RUTA 27 · LOW
Sinaloa: IEES instala comisión de capacitación y arranca maquinaria rumbo a 2027
La comisión, presidida por Marisol Quevedo González, revisará materiales, instructivos y la capacitación del personal de los órganos desconcentrados, además de dar seguimiento a los trabajos coordinados con el INE.

El Instituto Electoral del Estado de Sinaloa instaló la Comisión Temporal de Capacitación Electoral, presidida por Marisol Quevedo González, para revisar materiales, instructivos y la preparación del personal rumbo a los comicios locales de 2027. El acto, aprobado en sesión extraordinaria, activa la maquinaria administrativa y coloca la coordinación con el INE como el punto sensible del año electo
El Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES) instaló la Comisión Temporal de Capacitación Electoral, la instancia que revisará materiales, instructivos y programas con los que se preparará al personal del proceso electoral local 2026-2027. La aprobación se dio en una sesión extraordinaria virtual del Consejo General y, en la práctica, marca el arranque administrativo de la ruta hacia los comicios de 2027: antes de que exista una sola candidatura, ya hay una estructura interna tomando decisiones sobre cómo se enseñará a operar la elección.
La comisión quedó presidida por la consejera electoral Marisol Quevedo González, e integrada por Judith Gabriela López Del Rincón y Martín González Burgos. Sus atribuciones son más concretas de lo que sugiere el nombre: revisará la elaboración de materiales didácticos e instructivos, supervisará la estrategia de capacitación y evaluará su cumplimiento; vigilará que se apliquen las políticas y programas de la Coordinación de Capacitación Electoral; revisará el programa dirigido al personal de los órganos desconcentrados —las oficinas que aterrizan la operación en el territorio—, participará en la impartición de la capacitación y dará seguimiento a los trabajos que se realicen de manera coordinada con el Instituto Nacional Electoral (INE). Durante la sesión, Quevedo González subrayó la relevancia de la capacitación y del trabajo conjunto con el INE, y llamó a la ciudadanía a participar en los trabajos formativos del proceso.
El Reglamento Interior del propio instituto fija septiembre del año previo a la elección como plazo para instalar esta comisión, de modo que el IEES cumplió dentro de la ventana reglamentaria, casi al filo del calendario que él mismo se impuso.
Capacitar al ciudadano, vigilar al funcionario
Conviene separar dos cosas que el lenguaje electoral suele mezclar. La capacitación de la ciudadanía que integrará las mesas directivas de casilla corresponde, en un año concurrente, al INE; el IEES organiza la elección local —cuyo calendario incluye la sucesión de la gubernatura y la renovación del Congreso local y los ayuntamientos— y su capacitación obligada apunta, sobre todo, hacia dentro: sus propios órganos desconcentrados. Visto así, la comisión funciona más como un mecanismo de control interno sobre la Coordinación de Capacitación Electoral que como una vitrina de formación ciudadana. Quien revisa instructivos, estrategia y evaluación no administra boletas, pero sí criterios operativos.
La lectura política
El movimiento no es una jugada de poder ni una señal de ruptura: la evidencia disponible no registra votación dividida, oposición interna ni conflicto entre consejerías, y el propio instituto lo presenta como cumplimiento reglamentario. Aun así, sus consecuencias políticas son reales. Tres consejerías quedan al frente de la parte del proceso con mayor discrecionalidad administrativa: qué se enseña, con qué materiales, bajo qué criterios y con qué personal. Ese tipo de decisiones rara vez se impugna el día que se toman, pero reaparece después, cuando una casilla se integra mal, un funcionario llega sin capacitación o un recuento se complica. Anticipar la estructura es, para el IEES, una forma de reducir ese riesgo y, con ello, de proteger su propio margen de maniobra frente al INE y frente a los partidos.
El eje sensible de 2027 es la coordinación entre ambos institutos. En una elección concurrente, el INE conserva la organización de la jornada y la integración de mesas directivas, mientras el organismo local carga con la elección de gubernatura, Congreso y ayuntamientos. La comisión nace, precisamente, con la encomienda de dar seguimiento a esa zona de contacto: los materiales y programas compartidos, donde una fricción técnica puede leerse como fricción política. Los partidos, por ahora, no tienen adversario electoral que disputar; lo que está en juego en esta etapa son reglas, presupuesto y estructura. Quien controle la capacitación controla parte del primer eslabón de la cadena de confianza electoral.
Falta un elemento para sostener cualquier lectura más dura: no se conoce el detalle de la sesión, el sentido de la votación ni el presupuesto que el IEES pedirá para ejecutar esta estrategia. Sin esas piezas, hablar de un reparto de cuotas internas sería especulación. Lo que sí es verificable es que la parte administrativa del proceso ya echó a andar y que Sinaloa entra a su año electoral con la maquinaria encendida antes que con los nombres.
Qué sigue
El primer paso verificable es la aprobación y publicación de los materiales didácticos, instructivos y del programa de capacitación para el personal de los órganos desconcentrados, que la comisión debe revisar y evaluar. Después viene el terreno de la coordinación: cómo se concretan los trabajos conjuntos con el INE y qué instrumentos los formalizan. En paralelo, el Congreso local discutirá el presupuesto del instituto, y esa cifra definirá si la estrategia anunciada es viable o solo declarativa. Queda por ver si se instalan otras comisiones temporales con el mismo ritmo y si las actas de las sesiones del Consejo General confirman el consenso que hoy se infiere. El indicador más simple será la respuesta ciudadana al llamado de Quevedo González: sin personas dispuestas a capacitarse, ninguna comisión capacita a nadie.