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Santana hereda un IEPC dividido; su reto es no ser rehén del consejo
El politólogo Javier Hurtado advierte que el nuevo presidente del organismo electoral de Jalisco necesita cinco votos para nombrar a su secretario ejecutivo, y que dos consejeros seguirán en el cargo después de la elección de 2027.

Ernesto Santana Bracamontes asumió la presidencia del IEPC de Jalisco con un consejo designado antes de su llegada. El politólogo Javier Hurtado advirtió que su reto es construir consensos y no quedar rehén de esos consejeros: nombrar al secretario ejecutivo exige cinco votos y los consejos distritales deben quedar antes del 15 de diciembre, camino a la elección de 2027.
El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco (IEPC) tiene nuevo consejero presidente: Ernesto Santana Bracamontes. El organismo que en 2027 organizará la elección de diputaciones locales y ayuntamientos arranca con un titular que no eligió a su propio consejo. Esa, según el politólogo Javier Hurtado González, es la variable que definirá su gestión.
En entrevista, el expresidente del Colegio de Jalisco y académico de la Universidad de Guadalajara advirtió que el riesgo es que Santana "se convierta en rehén de estos consejeros, que podrían llegar a hacer una coalición entre ellos para imponerse a las decisiones al presidente". Antes de estigmatizarlo por su "supuesta cercanía con personajes de la vida política", pidió concederle el beneficio de la duda y ponderar sus más de 20 años en organismos jurisdiccionales electorales y su trabajo con Mónica Aralí Soto Fregoso, quien anunció su renuncia como magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
La aritmética sostiene la advertencia: dos consejeros concluyen su encargo en septiembre de 2027, después de la jornada electoral, y los demás en 2030 y 2031. Como las decisiones del IEPC son colegiadas, la capacidad del presidente se medirá en votos ajenos.
El primer examen es inmediato. El nombramiento del secretario ejecutivo se hace a propuesta del presidente, pero exige mayoría calificada: al menos cinco consejeros. Si no la construye, el escenario se parece al que enfrentó Guadalupe Taddei en el Instituto Nacional Electoral (INE), donde la falta de acuerdos internos bloqueó nombramientos clave y obligó al TEPJF a autorizar designaciones provisionales, recordó Hurtado.
El calendario que no espera consenso
Antes del 15 de diciembre el IEPC debe integrar los consejos distritales, decisivos para la calificación electoral y la entrega de constancias de mayoría. Hurtado subrayó que su autonomía debe garantizarse no sólo frente a los partidos, sino frente al gobierno estatal, y recordó que en procesos previos se documentaron nexos entre funcionarios de esos consejos y el gobierno local.
El frente de las campañas anticipadas llega en el mismo tramo. El politólogo ubica los nombramientos de coordinadores como "precandidaturas virtuales": no son candidaturas registradas —no hay registro ni cargo en juego—, pero operan como posicionamientos anticipados. Y apunta que el TEPJF ya resolvió que son los organismos locales, no el INE, quienes deben sancionarlos. El criterio del IEPC será, por tanto, una señal medible.
En abril tocará integrar los consejos municipales. La referencia es incómoda: Hurtado citó irregularidades del proceso pasado en Guadalajara, con paquetes que llegaron con actas pero sin votos, o al revés, y boletas presuntamente "planchadas". A eso se suma la injerencia del crimen organizado, que ha forzado renuncias de candidatos y dejado a Jilotlán de los Dolores sin autoridades electas. Para la jornada plantea tres prioridades: cadena de custodia, un PREP cerrado al 100% y sanciones a quienes anuncien resultados anticipados.
La lectura política
La presidencia del IEPC no es un cargo de dirección, sino de construcción de mayorías. En un consejo designado antes de su llegada, Santana opera como un coordinador sin bancada propia: su autoridad depende de votos prestados, y cada voto prestado tiene precio. El nombramiento del secretario ejecutivo es donde ese precio se vuelve visible, porque los consejeros con mandato hasta 2030 y 2031 conservan horizonte propio y ninguna urgencia de alinearse con la nueva presidencia.
Hay un incentivo de doble filo. Quienes salen en septiembre de 2027 podrían calcular con menor costo de mediano plazo; los de mandato largo negocian pensando en la siguiente integración. En paralelo, el terreno de la sanción es el que más ruido político produce: en 2027 Jalisco no renueva la gubernatura, pero sí diputaciones y ayuntamientos, y los actores que ya se mueven en territorio necesitan que la autoridad no actúe.
El límite conviene decirlo: lo de Hurtado es un juicio prospectivo sobre riesgos de gestión, no una acusación ni una resolución. No hay constancia pública de que el bloque heredado opere ya como coalición. Lo que lo probaría —o lo desmentiría— es la primera votación nominal del consejo.
Qué sigue
- El nombramiento del secretario ejecutivo, primer test de mayoría calificada (cinco votos). No se informó fecha. - Antes del 15 de diciembre: integración de los consejos distritales. - Abril: consejos municipales. - Septiembre de 2027: salida de dos consejeros; los demás en 2030 y 2031. - Pendientes de criterio: campañas anticipadas y la causal de nulidad por intervención extranjera, sin jurisprudencia.