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Zavala deja el gabinete y formaliza su registro por Morena en La Paz
El exsecretario del Trabajo presentó renuncia irrevocable el 15 de octubre y el sábado confirmó que ya tiene el acuse para contender por la coordinación municipal. El documento acredita la solicitud, no una candidatura para 2027.

Omar Antonio Zavala Agúndez renunció el 15 de octubre a la Secretaría del Trabajo, Bienestar y Desarrollo Social de Baja California Sur y el sábado 17 confirmó su registro al proceso interno de Morena por la coordinación municipal en La Paz. El acuse no lo hace candidato: el plazo cierra el 18 de octubre y la definición incluirá encuestas. Morena ordena así su estructura rumbo a 2027.
Omar Antonio Zavala Agúndez confirmó el sábado 17 de octubre que formalizó su registro en el proceso interno de Morena por la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en La Paz. Lo hizo dos días después de renunciar a la Secretaría del Trabajo, Bienestar y Desarrollo Social de Baja California Sur. El trámite es administrativo; el efecto no: convierte a un exfuncionario del gabinete estatal en contendiente por la estructura territorial del partido en la capital del estado.
La secuencia fue corta. El 15 de octubre presentó su renuncia "voluntaria e irrevocable" al gobernador Víctor Manuel Castro Cosío, en un documento con sellos oficiales de recibido, y dio por concluida su relación laboral con el Gobierno del Estado. Agradeció al mandatario, a su equipo y a la ciudadanía: "Me voy con la satisfacción del deber cumplido". Cerró con un "¡Vamos por lo que sigue!" que, leído dos días después, funcionó como anuncio.
El sábado llegó la confirmación. "Tenemos en nuestras manos nuestro acuse de registro para efecto de participar para la coordinación municipal", dijo en un mensaje a militantes y simpatizantes. Pidió que la competencia se desarrolle con respeto entre los inscritos y fijó el objetivo en mantener fortalecido al movimiento rumbo a las siguientes definiciones. La convocatoria de Morena mantiene abierto el registro del 8 al 18 de octubre.
Un acuse no es una candidatura
La precisión importa en un año en que cada registro se leerá como anticipo de 2027. El acuse acredita que la solicitud fue presentada; no significa que el registro haya sido aprobado ni constituye una candidatura formal para las elecciones de 2027. Entre una cosa y otra median la revisión de requisitos, la validación de las instancias organizadoras y el método de selección. La dirigencia estatal ha señalado que las definiciones municipales contemplarán encuestas, además del cumplimiento de los criterios previstos en el proceso partidista.
La Paz concentra una de las competencias con mayor número de perfiles mencionados dentro del movimiento. El dato que falta es el que más informaría: cuántos registros se presentaron y cuántos fueron validados, quién levantará la encuesta, con qué cuestionario y sobre qué universo. Sin eso, la posición de Zavala dentro de la competencia es indeterminada.
La lectura política
El nombre formal del cargo —Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional— describe una tarea organizativa. En la práctica funciona como la cabeza territorial del partido en el municipio y, en un lugar donde Morena disputa la capital, como plataforma hacia la candidatura por la alcaldía de La Paz. No es una candidatura: es el paso previo que permite reclamarla. Ahí está el hueco entre la figura jurídica y su función política.
La renuncia anticipada responde a una lógica de incentivos. Despeja por adelantado la objeción de competir con cargo y sueldo, y evita que la oposición convierta el proceso interno en un debate sobre uso de recursos públicos. El costo es concreto: pierde presupuesto, nómina y presencia administrativa en el territorio. Lo que gana es tiempo, libertad de movimiento y una señal de disciplina ante el gobernador: se fue con carta, sellos y agradecimiento público, no con ruptura.
El calendario de 2027, cuando Baja California Sur renueva gubernatura y ayuntamientos, explica la anticipación. Quien encabece la estructura municipal no solo administra la organización: queda en posición de influir en la lista local, en la selección de perfiles y, por esa vía, en la conversación sobre la sucesión estatal. La encuesta como método traslada la decisión a un instrumento cuya aplicación controla la dirigencia, lo que le da margen de maniobra y, al mismo tiempo, la expone a la sospecha de orientación. Esa tensión se repetirá en cada municipio.
Para los aliados, el mensaje es de continuidad: un excolaborador del gobernador se incorpora al trabajo partidista sin reclamo público. Para los adversarios internos, la señal es distinta: hay competencia real en La Paz y quien quede segundo tendrá que negociar. Falta un elemento para calificar el movimiento como precandidatura de facto a la alcaldía: que el cargo de coordinación sea compatible con una candidatura en 2027 y que los tiempos se acompasen con el calendario electoral. Eso todavía no está dicho por nadie.
Qué sigue
El registro de las coordinaciones municipales cierra el 18 de octubre. Después vienen la revisión de requisitos y la validación de los inscritos, con fechas que la dirigencia no ha precisado. La aplicación de encuestas —casa encuestadora, metodología, cuestionario y calendario— sigue sin anunciarse públicamente. La definición de la coordinación en La Paz será la primera prueba de cómo se traduce el método en resultado. Y más adelante, el registro formal de candidaturas ante la autoridad electoral, que es el único paso que convierte una aspiración en candidatura.