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RUTA 27 · MEDIUM

Ulloa lidera encuesta en Nezahualcóyotl, sin candidatura formal

La medición de AIMSA coloca al diputado federal al frente de seis posibles contendientes en uno de los municipios más poblados del Estado de México, con cinco puntos de ventaja sobre el segundo lugar. El sondeo no acredita candidatura alguna para 2027.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Gerardo Ulloa Pérez, diputado federal, encabeza con 27% una encuesta de AIMSA sobre la presidencia municipal de Nezahualcóyotl rumbo a 2027, seguido por Carmen de la Rosa (22%) y Carlos Avilés Osorio (17%). El dato lo posiciona dentro de Morena, pero no constituye candidatura ni precandidatura: no hay convocatoria, registro ni designación, y la metodología del sondeo no se detalla.

El diputado federal Gerardo Ulloa Pérez aparece al frente de las preferencias para la presidencia municipal de Nezahualcóyotl, con 27%, según la encuesta de AIMSA, Medición y Estrategia en Opinión Pública difundida el 30 de septiembre de 2026. Lo siguen Carmen de la Rosa, con 22%, y Carlos Avilés Osorio, con 17%, en una medición que evalúa a seis posibles contendientes rumbo a la elección de 2027. El dato coloca al legislador como el nombre más visible en el arranque de la conversación sucesoria del municipio, pero no equivale a una candidatura: no hay proceso interno convocado, ni registro, ni designación partidista. Es un posicionamiento medido, no un hecho jurídico.

El propio Ulloa leyó el resultado como validación: “Los resultados muestran que estoy en sintonía con la ciudadanía”, declaró. Es su interpretación del sondeo.

Lo que el sondeo mide y lo que no

La nota que difunde la medición no precisa tamaño de muestra, margen de error, fecha de levantamiento ni quién solicitó o pagó el ejercicio. Sin esos datos, la diferencia de cinco puntos entre el primero y el segundo lugar no puede tratarse como ventaja robusta, y menos con seis contendientes en el escenario: un 27% implica que casi tres de cada cuatro entrevistados no mencionaron al puntero.

Tampoco queda claro el partido de los otros nombres. La nota habla de una “competencia reñida entre los miembros de la coalición”, lo que sugiere que la disputa podría ser sobre todo interna. Si Carmen de la Rosa y Carlos Avilés Osorio pertenecen a Morena o a fuerzas aliadas, el 27% mide una correlación dentro del bloque, no una intención de voto frente a la oposición. Ese dato falta y cambia la interpretación completa.

Sí es verificable el calendario: el escaño federal de Ulloa concluye en 2027, el mismo año de la elección municipal y de la renovación federal intermedia, de modo que competir en Nezahualcóyotl no obligaría a dejar un cargo a mitad de periodo. El municipio, uno de los más poblados del Estado de México, es además una plataforma de peso en el oriente del Valle de México.

La lectura política

En Morena las encuestas no solo miden: con frecuencia deciden. Cuando un partido y sus aliados resuelven candidaturas mediante sondeos, publicar un resultado favorable mientras se discuten las reglas de selección funciona en dos direcciones. Acredita al aspirante ante la dirigencia y la militancia, y al mismo tiempo busca fijar el criterio: si la encuesta es el método, ir adelante en la encuesta es ir adelante en el proceso.

De ahí que un ejercicio de opinión local adquiera lectura política. Ulloa gana margen narrativo, obliga a sus competidores a responder con sus propias mediciones y presiona a la dirigencia a pronunciarse sobre cómo y cuándo abrirá la convocatoria. Lo que el sondeo no le entrega es control sobre el proceso: ese sigue en manos de quien convoque y valide. Los otros nombres medidos pierden la iniciativa y, si el método se acepta, quedan en desventaja temprana.

Conviene ser preciso con los términos. Lo que existe hoy es una aspiración y un posicionamiento medido. Una precandidatura de facto exigiría señales más duras —estructura territorial, recorridos, licencia calculada, alineamiento explícito de cuadros locales—, y nada de eso está documentado en la evidencia disponible. Una candidatura formal requiere convocatoria cumplida y registro ante el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), pasos que pertenecen al calendario de 2027. Esa distancia es la que separa un buen número en una encuesta de un lugar en la boleta.

Qué sigue

El primer punto verificable es la convocatoria interna: con qué reglas y en qué fecha Morena definirá sus candidaturas municipales en el Estado de México. Ese documento dirá si la encuesta opera como método, como insumo o como simple argumento.

El segundo es la consistencia del dato: si el 27% se sostiene en mediciones posteriores con metodología pública, si otras casas encuestadoras colocan a Ulloa en la misma posición o si el liderazgo era efecto de reconocimiento de nombre. Importa también si De la Rosa y Avilés responden con encuestas propias.

Y el tercero, la decisión del propio Ulloa: buscar la reelección legislativa o competir por Nezahualcóyotl. Esa definición, más que cualquier encuesta, será la señal que reciban aliados y adversarios rumbo a 2027.