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Zacatecas prevé más de 161 millones para partidos, incluidos dos sin elección previa
El cálculo se desprende de una regla local: los partidos de registro posterior a la última elección reciben el 2% del financiamiento ordinario, unos 2.1 millones cada uno, más recursos de campaña.

Zacatecas contempla más de 161 millones de pesos para financiar a los partidos en el proceso de 2027. La bolsa incluye a organizaciones de nuevo registro, como Somos México y PAZ, que recibirían unos 2.1 millones cada una por actividades ordinarias, más recursos de campaña. El debate: dinero público a fuerzas que aún no han medido su respaldo en las urnas, en un año con la gubernatura en juego.
Zacatecas contempla una bolsa superior a 161 millones de pesos para financiar a los partidos políticos en el proceso electoral de 2027, un monto que incluye a organizaciones de nuevo registro como Somos México y PAZ. El dato, difundido en la columna El Runrún, del grupo editorial Imagenzac, pone sobre la mesa una discusión que el estado ha esquivado: si es razonable entregar dinero público a fuerzas que todavía no han medido su respaldo en las urnas, en un año en el que se renueva la gubernatura.
La cifra no nace de un criterio discrecional, sino de una regla escrita. La legislación zacatecana establece que los partidos de registro posterior a la última elección reciben el equivalente al 2% de lo destinado a actividades ordinarias, más recursos de campaña durante el año electoral. Con 104.99 millones de pesos previstos para actividades ordinarias en 2027, ese 2% equivale a unos 2.1 millones por partido nuevo. Dos partidos suman alrededor de 4.2 millones, según el cálculo que reproduce el propio texto.
El dinero llega antes que los votos
La columna subraya el punto incómodo: el financiamiento se entrega por tener registro, no por haber demostrado fuerza electoral. La pregunta que plantea —si tiene sentido destinar millones a partidos nuevos mientras faltan recursos para servicios, infraestructura y seguridad— es una posición editorial, pero toca un diseño legal que existe por una razón: evitar que las campañas se paguen con dinero privado sin trazabilidad y garantizar condiciones mínimas de competencia.
El costo político de ese diseño es el que ahora se hace visible. Una organización con registro y sin votos ya puede contratar personal, rentar oficinas y sostener estructura durante el año electoral. La evidencia disponible no permite saber si Somos México y PAZ tendrán su registro vigente cuando el financiamiento local se apruebe, ni cuál es su militancia real. El texto tampoco desglosa la integración de los 161 millones ni precisa a qué periodo corresponden los "cuatro meses" que menciona. Sin esos datos, cualquier pronóstico sobre su peso en 2027 queda en el terreno de la hipótesis.
La lectura política
El financiamiento automático no es un favor: es una consecuencia del registro. Su efecto político, en cambio, sí es verificable. Cada peso que llega a una fuerza nueva financia presencia territorial en un año con la gubernatura en juego, y esa presencia se traduce en votos, en capacidad de negociación o en las dos cosas. Tener registro y dinero es un estatus formal; ser fuerza electoral solo lo resuelve la urna.
En Zacatecas la aritmética pesa porque el mapa se está reacomodando. El mismo texto refiere que el alcalde de la capital, Miguel Varela Pinedo, dijo que su posición no es obstáculo para una eventual alianza PAN-PRI y que no condiciona la coalición a que él sea el candidato. En ese contexto, dar 2.1 millones más campaña a dos organizaciones sin historial puede leerse como ampliación de la oferta política o como fragmentación del mismo electorado y reparto anticipado de la estructura que las coaliciones necesitan.
Para los partidos que ya tienen registro el incentivo es otro: su financiamiento es predecible y la discusión sobre los nuevos es, de fondo, una discusión sobre el costo de entrada al sistema, es decir, sobre qué tan caro resulta crear una marca política y quién termina pagando la factura. La Legislatura local tendrá que decidir si mantiene ese 2% en un año en el que el gasto social compite por los mismos recursos.
Qué sigue
- La conversión de la previsión en partida aprobada: falta el desglose definitivo de los 161 millones y el calendario con el que se formalizará. - La glosa del Quinto Informe de Gobierno, que arranca el 1 de octubre con la comparecencia de la titular de Finanzas, Ruth Angélica Contreras Rodríguez, ante el Congreso. Es el foro natural para preguntar por el costo del financiamiento partidista. - La definición de la alianza PAN-PRI y el papel que en ella juegue Varela Pinedo, quien ya rechazó condicionarla a su candidatura. - Verificar, cuando el proceso avance, si Somos México y PAZ cumplen los requisitos para recibir financiamiento local durante todo 2027.