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RUTA 27 · LOW

Sheinbaum se desmarca de la pugna Morena-PT y avala el método de encuesta

La presidenta dejó la negociación de coaliciones en manos de la dirigencia de Morena, pero respaldó el esquema que el PT cuestiona. El deslinde reparte costos: el método queda intacto y la ruptura, si ocurre, no será responsabilidad de Palacio.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Claudia Sheinbaum evitó pronunciarse sobre la disputa entre Morena y el PT por las encuestas que definirán coordinaciones rumbo a 2027 y dijo que el tema corresponde a la presidenta de Morena, Ariadna Montiel. Pero respaldó el método estatutario: quien gane la encuesta será coordinador o coordinadora de estado, municipio o distrito. Valida el esquema que el PT impugna sin cargar con la ruptura.

La presidenta Claudia Sheinbaum se desmarcó el 24 de septiembre de 2026 de la pugna entre Morena y el Partido del Trabajo (PT) por las encuestas que definirán las coordinaciones rumbo a 2027, pero al mismo tiempo fijó una posición que no es neutra: respaldó el método estatutario de Morena justo en el punto que su aliado cuestiona. No se metió en el conflicto; sí avaló las reglas con las que se está dirimiendo.

Desde el salón Tesorería de Palacio Nacional, la mandataria dijo que "son temas de la alianza electoral que está haciendo Morena" y que debe opinar la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, así como diputadas y diputados. Dos frases más adelante, sin embargo, describió el mecanismo: "Quien surja de la encuesta, pues, es quien representa para coordinador o coordinadora de un estado, de un municipio, de un distrito, y ese es el esquema que se ha utilizado siempre".

El contraste importa porque el PT no está discutiendo el principio de la encuesta, sino su desarrollo: quién la levanta, con qué preguntas, con qué pesos y en qué momento. Al describir el método como práctica consolidada, la presidenta le dio cobertura implícita a la conducción morenista sin asumir el costo político de la eventual ruptura.

Coordinación: el nombre interno de una candidatura

En el vocabulario de Morena, "coordinador o coordinadora" de un estado, municipio o distrito —o "defensor de la transformación", según el tramo— es la figura que ordena la selección antes de que exista candidatura. En la práctica funciona como el mecanismo de designación de quienes competirán en 2027; políticamente opera como antesala de una candidatura.

El límite es preciso y conviene no borrarlo: no hay todavía candidatura registrada ante el Instituto Nacional Electoral (INE), ni convenio de coalición aprobado, ni precampaña en el sentido del calendario electoral. Nada de lo dicho por Sheinbaum constituye, en términos legales, un acto de precampaña. La encuesta es un procedimiento partidista, no una resolución de la autoridad electoral.

La lectura política

El deslinde tiene una función concreta: distribuir costos. Si Morena y el PT terminan separados, la ruptura será imputable a la dirigencia partidista, no a la Presidencia. Sheinbaum conserva así capital arbitral para el tramo final de la negociación, cuando haya que decidir si la coalición se replica en todas las entidades o se abre paso a candidaturas diferenciadas.

Para el PT, la amenaza de ruptura es sobre todo herramienta de negociación. Su valor no está en la marca electoral nacional, sino en el registro y en el voto territorial que aporta en distritos y municipios donde la diferencia se mide en cientos de sufragios. Para Morena, prescindir de ese registro encarece la defensa de posiciones legislativas locales y abre espacio a que el aliado se convierta en competidor.

El respaldo a la encuesta también envía una señal hacia dentro: los aspirantes a coordinaciones estatales entienden que el canal es el procedimiento partidista y la dirigencia, no Palacio Nacional. Eso refuerza a Montiel como árbitro del reparto y protege a la presidenta del desgaste de un proceso donde cada designación produce agraviados.

Lo que la evidencia no permite sostener todavía: no hay pronunciamiento público de Montiel recogido en este hecho, ni fecha de levantamiento de encuestas, ni convenio firmado, ni respuesta formal del PT. Sin esos elementos, la magnitud real de la disputa sigue siendo una incógnita.

Qué sigue

La definición de la política de coaliciones corresponde a la dirigencia de Morena, según la propia presidenta. De ahí saldrán tres definiciones verificables: si el PT permanece en la alianza o compite por separado; el calendario de encuestas para coordinaciones estatales, municipales y distritales; y la ruta del convenio de coalición que, en su momento, deberá registrarse ante el INE conforme al calendario electoral de 2027.

La primera señal observable será la asistencia del PT a actos conjuntos y su voto en el Congreso en temas de la agenda compartida. La segunda, el nombre de quien quede a cargo de operar las encuestas. Ahí se sabrá si el método que Sheinbaum describió como permanente sigue siéndolo.