RUTA 27 · LOW
SOMOS formaliza su dirigencia en BCS y apuesta a la elección de 2027
El partido tomó protesta a María Eugenia Alquicira Rojas en Los Cabos y a Francisco Enrique Castro Landa en La Paz; la dirigencia estatal quedó encabezada por Flavio Antonio Díaz Mirón Álvarez, con tres municipios aún sin representantes.

El partido SOMOS formalizó su dirigencia estatal en Baja California Sur y tomó protesta a sus representantes en La Paz y Los Cabos, encabezados por Flavio Antonio Díaz Mirón Álvarez. El acto busca consolidar la estructura del instituto tras obtener su registro, con la mira en la jornada de 2027. Faltan representantes en tres de los cinco municipios sudcalifornianos.
El partido SOMOS puso nombres, cargos y responsabilidades territoriales a su estructura en Baja California Sur. En un mismo acto oficializó la integración de su dirigencia estatal y tomó protesta a sus representantes en La Paz y Los Cabos, el municipio donde se concentra buena parte del padrón y el mayor peso económico de la entidad. La dirección estatal quedó encabezada por Flavio Antonio Díaz Mirón Álvarez, con Evangelina Castillo Irales en la secretaría general y titulares en las secretarías de organización, comunicación, juventudes, inclusión y finanzas.
El movimiento importa menos por el protocolo que por lo que implica: un instituto que hasta hace poco existía como expediente de registro empieza a operar como maquinaria, con responsables encargados de afiliar simpatizantes y conformar comités locales. En Los Cabos la representación recayó en María Eugenia Alquicira Rojas —el texto original consigna el apellido también como "Quisera"— y en La Paz en Francisco Enrique Castro Landa. Ambos, según la información difundida, asumieron la encomienda de armar los comités municipales.
De la sede estatal a los comités municipales
Díaz Mirón afirmó que la organización avanza para establecer representación activa en los cinco municipios sudcalifornianos, lo que deja pendientes a Comondú, Loreto y Mulegé: los tres ayuntamientos con menor densidad poblacional, pero donde el partido necesita presencia si quiere acreditarse como alternativa estatal y no como un sello con sede en la capital y en el corredor turístico. También reconoció la labor de Miriam Sánchez, propuesta para integrarse como consejera nacional, una pieza que sugiere que SOMOS busca articularse más allá del ámbito local.
Alquicira Rojas sostuvo que el partido pretende posicionarse como opción para sectores que no se identifican con los partidos tradicionales. Castro Landa, por su parte, describió un comité paceño integrado principalmente por perfiles de la sociedad civil sin trayectoria previa en la función pública. Son declaraciones de los propios responsables, no resultados verificables: el tamaño real de la militancia y la capacidad de movilización todavía no están acreditados.
La lectura política
En términos formales, esto es organización partidista interna: toma de protesta de dirigencias, nada más. No hay candidatura alguna, ni precandidatura, ni siquiera un posicionamiento explícito de alguien para un cargo de elección. La dirigencia que hoy se formaliza no equivale a una candidatura de facto, y ninguna de las personas mencionadas ha sido postulada a nada. El límite es claro: los actos internos no producen efectos ante la autoridad electoral hasta que la dirigencia quede acreditada ante el organismo público local.
En términos prácticos, lo que cambia es distinto. Un partido nuevo vende, sobre todo en su primer año, dos cosas: capacidad de firmar afiliaciones y disponibilidad para negociar. Quien controla la estructura de un instituto con registro vigente administra un activo escaso en BCS, donde Morena y sus aliados gobiernan y la oposición ha venido fragmentándose entre siglas que compiten por el mismo electorado. SOMOS se coloca así en una posición útil: puede crecer por su cuenta o convertirse en moneda de cambio en alianzas, y puede recibir perfiles sin espacio en los partidos consolidados, sobre todo de cara a los ayuntamientos.
El incentivo inmediato es sobrevivir al primer examen de las urnas, porque conservar el registro depende del porcentaje mínimo de votación que exige la ley electoral local. Eso explica la prisa por cubrir los cinco municipios y no solo los dos más poblados. La señal que envía a los partidos establecidos es modesta pero concreta: aparece un competidor con papeles en regla en el territorio donde se define el voto estatal.
Queda un elemento sin verificar en la evidencia disponible: el origen y la fecha de la resolución que otorgó el registro, y si se trata de un partido local acreditado ante el instituto electoral de Baja California Sur o de una estructura estatal de una organización con registro nacional. Sin ese dato, la dimensión real del actor queda subestimada.
Qué sigue
La dirigencia anunció que continuará con la designación de representantes en los tres municipios restantes, paso previo a la conformación de la plataforma rumbo a la jornada electoral 2026-2027. Vienen después la acreditación formal de la dirigencia ante la autoridad electoral local, la integración de los comités municipales y el registro de afiliaciones. En el calendario habitual, el proceso local arranca formalmente en el segundo semestre del año previo a la elección, cuando el organismo electoral emite la convocatoria y fija plazos de precampaña y registro de candidaturas. Ahí se sabrá si SOMOS es una estructura real o una sigla más en la boleta.