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Sin fecha de licencia, Falomir espera al PAN para la alcaldía de Chihuahua

El director de la JMAS dice que él y su equipo están listos para separarse del cargo si entran a un proceso. El sábado respaldará en Ciudad Juárez al alcalde con licencia Marco Antonio Bonilla Mendoza.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre candidaturas y aspirantes
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Alan Falomir, director de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Chihuahua, dijo que aún no hay fecha para pedir licencia ante la posibilidad de buscar la candidatura del PAN a la alcaldía en 2027, aunque aseguró que él y su equipo están listos. Atribuyó la decisión a las dirigencias estatal y nacional y el sábado respaldará a Marco Antonio Bonilla Mendoza en Ciudad Juárez.

El director de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua, Alan Falomir, no tiene fecha para separarse del cargo. Esa ausencia de fecha funciona, en la práctica, como su posición política: mantiene abierta la posibilidad de contender por la candidatura del PAN a la alcaldía en 2027 sin soltar la dirección de un organismo que administra el servicio más visible de la capital. La definición interna, mientras tanto, sigue sin reglas públicas ni calendario conocido.

"Bueno, eso no me corresponde a mí todavía, no está una fecha definida, pero estaremos listos si en su momento nos toca pedir alguna licencia o algún proceso, lo haremos", dijo al ser cuestionado sobre cuándo dejaría el puesto. La frase hace dos cosas: confirma que la aspiración existe y la desactiva como disputa. Falomir sostuvo que las decisiones corresponden a las dirigencias estatal y nacional, y que respaldará lo que se determine.

El "estaremos listos" no es retórica suelta. Al hablar en plural —él y su equipo— describe una estructura que ya se prepara para el escenario de separarse del cargo, no una intención aislada. Adelantó además que no solo está pendiente la alcaldía, sino otros cargos de elección popular: inscribe su nombre en una negociación más amplia que su propio interés.

El sábado, Falomir asistirá a Ciudad Juárez para respaldar a Marco Antonio Bonilla Mendoza, alcalde con licencia de Chihuahua, en el acto donde será nombrado coordinador de "Defensor de la Vida, la Patria y la Familia" del PAN. El gesto tiene doble filo: coloca a un cuadro con nombre propio en una estructura partidista con bandera ideológica explícita y mide quién acude. Falomir, que mira la alcaldía capitalina, respaldará a quien dejó ese mismo cargo.

Lo que todavía no existe

No hay convocatoria, fecha de registro, método de selección ni plazo de licencia hechos públicos. Esa es la línea que separa el hecho de la inferencia: Falomir no es precandidato en términos legales ni tiene candidatura registrada; lo que hay es un posicionamiento. Tampoco conviene confundir el nombre formal de su puesto —director de un organismo operador municipal, designado y no electo— con su función práctica: una plataforma desde la que un perfil sin cargo de elección propia se vuelve visible en la agenda de servicios, obra y agua, que es la conversación cotidiana de la capital.

La lectura política

Remitir la definición a las dirigencias estatal y nacional dice dónde cree Falomir que está el poder real: no en la militancia municipal. La deferencia también es cálculo. Un aspirante que no pelea en público reduce el riesgo de ser visto como problema por quienes reparten candidaturas y conserva su mejor activo si la definición se retrasa: el cargo. Cada semana sin fecha es una semana en que el puesto sigue siendo refugio y tribuna.

Su mensaje sobre la unidad opera en el mismo sentido. "Yo sé que por ahí están muy interesados en que haya algún tema de desunión, que haya división, pero eso no va a pasar", afirmó, sin nombrar a nadie. Es una declaración, no una prueba: el efecto político de negar la división es recordar que existe competencia y presentarse como el aspirante que no la provoca.

El acto del sábado añade una pieza. Un alcalde con licencia que pasa a coordinar una estructura partidista conserva visibilidad y cuadros; un aspirante a la alcaldía que asiste, se alinea. Ninguno de los dos movimientos equivale a una candidatura, pero ambos envían la misma señal a quienes definirán, además, cómo se define. En 2027 Chihuahua renueva sus ayuntamientos y quien controle el calendario —cuándo se pide licencia, cuándo se levanta la mano— controla buena parte del campo.

Qué sigue

- Si Falomir anuncia una fecha para solicitar licencia y si esa fecha se ancla al plazo legal de separación del cargo que fija la normativa electoral local, hoy sin precisar públicamente. - Si el PAN estatal publica convocatoria, método de selección y calendario, o si la candidatura se resuelve por designación. - El acto del sábado en Ciudad Juárez y quiénes asisten: la lista de asistentes será, por sí sola, un mapa de alineamientos. - La aparición de otros aspirantes del panismo capitalino y la reacción del resto del equipo municipal. - Si Falomir mantiene el cargo cuando se acerque el plazo legal, escenario en el que la licencia dejaría de ser opción y pasaría a ser obligación.