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RUTA 27 · MEDIUM

Sheinbaum pide serenarse en Morena y deja encuestas a la dirigencia

Las designaciones no son candidaturas registradas, pero colocan a los elegidos en posición de salida para 2027. El PT ya cuestionó el método en Zacatecas y la dirigencia no ha divulgado los resultados.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Claudia Sheinbaum pidió serenarse a los morenistas que no quedaron como coordinadores estatales y defendió las encuestas con las que Morena definió 10 de las 17 gubernaturas de 2027. Las designaciones no son candidaturas formales, pero operan como plataforma de posicionamiento. Dejaron inconformes internos y reclamos de aliados como el PT en Zacatecas. La dirigencia aún no publica resultados ni me

Claudia Sheinbaum pidió serenarse a los morenistas que no quedaron como coordinadores estatales y defendió las encuestas con las que Morena ha definido hasta ahora 10 de las 17 gubernaturas en juego para 2027. La instrucción, dada en la conferencia mañanera del 21 de septiembre, no corrige el método ni revierte resultados: busca contener el descontento interno mientras el partido sigue repartiendo el resto de las posiciones.

La Presidenta reconoció que el conflicto era previsible. "Siempre va a haber gente que se hubiera querido quedar como coordinador y no queda, entonces siempre va a haber algún descontento de quien no quedó", dijo, y sostuvo que las diferencias deben subordinarse al proyecto político y no a las personas. El problema, para Morena, es que las inconformidades no se quedaron en el terreno personal: el Partido del Trabajo (PT) cuestionó la designación de Verónica Díaz en Zacatecas y reclamó falta de transparencia en las encuestas; en Guerrero, la elección de Beatriz Mojica también dejó diferencias entre los participantes.

Coordinaciones: posición de salida, no candidatura

Formalmente, los coordinadores estatales no son candidatos. No hay registro de precandidatura, no hay postulación y el proceso electoral no ha entrado en sus etapas formales; la propia Sheinbaum recordó que todavía no comienza la inscripción de precandidatos o candidatos. En la práctica, la figura funciona como antesala de la postulación: los designados quedan a cargo de la estructura territorial y de la interlocución del partido en su entidad, con visibilidad y capacidad organizativa que los aspirantes derrotados no tendrán. Quien no quedó no perdió una candidatura: perdió la plataforma desde la cual se construía.

Sobre el método, Sheinbaum insistió en que las mediciones internas contienen diez preguntas con distinta ponderación, no una pregunta directa sobre quién debería ser candidato, y que Morena usa encuesta propia y mediciones espejo de otras empresas. Rechazó el calificativo de dedazo: "Si fuera dedazo, como era con el PRI, pues entonces sería hasta más fácil". Pero los resultados completos y la metodología de las primeras designaciones no se han divulgado. La Presidenta trasladó la decisión de abrirlos a la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, y a la Comisión Nacional de Elecciones, presidida por Citlalli Hernández. "Yo ni me meto", dijo.

Sobre el origen político de los perfiles —Mojica militó antes en el PRD—, respondió que Morena se construyó con personas provenientes de distintas fuerzas y que eso no contradice el proyecto.

La lectura política

El movimiento ordena dos cosas a la vez. Hacia adentro, la Presidenta fija el criterio de legitimidad —encuestas, no designación directa— y coloca el descontento como un costo inevitable del proceso, no como un error de diseño. Hacia afuera se deslinda: el método es del partido, la decisión de transparentarlo es del partido y la responsabilidad operativa recae en la dirigencia. Es una forma de conservar autoridad sobre el rumbo sin cargar con el pasivo del conflicto.

El incentivo de la dirigencia es distinto. Publicar las encuestas abre el escrutinio sobre ponderaciones, empresas y muestras justo cuando faltan siete entidades por definir; retenerlas mantiene margen de negociación, pero alimenta el argumento que ya usan aliados como el PT. El equilibrio interno de Morena depende hoy de que los perdedores acepten la derrota sin evidencia completa del método que los derrotó, y ese es el punto donde el descontento puede escalar hacia impugnaciones internas o ante las instancias electorales si alguien decide formalizarlas. Nada en lo dicho por Sheinbaum cierra esa puerta.

Rumbo a 2027, las coordinaciones importan porque construyen nombres antes de que existan candidaturas. Y el PT, aliado en el gobierno federal pero competidor en los estados, tiene incentivos propios para mantener abierta la disputa: cada reclamo de transparencia que sobreviva será capital de negociación cuando toquen los acuerdos de coalición.

Qué sigue

Falta la definición de coordinadores en siete entidades. La dirigencia y la Comisión Nacional de Elecciones decidirán si publican resultados y metodología; Sheinbaum dijo que "en su momento" deberán abrirse todas las encuestas, sin fecha comprometida. Cuando arranquen formalmente las etapas de precampaña, el Instituto Nacional Electoral (INE) y los organismos públicos locales recuperarán competencia sobre el proceso, y para entonces la distancia entre coordinación y candidatura dejará de ser semántica.