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RUTA 27 · MEDIUM

Sheinbaum abre segunda ronda a perdedoras de encuesta de Morena

La presidenta ofreció presidencias municipales y diputaciones estatales a quienes no ganaron la encuesta interna. Los casos más visibles ya dejaron sus cargos, y el acomodo busca que la derrota no se convierta en ruptura.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Claudia Sheinbaum anunció que quienes perdieron la encuesta interna de Morena rumbo a 2027 podrán participar como coordinadores en presidencias municipales y diputaciones estatales. La oferta busca contener rupturas tras la designación de las coordinaciones estatales, donde Andrea Chávez, Tatiana Clouthier y Abelina López no fueron seleccionadas. No hay convocatoria publicada: por ahora es señal p

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció este martes 29 de septiembre que las aspirantes que no ganaron la encuesta interna de Morena rumbo a 2027 no quedan fuera del tablero: podrán participar como coordinadoras en presidencias municipales y diputaciones estatales. "Hay muchas nuevas convocatorias, son presidencias municipales, diputaciones estatales en donde quien no obtuvo el triunfo en la encuesta puede participar como coordinador", dijo en la mañanera, un día después de que Morena diera a conocer a sus coordinadores estatales en las 17 entidades que renovarán gubernatura.

La declaración llegó con nombres propios en el aire. Andrea Chávez, Tatiana Clouthier y Abelina López —tres de los casos más visibles de aspirantes no seleccionadas— tienen en común haber dejado ya un cargo para entrar a la contienda: Chávez pidió licencia indefinida al Senado, con posibilidad de volver hasta 2030; Clouthier renunció en mayo al Instituto de Mexicanas y Mexicanos en el Exterior (IMME); López solicitó licencia como alcaldesa de Acapulco y su segundo periodo termina en 2027. Es decir, hay costo hundido y, sobre todo, una ventana de tiempo que empieza a cerrarse.

De encuesta a "coordinación": qué es y qué no es

En Morena, "coordinador" es el nombre formal con el que el partido designa a quien encabezará un esfuerzo electoral antes de que exista la candidatura legal. Funciona, en la práctica, como una precandidatura de facto: no es una candidatura registrada, no otorga derechos ante la autoridad electoral y no obliga a nada mientras no exista una convocatoria. Eso es precisamente lo que falta aquí: no hay convocatoria publicada, ni número de cargos disponibles, ni plazos, ni reglas de elegibilidad. La oferta es, por ahora, una señal política, no un procedimiento exigible.

Tampoco es un gesto aislado. Lo que se abre es una segunda ronda interna para cargos municipales y legislativos locales, un espacio donde los cuadros que perdieron en la primera vuelta pueden conservar estructura, territorio y presencia. Algunos análisis lo describieron como un premio de consolación. Sheinbaum lo presentó como parte del mismo proceso, al sostener que el interno fue un ejercicio con "mucha unidad".

La lectura política

El movimiento responde a un cálculo de riesgo más que a generosidad. Morena reparte candidaturas a 17 gubernaturas y deja fuera a personajes con estructura propia, recursos y capital mediático. El costo de mantenerlos en la intemperie —ruptura, impugnaciones, competencia por fuera o simple desmovilización territorial— es mayor que el de ofrecerles un cargo menor. La figura del coordinador permite diferir la disputa sin cerrarla.

Quien gana margen es Sheinbaum, que se coloca como árbitro del acomodo interno y evita quedar atada a una lista cerrada. Los desplazados conservan expectativa y, con ella, un incentivo para no romper antes de tiempo. El costo lo paga la regla: si perder la encuesta garantiza un cargo, la encuesta deja de ser un mecanismo de selección y se acerca a un mecanismo de reparto. Y hay una señal incómoda dentro de la propia coalición: el diputado del PT Reginaldo Sandoval advirtió que las disputas podrían hacer perder a Morena en 12 de las 17 gubernaturas en juego.

Conviene no confundir contención con reconciliación. Chávez evitó mencionar a Cruz Pérez Cuéllar, virtual candidato en Chihuahua, y Clouthier evitó mencionar a Clara Luz Flores en Nuevo León; ambas se limitaron a respetar los resultados y a respaldar el proyecto. Eso es disciplina declarativa, no respaldo explícito al ganador. Ninguna ha dicho todavía si competirá por un cargo distinto.

Qué sigue

La prueba está en la letra pequeña. Si Morena publica convocatorias con reglas, plazos y número de posiciones, la oferta se convierte en procedimiento; si no, queda como declaración. Sin esas convocatorias, los tiempos concretos dependerán de los calendarios que fijen las autoridades electorales locales para los procesos de 2027, todavía sin fecha pública.

Hay tres señales a vigilar: si Chávez, Clouthier y López aceptan competir por un cargo de menor jerarquía al que buscaban; si el PT sostiene su amenaza de restar en las gubernaturas o la usa como moneda de cambio; y si las encuestas siguen siendo el método para definir candidaturas municipales y legislativas o el partido abre un mecanismo distinto. Cualquiera de las tres definirá si el acomodo de septiembre de 2026 fue contención exitosa o sólo una pausa.