RUTA 27 · MEDIUM
Secretario de Cota presiona a funcionarios para inflar encuesta en Tecate
Los mensajes, documentados en capturas de pantalla, piden a cada integrante del Ayuntamiento sumar 30 apoyos y enviar la evidencia. El alcalde busca la diputación federal del distrito 09 sin dejar el cargo.

Javier Eduardo Miranda Liera, secretario particular del alcalde de Tecate, Román Cota, pidió por WhatsApp a funcionarios municipales inflar una encuesta que mide perfiles de Morena para el distrito federal 09. Cota busca esa diputación sin dejar la alcaldía y sin pedir licencia. El episodio muestra cómo la estructura de un ayuntamiento se usa para posicionar una aspiración rumbo a 2027.
El secretario particular del alcalde de Tecate, Román Cota Muñoz, instruyó a funcionarios del Ayuntamiento a inflar en redes sociales una encuesta que mide perfiles de Morena para la coordinación del distrito federal 09. La petición, enviada por WhatsApp y documentada en capturas de pantalla, expone el uso de la nómina municipal como aparato de posicionamiento de un alcalde que ya anunció su aspiración a una diputación federal.
Javier Eduardo Miranda Liera escribió a integrantes del gobierno municipal: “…invitar a 30 personas de confianza que demuestren el apoyo y a la vez solicito me envíen captura de sus 30 personas apoyando, gracias (sic)”. Cada funcionario debía reclutar treinta personas y remitir el comprobante. No hay información pública, hasta ahora, de cuántos acataron la instrucción ni de si alguien se negó.
El ejercicio no mide cualquier cosa: la consulta de la página El Portavoz ordena perfiles para la “coordinación del noveno distrito federal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional”, la figura con la que Morena designa a quien será su virtual candidato a diputado. El distrito abarca Tecate, Playas de Rosarito y una parte del este de Tijuana; la diputación la ejerce hoy la exalcaldesa de Rosarito, Araceli Brown Figueredo.
El 1 de octubre Cota anunció que se registraría en el proceso interno, con fecha límite el 4 de octubre, sin pedir licencia para seguir al frente de la alcaldía. No explicó por qué busca una diputación federal en lugar de la reelección, ni cómo compatibilizaría ambos cargos en caso de ganar. Dentro de Morena circulan versiones de que los cuadros principales del partido no respaldarían su continuidad ante los resultados de su gobierno, los desvíos millonarios de recursos públicos y los señalamientos sobre posibles actividades ilegales de colaboradores y policías. Diputados locales, incluidos los de su propio partido, han usado la tribuna del Congreso para denunciar deficiencias de su gestión. Sobre la ola de homicidios de menores, Cota deslindó a su gobierno y sostuvo que son los padres quienes deben vigilar a sus hijos; después afirmó que la situación “no afectaría” sus aspiraciones.
En la misma encuesta aparece Rubén Eduardo Sandoval Chávez, operador territorial de la senadora con licencia y aspirante a la gubernatura Julieta Ramírez Padilla, y hasta hace poco delegado estatal de Bienestar. Según documentos de la Corte del Distrito Sur de California, en 2011 se declaró culpable de posesión y descarga de 951.2 kilos de marihuana y fue condenado a 30 meses de prisión federal y años de libertad condicional. También figura el diputado local por Playas de Rosarito, Danny Fidel Mogollón Pérez, señalado en 2024 en un reporte al 911 por agredir a su esposa, entonces separado del grupo parlamentario de Morena y reincorporado el 13 de agosto de este año para llegar a 16 de 25 curules.
La lectura política
Formalmente, nada de esto es una candidatura: no hay registro ante el INE, no hay precampaña en sentido legal ni acto de autoridad electoral. En la práctica, la encuesta y la presión sobre la estructura municipal funcionan como una precandidatura de facto: convierten una jerarquía administrativa —donde los funcionarios dependen laboralmente del alcalde— en capital político medible.
El cálculo de Cota tiene dos piezas. Una diputación federal le da fuero y una salida de un municipio donde su propio partido no le garantiza la reelección; pedir licencia, en cambio, le costaría el control del Ayuntamiento justo cuando lo necesita como base de operación. El costo es simétrico al beneficio: usar a personal municipal para una encuesta partidista es el tipo de conducta que alimenta acusaciones de uso de recursos públicos con fines electorales, aunque hasta ahora no se ha documentado denuncia alguna ante el INE, la contraloría estatal o el órgano interno de Morena.
Para el partido, la lectura es incómoda. Morena adoptó la encuesta como mecanismo de arbitraje interno —sustituye la negociación por un ejercicio de popularidad— y el tablero del distrito 09 queda integrado por un alcalde que presiona a su personal, un operador con una condena federal por narcotráfico en Estados Unidos y un legislador reincorporado tras un caso de violencia de género. La señal a aliados y adversarios es precisa: el filtro no es reputacional, es capacidad de movilización y control territorial. Medir a Cota contra Sandoval es, en los hechos, medir al equipo del alcalde contra la estructura de Ramírez Padilla en Tecate, en un distrito que cruza la disputa por la gubernatura de Baja California y el reparto de diputaciones rumbo a 2027. Falta un dato para sostener lecturas más fuertes: no se conoce el valor vinculante de la encuesta en la designación.
Qué sigue
El registro interno ya cerró el 4 de octubre; lo verificable ahora es la publicación de resultados y la designación de la coordinación del distrito 09, que aún no tiene fecha pública conocida. También está por verse si alguna instancia reacciona ante los mensajes: una denuncia ante el INE, la contraloría estatal o la Comisión de Ética de Morena marcaría si el costo es real o sólo mediático. Y quedan dos preguntas abiertas en Tecate: si Cota gana, con qué licencia gobierna el resto del trienio quien quede al frente, y si pierde, con qué margen interno llega al cierre de su administración. Hasta ahora no se ha documentado respuesta de Cota, de Miranda Liera ni del partido en el estado.