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Ucrania lanza más de 600 drones contra Moscú; 231 derribados

El alcalde Dmitri Sobianin informó de la mayor oleada de drones contra la capital rusa en lo que va de la guerra, mientras el alto el fuego en Jersón permite evacuar civiles.

Ilustración editorial de Ruido Cero sobre relaciones internacionales
Ilustración editorial de Ruido Cero; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Ucrania lanzó más de 600 drones contra Moscú en la noche del 28 al 29 de octubre de 2026, de los cuales 231 fueron derribados, según el alcalde Dmitri Sobianin. Es un ataque de gran escala que evidencia la capacidad ucraniana de golpear la capital rusa y eleva la presión sobre la defensa aérea. Ocurre mientras un alto el fuego local en Jersón permite evacuar civiles.

Ucrania lanzó más de 600 drones contra Moscú durante la noche del 28 al 29 de octubre de 2026, de los cuales 231 fueron derribados en las inmediaciones de la ciudad, según informó el alcalde de la capital rusa, Dmitri Sobianin. El dato, difundido por el propio funcionario, convierte esta operación en una de las mayores ofensivas con drones contra territorio ruso desde el inicio de la guerra y expone la creciente capacidad de Ucrania para alcanzar objetivos en el corazón del país invasor.

El ataque representa un salto cualitativo en la guerra de drones: por primera vez se reporta una oleada de más de 600 aparatos contra Moscú, de los cuales solo una parte fue interceptada. La cifra de 231 derribos, lejos de minimizar la acción, sugiere que cientos de drones pudieron haber superado las defensas o haber obligado a las autoridades a desplegar recursos significativos. Sobianin no precisó el número de impactos ni los daños causados, pero la magnitud del lanzamiento indica que Ucrania está empleando enjambres de bajo costo para saturar los sistemas de defensa aérea rusos.

El antecedente inmediato es la guerra de desgaste que ambas partes libran con drones y misiles contra infraestructura crítica y centros urbanos. Moscú ha sido blanco recurrente de ataques ucranianos, aunque generalmente en menor escala. Esta oleada récord se produce en un momento de estancamiento en el frente terrestre y de creciente presión internacional para alcanzar un alto el fuego. La capacidad de Ucrania de organizar un ataque de esta envergadura sugiere que su industria de drones y sus tácticas de saturación han madurado, lo que podría cambiar el cálculo estratégico de Rusia sobre la seguridad de su capital.

En paralelo, la misma jornada dejó otra señal de la complejidad del conflicto: miles de residentes de la ciudad ucraniana de Jersón disfrutan de las primeras horas en años sin el riesgo de ataques rusos constantes, en el marco de un alto el fuego local para permitir el acceso de ayuda humanitaria a la localidad de Oleshki, tomada por los rusos, mientras comienzan los preparativos para evacuar a civiles. Ese alto el fuego, sin embargo, no se extiende a Moscú, donde la guerra aérea se intensifica.

Para México, el ataque tiene una lectura indirecta pero relevante: la guerra de drones está redefiniendo la seguridad aérea global y el costo de los sistemas de defensa. El país no es parte del conflicto, pero observa cómo actores estatales y no estatales emplean tecnologías de bajo costo para desafiar a potencias militares. La experiencia ucraniana alimenta debates sobre la proliferación de drones y la necesidad de adaptar doctrinas de defensa. Además, cualquier escalada en el conflicto energético y de materias primas derivada de la guerra afecta los precios internacionales y, por tanto, a la economía mexicana.

La lectura

El ataque con más de 600 drones contra Moscú es una demostración de fuerza y una advertencia: Ucrania puede golpear la capital rusa a gran escala. La magnitud de la oleada y el hecho de que cientos de drones hayan penetrado o forzado la respuesta rusa indican que la defensa aérea de Moscú no es infalible y que Ucrania está dispuesta a escalar para mantener la presión. El anuncio lo hizo el alcalde Sobianin, lo que confirma que las autoridades rusas reconocen públicamente la dimensión del ataque, aunque no detallen los daños. La operación también envía un mensaje a los aliados occidentales sobre la eficacia de la ayuda militar y la capacidad ucraniana de innovar en el campo de batalla.

Qué sigue

Se desconoce el número de drones que impactaron en objetivos y los daños materiales o humanos, así como la respuesta rusa. Es previsible que Rusia intensifique sus propios ataques con drones y misiles contra Ucrania en represalia, y que la comunidad internacional observe con atención si este episodio afecta las negociaciones para un alto el fuego más amplio. Para México, la evolución de la guerra de drones es un recordatorio de los desafíos emergentes en seguridad y de la volatilidad de los mercados energéticos globales.