RUTA 27 · MEDIUM
Sheinbaum evita reunirse con López Beltrán, pero avala su trabajo en Tabasco
La presidenta descartó un encuentro con el morenista durante su gira por el estado y trató la visa cancelada como un asunto político. El reconocimiento a su labor territorial llega mientras suena para una diputación federal en 2027.

Claudia Sheinbaum descartó reunirse con Andrés Manuel López Beltrán durante su gira por Tabasco y zanjó el tema de la visa cancelada como un asunto político. En el mismo acto reconoció su trabajo territorial. El mensaje llega cuando la cobertura lo coloca entre los aspirantes de Morena a una diputación federal por Tabasco en 2027.
La gira de Claudia Sheinbaum por Tabasco dejó un mensaje de dos capas el 25 de septiembre de 2026. La presidenta descartó reunirse con Andrés Manuel López Beltrán —ni para abordar la cancelación de su visa estadounidense ni por ningún otro tema—, pero en el mismo bloque de declaraciones reconoció su trabajo territorial. La cobertura periodística de esa fecha lo ubica, además, como uno de los aspirantes de Morena a una candidatura a diputado federal por Tabasco con miras a las elecciones de 2027.
"¿Una reunión sobre su visa? No. Además no nos vamos a reunir con él. Tomamos posición en ese momento, pues (la visa) es un asunto político, no tiene nada que ver con otra cosa", dijo la presidenta. La frase hace dos cosas: cancela la fotografía y coloca el conflicto en el terreno de lo político, no en el consular ni en el judicial. Horas antes, en el mismo estado, el propio López Beltrán le había dado la bienvenida.
Lo segundo que dijo importa más para la conversación interna. "Él ha estado trabajando aquí en su territorio", expresó Sheinbaum, y añadió: "lo veo muy bien, no tengo ningún problema". No es un respaldo a una candidatura —no existe registro alguno—, pero sí una validación pública del activo que en la política mexicana suele preceder a una postulación: la presencia territorial.
El expediente que no se cierra
El contexto del caso no se agota en la visa. La fiscal general Ernestina Godoy sostuvo que no hay órdenes de aprehensión contra López Beltrán ni contra Amílcar Olán, y la propia Sheinbaum negó que exista una investigación en su contra por "huachicol fiscal". El gobierno federal fijó posición sobre la decisión estadounidense cuando estalló la controversia y, desde entonces, la presidenta ha cerrado el tema con la fórmula "ya di mi opinión". Hay muchas aclaraciones oficiales y ninguna imputación formal conocida.
La lectura política
En términos formales, López Beltrán no es candidato: es un aspirante. No hay candidatura registrada, no hay proceso interno resuelto y tampoco existe una precandidatura en el sentido que la ley electoral le da a esa figura, que supone un proceso partidista en curso y reglas publicadas. El límite es claro y conviene no borrarlo: la evidencia disponible habla de aspiración y de cobertura periodística, no de postulación.
En la práctica, sin embargo, su posición ya opera como una precandidatura de facto. Recorre el territorio, tiene visibilidad nacional por el apellido y su nombre aparece en la conversación sobre 2027. Lo que falta para convertir eso en candidatura es todo lo demás: método de selección, encuestas o acuerdo de dirigencia, y plazos. En Morena esas definiciones suelen pasar por mediciones, negociación con los gobiernos en funciones y arbitraje de la dirigencia nacional, pero ningún paso de ese camino es verificable hoy en Tabasco: no se conoce la lista completa de aspirantes, ni encuestas, ni calendario de selección. Ese hueco es real y la nota no puede llenarlo con suposiciones.
Para Sheinbaum, el movimiento tiene costo bajo y beneficio doble. Mantiene distancia de un expediente incómodo en la relación con Washington y, al mismo tiempo, no deja solo a un cuadro del lopezobradorismo en su propio territorio. Para López Beltrán, el reconocimiento llega sin quedar amarrado al caso de la visa en el mismo acto. La señal que se envía a aliados y adversarios es doble: el trabajo territorial cuenta, pero el expediente no se abraza en público. Y el punto de partida cambia para quien compita por una diputación federal en Tabasco, porque el costo de arrastrar esa controversia entra en la ecuación interna.
Qué sigue
El siguiente paso verificable no es una candidatura, sino un calendario. Morena tendrá que definir su método de selección para 2027 y hacerlo público; antes de eso, cualquier lectura de precampaña es analítica, no jurídica. En el terreno del expediente, no hay consecuencia legal conocida hasta ahora y las autoridades federales ya fijaron postura, de modo que el siguiente dato relevante sería cualquier cambio en esa posición o una determinación nueva del lado estadounidense. También conviene observar si López Beltrán aparece en actos de la estructura partidista en Tabasco —ahí se mediría la fuerza real de su aspiración— y si el reconocimiento presidencial se repite fuera del estado. Las fechas exactas del proceso interno en Tabasco y las encuestas que lo acompañen siguen sin estar disponibles.