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RUTA 27 · LOW

Somos suma su séptimo comité en Sinaloa y reserva candidaturas a ciudadanos

Otoniel González asumió la presidencia del comité de Salvador Alvarado, un puesto que los estatutos del partido excluyen de las boletas. La dirigencia estatal admite que algunos aspirantes temen hacer pública su intención de competir.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Otoniel González asumió la presidencia del Comité Municipal de Somos en Salvador Alvarado, el séptimo que el partido instala en Sinaloa rumbo a 2027. Su función es organizar afiliación y buscar candidatos externos: los estatutos impiden que los dirigentes municipales compitan. La dirigencia admite retrasos por los cambios que la autoridad electoral ordenó a su nombre y emblema.

El partido Somos tiene ya siete comités municipales en Sinaloa y el último en anunciarse fue el de Salvador Alvarado, presidido por Otoniel González. Completaron la lista Ahome, San Ignacio, Guasave, Navolato, Elota y Mazatlán. En una fuerza política cuyo registro nacional fue aprobado apenas en junio de 2026, esos comités no operan como vitrinas: son la unidad básica donde se afilia, se organiza la operación del día de la elección y se sondean candidatos.

La integración del comité quedó así: Ivonne Pérez Aguirre en la Secretaría General; Olegario Sánchez Rentería en Organización; Ximena Lizeth López Vergara en Operación Electoral; Mayra Edith Castro Aguirre en Finanzas, y Mariana Quintero en la Secretaría de la Mujer. González anunció una campaña de afiliación ciudadana y una invitación abierta: “vamos a buscar ciudadanos que quieran competir con nosotros”, dijo, y extendió el llamado a “cualquier ciudadano que quiera participar en el proceso electoral de 2027”.

La invitación no es solo retórica. De acuerdo con los estatutos que el propio partido describió en el acto, quienes hoy ocupan dirigencias municipales no podrán ser candidatos en el próximo proceso. Es decir: la presidencia del comité de Salvador Alvarado —como las otras seis— habilita a González para organizar, reclutar y negociar, pero no para aparecer en la boleta. Los nombres que eventualmente compitan tendrán que venir de fuera de la estructura formal del partido.

Carlos de Doig Alvear, responsable de los comités municipales de Somos en el estado, explicó que la organización arrastra retrasos: la autoridad electoral determinó modificaciones a la denominación y al emblema con los que el partido buscó constituirse originalmente como Somos México, lo que demoró procedimientos administrativos y financieros. El Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó el registro de Somos el 25 de junio de 2026; su dirigencia nacional registrada está encabezada por Guadalupe Acosta Naranjo, con Cecilia Guadalupe Soto González en la Secretaría General.

De Doig añadió que el partido pretende acelerar la instalación de comités antes del arranque formal del proceso local y reconoció una restricción legal: por ser una fuerza nueva, tiene límites para establecer alianzas electorales en su primera contienda, aunque sostuvo que mantendrá diálogo con partidos de oposición. También admitió que ya hay conversaciones con perfiles que podrían competir y que algunos han manifestado temor a hacer pública su intención.

La lectura política

Para un partido con registro recién aprobado, los comités municipales cumplen una función distinta a la de una estructura consolidada: producen afiliados, miden simpatías y, sobre todo, construyen el piso mínimo de votos que la ley exige para conservar el registro en la primera elección federal, donde aplica el umbral del 3% de la votación válida. Ese apremio, más que la disputa inmediata por el poder, es lo que hoy ordena sus decisiones en Sinaloa.

La regla que impide a los dirigentes municipales ser candidatos tiene un efecto doble. Hacia afuera sostiene el discurso de los “candidatos ciudadanos” y permite reclutar sin repartir posiciones internas por adelantado. Hacia adentro concentra la organización en manos que no compiten y obliga a importar perfiles externos: un mercado natural de aspirantes que otros partidos dejan en el camino, aunque la información disponible no permite afirmar que esa sea la estrategia deliberada.

Conviene precisar la categoría, porque la política mexicana suele nombrar con eufemismos lo que en la práctica ya es competencia. La presidencia de un comité municipal no es una candidatura ni una precandidatura de facto: es un puesto de dirección partidista con prohibición expresa de contender, y así debe leerse mientras no exista un registro ante la autoridad. El terreno donde podría aparecer una precandidatura de facto es otro: el grupo de ciudadanos con reconocimiento social con los que la dirigencia ya sostiene reuniones y cuyos nombres no se han hecho públicos. Por eso el temor que relató González importa: si el propio partido admite que sus aspirantes evitan exhibirse, la construcción de candidaturas en Sinaloa carga con un costo que no es organizativo sino de entorno, y el dirigente no precisó su origen.

El segundo límite es jurídico. Con registro nacional desde junio de 2026, Somos queda atado a las restricciones de las fuerzas de primera elección, lo que estrecha el atajo de las coaliciones y lo obliga a competir con su propio nombre y su propio emblema, justo los elementos que la autoridad le corrigió.

Qué sigue

El partido planea instalar los comités municipales que faltan antes del inicio formal del proceso local. La agenda verificable es acotada: la formalización de la campaña de afiliación, la definición de los aspirantes externos a candidaturas y la decisión sobre si habrá entendimientos con otros partidos, sujetos al marco legal que el propio dirigente citó. El calendario lo marcarán los órganos electorales, el INE en el terreno federal y el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa en el local; esta información no incluye fechas concretas para ninguno de esos pasos.