RUTA 27 · MEDIUM
Santana guarda silencio sobre la coordinación en Nayarit y mide su fuerza
Ganó el reconocimiento como primer lugar de la encuesta interna, pero la coordinación estatal quedó en manos de Jasmine Bugarín por paridad de género. Su única respuesta pública es un video de porras.

Morena reconoció que Héctor Santana, alcalde con licencia de Bahía de Banderas, ganó la encuesta interna en Nayarit, pero entregó la coordinación estatal a Jasmine Bugarín por paridad de género. Un día después, Santana sigue sin fijar postura: solo compartió el video del recibimiento que le montaron simpatizantes en el aeropuerto de Puerto Vallarta.
La noche del lunes 28 de septiembre, alrededor de un centenar de simpatizantes esperó a Héctor Santana García en el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta con pancartas y una consigna que resume el conflicto: “¡Ganamos la encuesta de todo Nayarit!”. Al día siguiente, el alcalde con licencia de Bahía de Banderas compartió el video del recibimiento con cinco palabras —“¡Muchas gracias familia!”—. Hasta la mañana del martes 29 de septiembre no había publicado un posicionamiento específico sobre la decisión que un día antes entregó a Jasmine Bugarín Rodríguez la coordinación estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nayarit. Ese silencio es, hoy, el hecho político: quien fue reconocido como ganador de la encuesta general no ha dicho si acepta el resultado, si lo impugna o si lo cobra.
El dato que sostiene la tensión proviene de la propia dirigencia. Durante la presentación de resultados, Morena reconoció que Santana obtuvo el primer lugar general entre los perfiles que participaron en el proceso interno y que Bugarín fue la mujer mejor posicionada. La definición final favoreció a la senadora con licencia mediante la aplicación del criterio de paridad de género. Santana no se ausentó del acto: participó en la presentación de Bugarín y levantó su brazo tras la determinación. Al término del encuentro dijo que no busca “el poder por el poder”.
El reclamo que Santana no firma ni desmiente
Las porras del aeropuerto no fueron un acto de campaña ni una protesta formal. Fueron una demostración de respaldo convocada por simpatizantes, con consignas como “¡Santana, amigo, el pueblo está contigo!”, y en redes sociales han aparecido comentarios ciudadanos que le plantean buscar la gubernatura por la vía independiente. Conviene precisar el límite: esos llamados son de seguidores, no del alcalde con licencia. Santana no ha manifestado intención alguna de contender por fuera de su partido, y no existe acto jurídico, documento ni declaración pública en esa dirección. La hipótesis de una ruptura es, por ahora, de terceros.
La lectura política
La coordinación estatal de “Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional” no es una candidatura ni una precandidatura registrada. Es una figura organizativa del movimiento y, en la práctica, funciona como plataforma desde la que se construye la candidatura a la gubernatura de Nayarit: quien la encabeza queda en posición de salida. Formalmente no hay proceso ante la autoridad electoral local ni corren plazos de precampaña. La distinción importa porque marca el terreno de la disputa: todo ocurre dentro de la vida interna de una coalición, no en el ámbito sancionable de una contienda constitucional.
El incentivo de Santana es preservar su activo principal: el reconocimiento público de que ganó la encuesta y la capacidad de movilización que exhibió en el aeropuerto. Convertirlo en reclamo abierto tiene rendimiento doble —presiona por una compensación verificable y conserva la opción de salida—, pero también costo: un liderazgo que se moviliza fuera del guion puede ser leído por la dirigencia como indisciplina, y eso se paga en la siguiente negociación.
El incentivo de la dirigencia es distinto. La paridad de género es un criterio con cobertura normativa y difícil de combatir en público; permitió resolver la designación sin desautorizar expresamente el resultado de la encuesta y, de paso, dejar la coordinación en manos de una integrante del PVEM, socio de coalición. Que la designación recaiga en una figura externa a Morena sugiere que la decisión también salda una cuenta con el aliado verde, aunque la evidencia disponible no permite afirmar que ese haya sido el criterio determinante.
Falta un elemento y conviene decirlo: la encuesta que Santana ganó se conoce por el reconocimiento de la propia dirigencia, no por un instrumento publicado con metodología, cuestionario y niveles de confianza. Esa ausencia es, precisamente, el espacio donde cabe el reclamo.
Qué sigue
La primera señal verificable no requiere documentos: es si Santana publica o no un posicionamiento. Cada hora de silencio también comunica. Después habrá que ver si su equipo formaliza el respaldo a Bugarín o si aparece un bloque de simpatizantes organizado con demandas concretas —integración de la coordinación, espacio en la fórmula, encuestas adicionales—.
Otro indicador es si alguien de su entorno promueve la vía independiente con actos formales: manifestación de intención, recolección de firmas y cumplimiento de plazos ante la autoridad electoral. Al 29 de septiembre no existe ninguno. El calendario de Nayarit rumbo a 2027 obligará a definir cuadros con el proceso ya cerrado; una designación no termina la disputa, solo la traslada a la negociación entre quienes compitieron.