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Sinaloa Incluyente pide al IEES reglas contra simulación LGBT+ rumbo a 2027

La asociación civil exige criterios públicos y participativos para las candidaturas de la diversidad sexual, luego de denuncias de acaparamiento que involucran a una diputada con licencia de Morena.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre Congreso y reglas electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Sinaloa Incluyente pidió por escrito al Instituto Electoral del Estado de Sinaloa reglas públicas y participativas para las candidaturas LGBT+ de 2027, para evitar simulaciones. La denuncia de fondo apunta al acaparamiento de la acción afirmativa por una diputada con licencia de Morena y su suplente. El IEES aún no ha fijado si pasará de autoadscripción simple a calificada.

La asociación civil Sinaloa Incluyente pidió formalmente al Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES) que las reglas de acceso, revisión y rendición de cuentas de las candidaturas de la diversidad sexual sean públicas, claras y construidas con la participación de las poblaciones LGBT+ y de las organizaciones que trabajan por sus derechos. El comunicado, difundido el 22 de octubre de 2026, no es un trámite menor: coloca sobre la mesa del árbitro electoral estatal una discusión que lleva dos procesos electorales sin resolverse y que, a unos meses de los comicios de 2027, define quién puede ocupar espacios reservados por acción afirmativa.

La organización no cuestiona la existencia de las acciones afirmativas, sino la forma en que se han aplicado en Sinaloa. En su pronunciamiento sostiene que esos espacios deben traducirse en "representación efectiva y compromiso con los derechos y las necesidades de quienes históricamente han sido excluides". La demanda tiene antecedente directo: en septiembre de 2026, la propia asociación y activistas de distintos municipios denunciaron "simulación" y "acaparamiento" de la acción afirmativa y señalaron expresamente a la fórmula conformada por la diputada local con licencia y secretaria nacional de Diversidad Sexual de Morena, Almendra Ernestina Negrete Sánchez, y su suplente, Karina Isabel Franco Meza.

El señalamiento público se centró en que ambas legisladoras ocuparían el mismo espacio reservado, "convirtiéndolo en un coto de poder personal y obstaculizando la alternancia y el relevo de verdaderos liderazgos comunitarios". La discusión escaló después de que Franco Meza se identificara públicamente como persona bisexual en redes sociales, lo que activistas leyeron como una declaración tardía vinculada a su llegada a la diputación. La orientación sexual de la legisladora no es materia de verificación periodística; lo que está en disputa es el diseño institucional que permite que una sola fórmula concentre el cupo y que la autoadscripción simple baste para acreditarlo.

El antecedente que el IEES no ha cerrado

En el proceso 2023-2024, el IEES aprobó que la población de la diversidad sexual ocupara al menos una fórmula en diputaciones de mayoría relativa o un lugar dentro de los primeros ocho de representación proporcional. Para acreditar la pertenencia bastaba la manifestación de la persona, sin criterio adicional. Tras las denuncias de simulación, representantes de institutos electorales de otros estados reconocieron en un foro del propio IEES la necesidad de revisar el paso de la autoadscripción simple a una autoadscripción calificada, similar a la que se usa para candidaturas indígenas. Esa propuesta se puso sobre la mesa, pero no ha sido aprobada como requisito para las candidaturas LGBT+.

Sinaloa Incluyente propone una consulta a organizaciones y colectividades, criterios de participación comunitaria y trabajo previo en favor de las poblaciones LGBT+, y que las candidaturas acrediten un vínculo con sus agendas. También advierte un límite: la consulta debe mejorar la representación "sin exponer a las personas, imponer una sola forma de vivir la identidad ni dejar en manos de terceros la decisión sobre quién pertenece a estas poblaciones".

La lectura política

El movimiento funciona como un posicionamiento anticipado de agenda, no como una candidatura. Sinaloa Incluyente no registra aspirantes ni compite por un cargo: lo que hace es intentar fijar las reglas antes de que arranque formalmente el proceso electoral de 2027. En la práctica, presiona al IEES para que el criterio de elegibilidad deje de ser una autodeclaración y se convierta en un filtro verificable. Si el instituto adopta la autoadscripción calificada, redistribuye el acceso a un espacio que hoy controlan las dirigencias partidistas y sus círculos cercanos.

El cálculo de los actores es distinto en cada flanco. Para el IEES, mover el criterio implica asumir un costo de fiscalización y abrir un frente de impugnaciones; no moverlo lo deja expuesto a la acusación de simulación que ya circula. Para Morena en Sinaloa, el espacio de diversidad sexual es una cuota en disputa interna: la denuncia contra Negrete Sánchez y Franco Meza no es solo un debate de identidad, es una señal de que el cupo está concentrado y de que hay liderazgos comunitarios que reclaman entrada. Para la oposición, el tema ofrece una bandera de transparencia sin costo programático.

La señal rumbo a 2027 es que las acciones afirmativas dejarán de ser un asunto de autodeclaración para volverse un terreno de litigio. Quien controle el criterio de acreditación controla, en los hechos, la puerta de entrada a una diputación. Eso explica por qué una asociación civil sin registro de candidatos puede incomodar más que un precandidato: no pide un lugar, pide cambiar la regla que reparte los lugares.

Qué sigue

El IEES no ha fijado fecha pública para resolver si modifica los criterios de autoadscripción para el proceso 2027. La pelota está en su cancha: puede abrir una consulta con organizaciones, como propone Sinaloa Incluyente, o mantener la autoadscripción simple y responder a las impugnaciones que se presenten. El calendario electoral estatal y la eventual aprobación de lineamientos para candidaturas serán los momentos verificables para medir si la demanda se traduce en regla o queda como pronunciamiento.