RUTA 27 · MEDIUM
Alito apuntala a Homero Martínez en Durango y desplaza a Villegas
El respaldo público del líder nacional del PRI al exalcalde de Lerdo envía una señal sobre 2027 y 2028 que incomoda al gobernador Esteban Villegas, principal referente del priismo estatal.

Alejandro Moreno Cárdenas, líder nacional del PRI, respaldó públicamente a Homero Martínez Cabrera, exalcalde de Lerdo, con una reunión y un mensaje en redes donde lo llamó "gran amigo, con capacidad para dar resultados". No es un destape formal, pero posiciona al exalcalde rumbo a 2027 y 2028 y sugiere que el gobernador Esteban Villegas no controla solo el tablero priista en Durango.
El presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, colocó al exalcalde de Lerdo, Homero Martínez Cabrera, en el tablero del partido rumbo a los procesos de 2027 y 2028. La reunión entre ambos y el mensaje en redes donde el dirigente lo llamó su "gran amigo, con capacidad para dar resultados" no constituyen un destape formal, pero sí un respaldo público que envía una señal clara sobre la disputa por el ordenamiento territorial del priismo en Durango.
El gesto de Moreno Cárdenas no es políticamente neutro: reconoce a un operador territorial que logró continuidad para el PRI en Lerdo y lo posiciona como pieza propia en la Comarca Lagunera. Martínez Cabrera fue alcalde de Lerdo durante dos periodos consecutivos y después logró que su esposa, Susy Torrecillas, lo sucediera en el cargo, manteniendo un bastión de poder local y una estructura territorial que el tricolor conserva en esa región.
La publicación del líder nacional también etiquetó al gobernador Esteban Villegas, principal referente del priismo estatal y quien encabeza la alianza con el Partido Acción Nacional. El respaldo explícito a Martínez Cabrera contrasta con la visibilidad que Moreno Cárdenas ha dado a Villegas, sobre todo cuando el mandatario enfrentó señalamientos sobre presuntas investigaciones en México y Estados Unidos por supuestos vínculos con el crimen organizado, acusaciones que no han derivado en una resolución conocida.
La lectura posible apunta a una diputación local o federal por la vía plurinominal para 2027, pero deja entrever una ruta más amplia hacia 2028. En términos formales, no existe candidatura registrada ni precandidatura reconocida por el partido; en la práctica, el mensaje funciona como un posicionamiento anticipado que puede incomodar al gobernador, quien contempla al alcalde panista de Durango, Toño Ochoa, como posible figura para la sucesión, y ha dejado entrever que su esposa, Marisol Rosso, podría tener un futuro político.
La lectura política
El movimiento de Moreno Cárdenas cumple una función de ordenamiento interno antes que de competencia electoral. Al respaldar a un operador con estructura propia en la Comarca Lagunera, el dirigente nacional construye relaciones directas en un territorio donde el gobernador se asume como principal referente. Si Homero Martínez gana peso, la alianza PRI-PAN deberá conciliar aspiraciones que no necesariamente coinciden, y el gobernador tendrá que asumir que la sucesión no depende solo de sus preferencias.
El incentivo del líder nacional es claro: fortalecer su margen de maniobra frente a un gobernador que, según fuentes al interior del tricolor citadas en la cobertura local, no habría visto aceptadas todas sus condiciones sobre una diputación federal y su eventual regreso a la gubernatura. La cercanía con Martínez Cabrera y con otras figuras locales apunta a que Moreno Cárdenas construye una red propia en Durango, lo que redistribuye poder dentro del partido y envía una señal a aliados y adversarios sobre quién ordena el tablero.
El límite de la lectura es preciso: no hay candidatura formal, no hay precandidatura registrada y no hay declaración de intenciones privadas. Lo que existe es un respaldo público verificable que, en la práctica, coloca a Martínez Cabrera en posición de salida para 2027 y abre una conversación sobre 2028 que el gobernador no controla por completo.
Qué sigue
El primer paso verificable será la definición de las reglas internas del PRI para las diputaciones plurinominales y la eventual integración de la alianza con el PAN en Durango. También habrá que observar si el respaldo a Martínez Cabrera se traduce en una posición concreta o queda como gesto de posicionamiento, y si el gobernador Villegas responde públicamente o ajusta sus propias aspiraciones. La conversación sobre 2028 ya comenzó y el tablero duranguense no está cerrado.
