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Silva Romo lidera encuesta en Oaxaca capital y tensa la interna de la coalición
El senador del PVEM aparece con 40.5% en un sondeo que ya lo mide como abanderado de Morena-PT-PVEM, coalición que aún no emite convocatoria. La cifra ordena, antes de tiempo, la disputa por el municipio más visible de Oaxaca.

El senador del PVEM Luis Alfonso Silva Romo encabeza con 40.5% la encuesta para la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez, medido ya como abanderado de Morena-PT-PVEM. La coalición no ha emitido convocatoria y él aún no es candidato, pero el dato lo coloca como precandidato de facto y presiona la interna oficialista rumbo a 2027.
El senador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Luis Alfonso Silva Romo, encabeza con 40.5% las preferencias para la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez, según una encuesta de Question Mark difundida el 7 de octubre de 2026 por El Heraldo de México. El dato excede el sondeo: el legislador aparece medido ya como abanderado de Morena-PT-PVEM, una coalición que todavía no emite la convocatoria que él mismo dice esperar para competir.
El segundo lugar es para Dulce Alejandra García Morlán, de Movimiento Ciudadano (MC), con 15.9%; le siguen el exalcalde Javier Villacaña Jiménez, del PRI, con 11.6%, y Naty Díaz, del PAN, con 10.5%. La distancia entre primero y segundo es de 24.6 puntos, y la suma opositora —38%— queda repartida entre tres fuerzas. La evidencia disponible no reporta candidatura común entre ellas.
La trayectoria como argumento
Silva Romo no es un desconocido en la capital. En la entrevista que acompañó la difusión del estudio, en el programa Macanazo Informativo de Heraldo Televisión, enumeró los cargos con que respalda su aspiración: director de Atención Ciudadana del municipio, concejal, diputado por mayoría en dos ocasiones y senador. "De cada cargo he aprendido... que detrás de cada solicitud hay una familia y una persona", declaró.
El estudio llegó con plataforma y con un límite. Lo difundió el mismo grupo que lo encargó y que transmitió la entrevista, y no incluye tamaño de muestra, margen de error, fecha de levantamiento ni porcentaje de indecisos; conviene leer la cifra como señal de posicionamiento, no como pronóstico. El estatus formal también importa: no hay candidatura registrada, convocatoria emitida ni precandidatura reconocida por autoridad electoral. Lo que existe es una aspiración declarada que, en la práctica, funciona como precandidatura de facto.
El senador añadió un elemento de perfil: su rechazo a la reelección. "Nadie es dueño de una ciudad, nadie es dueño de la gente, nadie es dueño de un encargo", dijo. El gesto le permite presentarse como relevo y no como continuidad, sin nombrar adversarios internos. También prometió participar "una vez que se emita la convocatoria", ofreció un "gobierno humanista" y comparó el potencial de la ciudad con Monterrey, Querétaro y Guadalajara.
La lectura política
La encuesta opera, antes que nada, como herramienta de negociación interna. Un 40.5% medido bajo las siglas de la coalición, antes de que exista convocatoria, instala un argumento difícil de rebatir dentro del bloque oficialista: que el método natural para elegir en la capital oaxaqueña ya produjo un ganador. Quien prefiera una tómbola o un consejo político tendrá que lidiar con esa presión.
El beneficiario directo es Silva Romo y, detrás, el PVEM, que coloca a su cuadro más competitivo en el municipio más visible de Oaxaca. En 2027 el estado renueva ayuntamientos y Congreso local —no la gubernatura, que se juega en 2028—, así que el aval a su senador puede traducirse en posiciones legislativas locales. La señal a aliados y adversarios es que la capital no se ve como disputa abierta.
Del otro lado, el cuadro es de fragmentación: PRI, MC y PAN suman 38% en tres candidaturas separadas. Con ese reparto, el costo de no coordinarse supera cualquier beneficio individual, y el sondeo lo hace evidente. Para Villacaña, exalcalde priista, el número mide el regreso de un perfil con estructura propia pero con techo bajo.
El límite del movimiento es doble: falta metodología pública y falta convocatoria. Si Morena local tiene un cuadro con estructura territorial, el argumento demoscópico puede no bastar; y si el PVEM pretende competir por su cuenta en algún tramo, el 40.5% deja de ser automáticamente transferible. La evidencia tampoco precisa cómo va la negociación entre los tres partidos de la coalición.
Qué sigue
El primer paso verificable es la convocatoria de Morena-PT-PVEM, que Silva Romo puso como condición para levantar la mano y que aún no tiene fecha pública. Después vendrá la definición del método de selección —encuesta, consejo político o tómbola—, donde se medirá si el 40.5% pesa tanto como parece. En paralelo, el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) fijará el calendario del proceso municipal. Sigue pendiente, además, la publicación de la metodología completa del estudio.