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Vance culpa a la guerra con Irán de la derrota republicana
El vicepresidente atribuye la pérdida del Congreso al descontento por el conflicto, mientras los demócratas recuperan Senado y Cámara.

JD Vance atribuyó la derrota republicana en las legislativas de medio mandato al descontento por la guerra contra Irán, que Trump lanzó y defendió. Los demócratas recuperaron el Senado y la Cámara de Representantes con mayorías amplias. Vance se distancia del presidente y se posiciona para 2028.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, atribuyó este miércoles la estrepitosa derrota republicana en las elecciones legislativas de medio mandato al descontento por la impopular guerra que el presidente Donald Trump lanzó contra Irán. Lo hizo en una larga publicación en X, horas después de que los pronósticos confirmaran mayorías demócratas amplias en el Senado y la Cámara de Representantes.
"La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche", escribió Vance, entre los pocos políticos del entorno de Trump que no compartió su entusiasmo por el conflicto. La frase no es un detalle retórico: convierte al 'número dos' de la administración en el primer alto cargo que nombra en público la causa política de un revés que devuelve el Congreso a la oposición.
El resultado electoral fue contundente. Los demócratas dieron un vuelco a escaños del Senado en Texas, Kansas, Maine, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Ohio, estados donde en varios casos no se elegía a un demócrata en décadas. También recuperaron la Cámara de Representantes con una mayoría que podría alcanzar los 258 escaños, muy por encima de los 218 necesarios para controlar el hemiciclo. El triunfo de Abdul El-Sayed en Míchigan como el primer musulmán electo a la Cámara Alta reafirmó la mayoría demócrata, a la espera de las contiendas en Alaska y Misisipi.
La lectura
Vance no solo diagnostica la derrota: se distancia de Trump y lo hace con la vista puesta en 2028. En su reflexión advirtió que aunque sus colegas quieran "defender que valió la pena perder el Senado" durante los próximos seis años, "todo el mundo" sabe el motivo del fracaso en las urnas. "Cualquier conversación honesta sobre el rumbo que debemos tomar a partir de ahora tiene que empezar por ahí", insistió el posible aspirante presidencial.
El vicepresidente también rechazó la explicación más cómoda para el partido. Afirmó que "el principal problema no es la participación", sino que muchos de los que votaron por la dupla presidencial en 2024 dieron un giro y votaron a los demócratas este martes. Reconoció, además, el aviso desoído: "A quienes están furiosos y quieren decir 'se lo advertimos': tienen razón, nos lo advirtieron".
Trump admitió a Fox News que el conflicto en Irán, estancado sin visos de un acuerdo de paz, influyó en los resultados, pero continuó defendiendo su decisión de atacar a la república islámica para acabar con su programa nuclear. Esa tensión entre admitir el costo electoral y sostener la guerra define el momento: el presidente no ofrece una salida, y su vicepresidente marca distancia pública.
El descontento económico se entrelaza con la guerra: la inflación y las subidas de la gasolina y el diésel se perciben como consecuencia directa del conflicto y de la interrupción del tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz. Los comicios fueron leídos como un barómetro de la gestión de Trump, y el veredicto fue una ola azul más amplia de lo previsto.
El alcance no se limita a Washington. El Gobierno canadiense aseguró que no modificará su estrategia comercial con el Ejecutivo de Trump pese a la victoria demócrata, señal de que los socios de EE.UU. ya calibran un poder legislativo dividido. Para México, el cambio de control del Congreso importa en clave comercial y migratoria: un Senado y una Cámara demócratas pueden alterar el ritmo de ratificación de acuerdos, el tono de la presión migratoria y la revisión del tratado comercial, aunque la evidencia disponible no permite anticipar decisiones concretas. Falta confirmar cómo se organizarán las mayorías demócratas y qué margen real tendrá la Casa Blanca para sostener la guerra sin costo político adicional.
Qué sigue
La atención se desplaza a dos frentes. En lo interno, la disputa republicana sobre el rumbo: Vance ya fijó posición y su diagnóstico compite con la defensa presidencial del conflicto. En lo externo, la guerra contra Irán sigue sin acuerdo de paz a la vista, con el estrecho de Ormuz como variable que puede volver a presionar los precios de la energía. Queda por verse si el nuevo Congreso intenta limitar la guerra o si la administración ajusta su estrategia antes de que el costo electoral se repita.
