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RUTA 27 · MEDIUM

Tras 2 años preso, Sánchez Guevara se registra por el PAN en Naucalpan

El exalcalde priista dice contar con constancia de no antecedentes penales y busca la candidatura del blanquiazul en el Distrito 24. La decisión final sigue en manos del proceso interno panista.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

David Sánchez Guevara, exalcalde de Naucalpan, confirmó su registro en el proceso interno del PAN para la diputación federal del Distrito 24. No es aún candidato: la definición depende del partido. Su regreso, tras dos años y medio en prisión por procesos que atribuye a persecución política, pone a prueba la capacidad del PAN para reciclar perfiles externos rumbo a 2027.

David Sánchez Guevara confirmó que registró su aspiración a la candidatura del Partido Acción Nacional (PAN) a la diputación federal por el Distrito Electoral Federal 24, en Naucalpan, Estado de México. El registro lo coloca dentro del proceso interno del blanquiazul, no en la boleta: la candidatura sigue sin definirse y lo que hoy existe es un aspirante con nombre reconocido, estructura territorial propia y un historial judicial que él da por cerrado y que sus adversarios pueden reabrir en campaña.

El peso del movimiento no está en el trámite, sino en el perfil. Sánchez Guevara gobernó Naucalpan bajo las siglas del PRI, fue diputado federal entre 2009 y 2012 y ganó precisamente el distrito que ahora pretende. Según su versión, fue detenido cinco días antes de rendir protesta como legislador y permaneció dos años y medio en prisión por procesos que atribuye a una persecución política. El primer señalamiento, relata, tuvo que ver con el pago de un andador que no se construyó, por alrededor de 400 mil pesos; después se abrieron otras causas. Responsabilizó políticamente a quienes entonces encabezaban el gobierno del Estado de México, en la administración de Eruviel Ávila Villegas.

“Contamos con una constancia de no antecedentes penales que nos permite tener condiciones para volver a participar en un proceso electoral”, afirmó. Conviene precisar el alcance del documento: una constancia de no antecedentes penales es un certificado administrativo y no acredita por sí sola el sentido de las resoluciones de cada expediente. Esa verificación —cuántas causas concluyeron, con qué fórmula y si alguna sigue viva— es el dato que falta y el que cualquier contrincante pedirá antes de que el PAN formalice su plantilla.

Del PRI al PAN: el regreso de un exalcalde

El Distrito 24 abarca zonas populares de Naucalpan, un municipio donde Sánchez Guevara dice conservar estructura y vínculos con liderazgos comunitarios. Su discurso de regreso se apoya en obra municipal —el distribuidor vial de El Molinito, el paso a desnivel de avenida López Mateos, un hospital público veterinario, la estación de bomberos— y en dos banderas legislativas: más recursos para la educación pública y la recuperación de fondos federales para equipamiento policial de los municipios.

También envió una señal interna al descartar una alianza con el PRI en Naucalpan: “No veo condiciones para una alianza en Naucalpan que se pueda consolidar con el PRI”, dijo, al sostener que el tricolor ha perdido fuerza en el municipio y buscaría espacios que no obtendría compitiendo solo. El expresidente municipal asegura mantener comunicación con actores de Morena, Movimiento Ciudadano y del propio PRI.

La lectura política

El registro funciona, en la práctica, como una precandidatura de facto. El propio interesado lo describió con precisión: “Estamos ya registrados en el proceso interno”. Eso significa que entró al mecanismo donde el PAN mide lealtades, ordena competencia y negocia espacios; no que tenga el respaldo. La diferencia importa rumbo a 2027: un aspirante registrado puede negociar, un candidato designado puede competir.

El cálculo panista tiene dos caras. A favor, un perfil con voto duro identificable en un distrito denso y una narrativa de agravio que moviliza: la persecución política atribuida a un gobierno priista permite al blanquiazul colocar el caso en la conversación sobre uso del poder judicial, un tema que le es rentable. En contra, el costo reputacional de abanderar a alguien con procesos judiciales previos en un partido que hace del estado de derecho su bandera, y el riesgo de que la discusión se traslade de la plataforma al expediente. El PAN no gana nada si la campaña del Distrito 24 se convierte en un alegato sobre una constancia.

El desmarque del PRI también es una jugada hacia adentro. Al declarar que no ve condiciones para una alianza en Naucalpan, Sánchez Guevara presiona para que su distrito no sea moneda de cambio en un reparto de posiciones entre partidos opositores. Si esa negociación existe, su registro es una forma de plantar bandera antes de que la mesa chica decida. La evidencia disponible no permite confirmar el estado de ninguna coalición opositora en el Edomex; ese elemento falta para medir cuánto margen real tiene.

Queda una pregunta de fondo: ¿el PAN quiere un candidato o un recambio de marca? Un exalcalde priista que migra al blanquiazul puede ampliar el mercado electoral del partido en el Valle de México o diluir su identidad en distritos donde el voto se decide por persona. El Distrito 24 será el experimento.

Qué sigue

La definición corresponde al proceso interno del PAN, que deberá resolver si lo registra como precandidato y bajo qué método de selección. Después vendrá la verificación de elegibilidad —el punto donde su situación jurídica pasará de declaración a expediente revisado—, la eventual formalización de la candidatura y su registro ante la autoridad electoral. Si otro aspirante panista se siente desplazado, la impugnación interna es el siguiente punto de fricción previsible. Y en paralelo, la pregunta que él mismo dejó abierta: si el Distrito 24 entra o no en una negociación más amplia entre PAN y PRI en el Estado de México.