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Seis homicidios en 48 horas en Juchitán llevan al municipio a pedir ayuda a Segob

El asesinato de un empleado municipal en la plaza Garibaldi elevó a seis los homicidios en menos de dos días, pese al despliegue de 700 efectivos federales y estatales. El comisionado Francisco Vásquez Jiménez reconoció la crisis y acudió a la Secretaría de Gobernación.

Ilustración editorial de Ruido Cero sobre seguridad pública
Ilustración editorial de Ruido Cero; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Juchitán, Oaxaca, registró seis homicidios en menos de 48 horas, entre ellos el de José de Jesús V. M., empleado de limpieza del ayuntamiento, atacado a balazos en la plaza Garibaldi. No hay detenidos. El comisionado municipal Francisco Vásquez Jiménez pidió formalmente apoyo a la Segob. La violencia persiste pese a 700 efectivos desplegados y ocurre tras la detención del expresidente municipal, v

José de Jesús V. M., de 22 años y trabajador del área de limpieza del ayuntamiento de Juchitán, fue asesinado a balazos la mañana del miércoles en la plaza Garibaldi de esta ciudad zapoteca. Con su muerte suman seis homicidios en menos de 48 horas, sin que hasta el momento se reporte ninguna persona detenida. El hecho no es un episodio aislado: ocurre en un municipio que arrastra una crisis de seguridad reconocida por sus propias autoridades y que ahora busca respaldo formal del gobierno federal.

Según relataron familiares en la escena, el joven se dirigía presuntamente a una audiencia judicial cuando personas a bordo de una motocicleta lo atacaron. Desde el lunes hasta este miércoles, la violencia cobró la vida de dos mototaxistas, un estudiante de ingeniería del Tecnológico del Istmo y dos jóvenes de 17 y 22 años, además del empleado municipal. La racha delictiva persiste a pesar de que 700 elementos de las fuerzas de seguridad federales y estatales recorren las nueve secciones y más de 130 colonias populares del municipio.

En redes sociales, la ciudadanía exige paz a las autoridades estatales y federales bajo el reclamo de que los crímenes ya se cometen a cualquier hora del día y a la vista del público. Aunque no se ha decretado un toque de queda formal, comercios y habitantes evitan circular a altas horas de la noche y prefieren resguardarse temprano, según se desprende del propio reporte periodístico.

La respuesta institucional

El comisionado municipal Francisco Vásquez Jiménez, quien asumió el cargo tras la detención del expresidente municipal Miguel Sánchez Altamirano, reconoció la persistencia de la violencia y lamentó los asesinatos. Vásquez Jiménez recalcó que acudió a la Ciudad de México para sostener un encuentro con la titular de la Secretaría de Gobernación y expresarle la preocupación del pueblo de Juchitán.

"Entiendo a quienes depositaron su confianza en mí y hoy exigen resultados. Mi encargo es conducir la administración municipal; dirigir las operaciones de seguridad corresponde a las instituciones responsables de esa tarea", declaró el funcionario. "Tener funciones distintas no significa desentenderme de una preocupación que también es mía. La tranquilidad de Juchitán nos obliga a todos a participar".

La llegada de Vásquez, bombero y locutor binnizá, como comisionado generó esperanza entre la población juchiteca. Sin embargo, el margen de acción municipal es limitado: la seguridad pública en Oaxaca recae en instancias estatales y federales, y el propio comisionado lo subrayó al distinguir su encargo administrativo de las operaciones de seguridad.

La lectura

El contexto importa para dimensionar el momento. El 23 de septiembre, como parte de la Operación Sable, fue detenido Miguel S. A., alias "Quetu", presidente municipal de Juchitán, junto con C. A. P. L., alias "Parka". Al día siguiente fue capturado Jhon Kenny M. S., excomisionado de Seguridad del municipio, por su probable participación en delitos relacionados con extorsión agravada y conductas contra la investigación y seguridad del Estado. A los tres se les vincula con el grupo criminal denominado "Los Cromos", que operaba como brazo operativo del Cártel Jalisco Nueva Generación en el Istmo de Tehuantepec.

Cifras oficiales señalan que en los últimos cuatro años suman 957 homicidios dolosos en el Istmo de Tehuantepec, de los cuales se estima que aproximadamente el 70 por ciento están relacionados con "Los Cromos". La Fiscalía General del Estado de Oaxaca ubica a esa organización operando en Juchitán de Zaragoza, Tehuantepec, Salina Cruz, Ciudad Ixtepec, El Espinal, Magdalena Tequisistlán y Unión Hidalgo.

La violencia desatada desde el lunes ocurre, por tanto, semanas después de una operación que tocó al corazón político y de seguridad del municipio. Las autoridades también confirmaron que Mariano Rosado López, exsecretario municipal de Juchitán y aspirante a la presidencia municipal, es buscado por las fuerzas federales y hasta la fecha permanece prófugo.

Lo que la evidencia disponible no permite sostener es un vínculo directo entre los seis homicidios de esta semana y una represalia o reacomodo específico de "Los Cromos" tras las detenciones. Tampoco hay detenidos ni imputaciones que permitan atribuir los crímenes a una organización determinada. Esa es, precisamente, una de las piezas que falta esclarecer.

Qué sigue

El primer punto de verificación es la respuesta de la Secretaría de Gobernación a la solicitud formal del municipio: si se traduce en refuerzos, coordinación operativa o un plan específico para el Istmo. El segundo es la investigación de la Fiscalía de Oaxaca sobre los seis homicidios y la identidad de los atacantes. El tercero es la situación jurídica de los detenidos en la Operación Sable y la captura del prófugo Rosado López.

Mientras tanto, el despliegue de 700 efectivos no ha contenido la racha. Para la población de Juchitán, la pregunta inmediata no es cuántos operativos se anuncian, sino cuántas horas pasan sin un nuevo homicidio.