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Somos México activa su Consejo Nacional y abre candidaturas rumbo a 2027
El 17 de octubre se detonará la convocatoria para candidaturas federales y locales. La organización plantea primarias abiertas y, por ser su primer proceso electoral, descarta coaliciones formales.

Somos México anunció en Durango que el 17 de octubre realizará su Consejo Nacional para lanzar la convocatoria de selección de candidaturas federales y locales rumbo a 2027. Roberto Heisel Gabriel Soto, secretario de Operación Electoral y Alianzas, adelantó primarias abiertas y descartó coaliciones formales por ser su primer proceso electoral, aunque sí busca alianzas políticas.
Somos México anunció en Durango que el próximo 17 de octubre celebrará su Consejo Nacional, la cita donde, según su dirigencia, se "detonará" la convocatoria para seleccionar candidaturas federales y locales rumbo a 2027. El anuncio lo hizo Roberto Heisel Gabriel Soto, secretario de Operación Electoral y Alianzas, acompañado por integrantes de la dirigencia nacional y estatal. El matiz importa: no hay una convocatoria publicada, sino el anuncio de que ese Consejo la activará. En la práctica, la reunión funciona como el primer filtro donde una fuerza en construcción mide cuánta gente está dispuesta a competir bajo sus siglas.
El planteamiento central son las elecciones primarias abiertas. Heisel explicó que se impulsarán en los lugares donde exista más de una persona interesada en obtener una candidatura y que podrán participar ciudadanos no afiliados a otro partido, con la intención de que la definición de candidatos no quede únicamente en manos de las estructuras partidistas. Para una organización sin aparato consolidado, el reclutamiento es su principal moneda de cambio.
Primarias abiertas y el límite de las alianzas
Entre los sectores que busca incorporar mencionó a madres buscadoras, ambientalistas, personas preocupadas por la seguridad pública y la salud, y quienes impulsan una separación entre las instituciones de gobierno y el crimen organizado: causas de alta visibilidad y también de alta conflictividad, que exigen reglas de selección claras para no fracturar al grupo antes de la elección.
Sobre las alianzas, el dirigente sostuvo que, al tratarse de su primer proceso electoral y de una elección intermedia, existen restricciones para establecer formalmente coaliciones, candidaturas comunes o frentes electorales, aunque sí consideró posible construir alianzas políticas. La distinción no es menor: la coalición se registra ante la autoridad; la alianza política se negocia y no siempre deja rastro documental, lo que complica su fiscalización.
Heisel también acusó a Morena, al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y al Partido Acción Nacional (PAN), entre otros, de incurrir en prácticas que pueden convertirse en campañas anticipadas, y cuestionó que las autoridades electorales no fiscalicen con suficiencia esos actos y el origen de sus recursos. Son acusaciones sin resolución citada en el anuncio; lo verificable es que colocan la fiscalización como eje de su discurso.
La lectura política
Somos México no está registrando candidaturas. Está haciendo algo previo: fijar una fecha que lo obliga a existir como estructura. El Consejo Nacional del 17 de octubre es el umbral donde las aspiraciones se convierten en precandidaturas de facto —perfiles en campaña interna, todavía sin cargo ni registro— o se quedan en un catálogo de buenas intenciones.
Ahí está su incentivo. Sin coaliciones formales disponibles, según su propia explicación, la vía para disputar espacios es la marca propia y el arrastre de causas. Eso explica el doble llamado: candidatos y vigilancia de casillas son, a la vez, construcción de estructura y argumento de equidad.
El riesgo es simétrico. Una organización que hace de la fiscalización su bandera queda expuesta al mismo escrutinio: si presenta perfiles y realiza actos de selección en las semanas previas al proceso, deberá cuidar que su despliegue no sea leído como la precampaña que critica. Las primarias abiertas, además, trasladan al grupo el costo de arbitrar conflictos que los partidos suelen resolver por disciplina.
La señal rumbo a 2027 es de posicionamiento, no de definición. Que la dirigencia hable ya de construir una ruta hacia 2030 sugiere una apuesta de mediano plazo: usar la intermedia como prueba de estructura.
Falta un dato que la evidencia no resuelve: si Somos México cuenta con registro partidista definitivo y si competirá con siglas propias en todos los casos. Sin ese elemento no puede sostenerse que sea un partido en operación plena, solo una fuerza que se apresta a medirse.
Qué sigue
- 17 de octubre: Consejo Nacional. Lo verificable será la convocatoria publicada, sus requisitos, plazos y el método exacto de las primarias abiertas. - Próximas semanas: presentación de los perfiles que buscarán competir bajo sus siglas. - Durango: continuación de la agenda de acercamiento con ciudadanos y grupos sociales. - Por confirmar: estatus legal de la organización ante la autoridad electoral y si sus procesos internos son fiscalizables, punto que ella misma coloca en el centro del debate.