ruta 27.Un proyecto de ruido cero.
← Volver a la cobertura

RUTA 27 · LOW

Universidades crean consejo de seguridad y ya miran a las elecciones de 2027

El CNSUE se formalizó como asociación civil con 28 instituciones fundadoras y una representatividad declarada de hasta 2 millones de estudiantes. Su primer foro no fue sobre robos en campus, sino sobre casillas y cuerpos de seguridad internos.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre seguridad del proceso electoral
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Veintiocho universidades mexicanas, entre ellas la UNAM, la UANL y el ITESM, formalizaron el Consejo Nacional de Seguridad Universitaria y Escolar como asociación civil. Su primer encuentro no abordó robos o riesgos en campus, sino las elecciones de 2027: qué pueden y qué no pueden hacer los cuerpos de seguridad internos en planteles que serán casillas. El protocolo con la autoridad electoral aún

La seguridad de los campus mexicanos ya tiene un órgano nacional, y el primer tema que puso sobre la mesa no fue el robo de equipo ni los protocolos de evacuación, sino la jornada electoral de 2027. A mediados de octubre de 2026, en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), 28 instituciones formalizaron el Consejo Nacional de Seguridad Universitaria y Escolar (CNSUE) como asociación civil y celebraron un encuentro de dos días titulado "Retos para la seguridad universitaria ante las elecciones 2027".

El dato que importa no es el padrón —entre 1.5 y 2 millones de estudiantes representados, según el propio consejo— sino el enfoque. Las ponencias se concentraron en los límites de actuación de los cuerpos de seguridad interna en planteles que fungen como sedes de casillas electorales y en la necesidad de colaborar con la autoridad electoral "sin incurrir en intromisiones". Un organismo que se presenta como espacio de profesionalización eligió abrir su vida pública hablando de casillas.

Un consejo con calendario electoral

Entre las fundadoras están macrouniversidades como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la UANL y la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS); privadas como el ITESM Campus Monterrey, el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y la Universidad Iberoamericana; y una institución del aparato de seguridad estatal, la Universidad de Ciencias de la Seguridad del Estado de Nuevo León. La UANL es sede de la presidencia: su director de Prevención y Protección Universitaria, David Iván Gómez Velázquez, encabeza el organismo y afirmó que las instituciones fundadoras cuentan con el visto bueno de sus autoridades.

Gómez Velázquez describió al CNSUE como un "cuerpo colegiado de expertos" dedicado a capacitar, compartir mejores prácticas y emitir recomendaciones. Anunció que tras la formalización seguirá la integración de capítulos regionales y un diagnóstico de la seguridad universitaria en el país. También quedó claro el límite: el CNSUE es una asociación civil, no una autoridad; no manda sobre el personal de seguridad de los planteles y hasta ahora no ha anunciado convenio, protocolo ni acuerdo formal con el Instituto Nacional Electoral (INE) o con organismos públicos locales electorales. Ese vacío es el elemento que falta para medir el alcance real del encuentro.

La lectura política

El nombre completo promete más de lo que el padrón cubre: "universitaria y escolar", cuando las fundadoras son todas de educación superior. La parte "escolar" es, por ahora, una aspiración de crecimiento. El formato de asociación civil tampoco es casual: permite firmar convenios, gestionar recursos y hablar con una sola voz sin que cada universidad pública —sujeta a obligaciones de transparencia y a ciclos políticos locales— quede expuesta de manera individual.

La función práctica es la de interlocutor. Las universidades están entre las mayores proveedoras de casillas del país, y el día de la jornada conviven dos jurisdicciones: la electoral, que manda en la casilla, y la institucional, que opera el campus. Nadie ha fijado por escrito, a nivel nacional, dónde termina una y empieza la otra. Un consejo nacional sirve para negociar esa frontera en bloque y no plantel por plantel.

No hay aquí candidatura, precandidatura ni aspiración a cargo alguno: el CNSUE no compite ni postula. Lo que hay es posicionamiento institucional —colocar a un actor no electoral en la conversación donde se definirán las reglas de la jornada— y una advertencia hacia dentro: el propio temario reconoce el riesgo de que personal de seguridad institucional realice tareas reservadas a la autoridad electoral o a la fuerza pública. Que la sede y la presidencia estén en Nuevo León añade peso: la entidad renueva gubernatura en 2027 y sus campus estarán entre los más observados del ciclo.

Qué sigue

- La integración de los capítulos regionales y el diagnóstico nacional anunciados, que aún no tienen fecha pública. - La eventual firma de convenios o protocolos con el INE y los organismos electorales locales. Hasta ahora no se ha anunciado ninguno ni se ha publicado un documento que fije qué podrá hacer el personal de seguridad interna el día de la jornada. - La delimitación de esa frontera sigue dependiendo, hoy, de la normativa de cada universidad y del criterio de cada junta distrital, no de una regla nacional. - El calendario aprieta: los procesos locales rumbo a 2027, con Nuevo León entre las entidades que renuevan gubernatura, acotan la ventana para que cualquier protocolo esté listo antes de precampañas y campañas.