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RUTA 27 · MEDIUM

Simá Cab suena para 2027 con el PRI de Lázaro Cárdenas bajo el 2%

El exalcalde 2013-2016 reaparece como posible aspirante priista en un municipio donde su partido quedó casi extinto. No hay candidatura ni proceso interno abierto: por ahora es sólo una mención en el radar partidista.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Luciano Simá Cab, exalcalde priista de Lázaro Cárdenas entre 2013 y 2016, vuelve a mencionarse como posible aspirante del PRI a esa alcaldía rumbo a 2027. No existe candidatura ni proceso interno abierto. El PRI local quedó por debajo del 2% en 2024 y su administración arrastra señalamientos de nómina paralela que nunca derivaron en denuncia formal.

Luciano Simá Cab gobernó Lázaro Cárdenas entre 2013 y 2016 —penúltimo alcalde priista del municipio, electo en coalición con Nueva Alianza— y desde entonces no ha ocupado cargo público alguno. Casi una década después, su nombre reaparece entre los posibles aspirantes del PRI a la Presidencia Municipal rumbo a 2027, según el recuento partidista difundido el 7 de octubre de 2026.

Ahí se detiene el hecho. No hay candidatura registrada, precandidatura, convocatoria interna ni fecha de método de selección. Lo que existe es una mención: el nombre de un exedil que vuelve a circular entre los pocos cuadros que el PRI local puede ofrecer.

Un nombre reconocible en un partido que casi no existe

El dato que ordena la conversación no es la biografía de Simá Cab, sino el tamaño del priismo en Lázaro Cárdenas: en las elecciones de 2024 el partido quedó por debajo del 2 por ciento de la votación. En ese contexto, un exalcalde con una década fuera del poder y con señalamientos sin resolver es, sobre todo, una de las pocas caras identificables que quedan.

Los señalamientos vienen de su propia administración. En julio de 2016, regidores del Cabildo ventilaron lo que llamaron la "nómina secreta" del entonces alcalde: familiares, amigos y colaboradores cercanos —entre ellos la exnovia de uno de sus hijos, la exesposa de otro y la esposa de su hermano— aparecían con percepciones quincenales de 15, 20, 25 y hasta 30 mil pesos. También se habló de regidores y exfuncionarios que firmaban montos altos y, según los denunciantes, entregaban parte del dinero a la entonces presidenta del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), esposa del edil.

Esas acusaciones quedaron registradas sólo en medios locales, sin denuncias formales y sin resoluciones judiciales: ni condenas ni una absolución que las desvirtuara por completo. El alcalde entrante, Emilio Jiménez Ancona, dijo entonces que no solaparía a nadie y que la investigación correspondía al Órgano Superior de Fiscalización; meses después los mismos medios reportaban que no había denuncia formal contra el exedil ni contra su tesorero, Ismael Moguel Canto, hoy aspirante de Morena y posteriormente detenido por la desaparición de 5 millones de pesos del erario, según el recuento periodístico. El expediente administrativo, en suma, nunca se abrió: por eso la discusión sobre la "nómina secreta" es política, no jurídica.

La lectura política

Que un nombre suene no equivale a una precandidatura de facto. Para eso haría falta un acto tangible: un registro, una designación interna, la apertura de un proceso o un posicionamiento sostenido. Nada de eso consta. Lo que hay es un sondeo de nombres, y su función práctica es doble.

Primero, mide. El PRI local prueba si el pasado de 2013-2016 sigue siendo veneno electoral o si la memoria se diluyó lo suficiente. En un municipio donde el oficialismo acumula desgaste, el espacio opositor existe; la pregunta es con qué perfil llenarlo.

Segundo, ordena tiempos. El ciclo de 2027 ya está en marcha: el Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO) fijó en 40.6 millones de pesos el tope de campaña para la Gubernatura, y Morena ya publicó resultados de encuestas para sus 17 coordinaciones estatales. El PRI, en contraste, llega a esa elección con bancas locales indefinidas —en Isla Mujeres, por ejemplo, sin un aspirante claramente posicionado, según el mismo recuento—. Mientras el partido no define su método, los nombres circulan sin compromiso: eso deja a Simá Cab en posición de medir su propio margen antes de que exista una regla.

En Lázaro Cárdenas el espacio anti-Morena también se está poblando: Miriam Poot Ek aparece como posible aspirante priista a la alcaldía y María Concepción Chan Che busca la candidatura del PAN. Para Simá Cab, reaparecer tiene un costo conocido —reactiva los señalamientos— y un beneficio evidente: lo mantiene en la conversación mientras el PRI decide si compite solo o acompañado, definición que cambiaría por completo el valor de cualquier candidatura municipal.

Qué sigue

- Que el PRI en Quintana Roo defina método y calendario para sus candidaturas municipales: en el registro público disponible no hay fecha. - Que el Órgano Superior de Fiscalización abra o cierre el expediente de la administración 2013-2016: como no hubo denuncia formal, cualquier revisión requeriría una denuncia nueva o una actuación de oficio. - Que se aclare si el "por debajo del 2 por ciento" de 2024 se midió en solitario o en coalición: el dato publicado no lo precisa y la lectura cambia según la respuesta. - Que los nombres que hoy circulan —Simá Cab, Poot Ek, Chan Che— pasen de la mención al acto formal.