RUTA 27 · MEDIUM
Sheinbaum avala coordinadores de Morena en giras; MC ya acusa actos anticipados
La Presidenta acotó el perímetro de lo tolerable antes de que el INE resuelva la queja de Movimiento Ciudadano: presencia sí, protagonismo no. Los coordinadores de 10 estados siguen sin ser candidatos formales.

Claudia Sheinbaum dijo en la mañanera que nada impide a los coordinadores estatales de Morena rumbo a 2027 asistir a sus giras, siempre que no tengan un papel protagónico, y recordó que el registro de candidaturas aún no comienza. La postura responde a la queja de Movimiento Ciudadano ante el INE por presuntos actos anticipados de campaña.
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo en la conferencia matutina que no hay impedimento para que los coordinadores estatales de Morena rumbo a 2027 asistan a los actos de su gira de rendición de cuentas por el Segundo Informe de Gobierno. Fijó, eso sí, una frontera: si tuvieran "un papel preponderante, algo particular", admitió, "a lo mejor se podría considerar… alguna ilegalidad electoral o irregularidad electoral". El resto del argumento es temporal: "todavía ni siquiera empieza formalmente la inscripción de candidatos o candidatas".
La respuesta llega cuando Movimiento Ciudadano (MC) mantiene una queja ante el Instituto Nacional Electoral (INE) contra Morena por presuntos actos anticipados de campaña derivados de la designación de esos coordinadores. Sheinbaum contestó que "van como cualquier persona a asistir" y que "es muy abierta la asamblea que se hace".
Coordinación, no candidatura: dónde corre la línea
Morena ha designado coordinadores de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en 10 estados que renovarán gubernatura en 2027. La lista incluye a Santiago Nieto en Querétaro, Imelda Castro en Sinaloa y Julieta Ramírez en Baja California. En Querétaro, Nieto acudió acompañado de simpatizantes con lonas y carteles alusivos a su figura; en Chihuahua, los aspirantes Andrea Chávez y Cruz Pérez aprovecharon la visita. Ahí está la distinción que la propia Presidenta puso sobre la mesa: asistir como ciudadano no es lo mismo que montar, dentro del acto, un dispositivo de posicionamiento.
Conviene separar cuatro cosas que el lenguaje político mezcla. Candidatura formal: no existe; no hay registro ni precandidatura ante autoridad electoral. Aspiración: existe y es pública. Posicionamiento: existe y se alimenta de la gira. Precandidatura de facto: es lo que mejor describe el arreglo, porque el cargo partidista cumple en la práctica la función de una plataforma electoral sin serlo jurídicamente. La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, se ha referido a los designados como futuros candidatos; formalmente, todavía no lo son.
La lectura política
Sheinbaum no legaliza la precampaña anticipada: acota el perímetro. Define qué tolerará —presencia— y qué no —protagonismo— antes de que el INE fije criterio. La jugada tiene dos destinatarios. Hacia dentro, envía la señal de que el proceso interno no se desordenará por la vía de los actos públicos, en línea con el llamado a "serenarse" ante los inconformes por la selección de coordinadores y con su defensa del método de encuestas como antídoto contra el "dedazo". Hacia fuera, responde a MC con una tesis verificable: mientras no haya inscripción formal, la presencia no configura irregularidad automática. Al INE le toca decidir si esa tesis se sostiene o si el protagonismo en un acto de gobierno pesa más que el calendario.
Quien gana margen es la Presidenta: conserva la gira como herramienta de cohesión de la coalición gobernante y evita que la disputa por 2027 se le vuelva conflicto abierto antes de tiempo. Quien queda en posición incómoda es el INE, obligado a pronunciarse sobre una línea difusa mientras los designados se comportan, en la calle, como si ya fueran candidatos. Y quienes pierden control son las dirigencias estatales y los aspirantes fuera de esa lista: la gira opera como medidor público de quién está dentro.
El límite es claro: no hay resolución del INE, no hay encuestas publicadas en su totalidad —Sheinbaum misma pidió transparentarlas— y no hay registro de precandidatura. Con esos huecos, hablar de candidaturas consumadas excedería la evidencia; hablar de precampaña de facto describe lo que se ve.
Qué sigue
El primer paso verificable es la ruta de la queja de MC en el INE: su admisión, la eventual apertura de procedimiento y la definición sobre actos anticipados, que sentaría precedente para el resto del proceso. En paralelo queda pendiente la publicación de los resultados de las encuestas con las que Morena definió a sus coordinadores. Y falta lo que aún no ocurre: la apertura formal de precampañas y el registro de candidaturas conforme al calendario que aprueben el INE y los organismos electorales locales para 2027.