el contrapeso para que Chihuahua se vuelva a levantar y sentir el orgullo de llevar este proyecto", expresó durante el anuncio, en el que planteó que cuenta con mayor experiencia para asumir el reto. Su trayectoria lo vincula con sectores del panismo y con el exgobernador Javier Corral; el propio regidor ha sostenido que su aspiración es personal y ha rechazado recibir instrucciones del exmandatario.

La disputa interna ya tiene otros nombres. Además de Riggs, la diputada local Brenda Ríos manifestó su interés en participar; también han sido mencionados Sahir Rentería, Martín Chaparro y Martha Serrano. Es decir, Morena capitalino no arranca con un aspirante solitario ni con una sucesión resuelta, sino con un abanico que obliga a su dirigencia a administrar expectativas y a elegir un método que no deje heridos en el camino.

La lectura política

La "Coordinación Municipal de la Defensa de la Transformación" cumple en la práctica una función de precandidatura: no otorga derechos electorales, pero define quién encabeza la conversación interna y quién queda en posición de ser medido en encuestas, consejos o designaciones. El límite legal es claro y conviene no confundirlo: no existe candidatura constitucional, no hay registro ante autoridad electoral y Morena no ha fijado el procedimiento. Lo que sí ocurrió es un posicionamiento formal dentro de un filtro partidista que, en los hechos, funciona como antesala de la candidatura.

El cálculo de Riggs combina dos incentivos. Por un lado, convierte su escaño de regidor en plataforma de visibilidad en temas de movilidad, seguridad vial y transporte, materia de su trabajo en Cabildo. Por otro, apuesta a que Morena privilegie un perfil con oficio administrativo y capacidad de atraer voto de centro en una capital que el PAN gobierna desde 2021. Ese es también su riesgo: entre la militancia morenista, un tres veces cambiado de siglas puede leerse como oportunismo más que como suma.

Para la dirigencia estatal, el registro tiene un valor distinto: amplía el menú sin comprometer la decisión. Un proceso con varios aspirantes le permite negociar, medir lealtades y reservar la designación final como moneda de cambio frente a otros actores, incluida la diputación local y los grupos que sobreviven al corralismo. La señal que envía a aliados y adversarios es que Morena capitalino no tiene dueño único.

Qué sigue

El paso inmediato es la definición del método y los tiempos con los que Morena determinará a su perfil para 2027: encuesta, consejo político o designación directa, sin que hasta ahora exista fecha pública. Después vienen las etapas legales: la elección municipal concurrente con la sucesión de la gubernatura de Chihuahua exigirá precampañas, registro de candidaturas y validación ante el organismo electoral local. Lo verificable en el corto plazo es si la lista de registrados crece, si Brenda Ríos formaliza su inscripción y si la dirigencia fija reglas antes de que la competencia se vuelva plebiscito.