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Alito busca reunión con Maru Campos para alianza PRI-PAN en Chihuahua
El dirigente nacional del PRI quiere sentar a la gobernadora panista a negociar una candidatura común rumbo a 2027, con Marco Bonilla como perfil de unidad. La respuesta de Morena no tardó.
Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, anunció que buscará reunirse con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para negociar una alianza PRI-PAN rumbo a la gubernatura en 2027, con Marco Bonilla como candidato común. El anuncio ocurre en plena tensión entre Chihuahua y el gobierno federal por el caso de los agentes de la CIA. La señal: el bloque opositor quiere ordenar su mapa antes de q
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, anunció que buscará reunirse con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para dialogar sobre una alianza electoral entre el PRI y el PAN rumbo a la gubernatura de 2027. Lo dijo durante su visita a Chihuahua capital para el segundo informe de Alejandro Domínguez, dirigente estatal del partido y diputado federal, donde compartió imágenes del evento con Campos en primera fila junto a priistas.
Moreno no se quedó en la cortesía. Señaló que existe comunicación permanente entre ambos partidos y que el objetivo es que Marco Bonilla, alcalde de Chihuahua, sea el candidato común a gobernador. Habló de un trato de "respeto institucional y afecto" con la mandataria panista y añadió que, antes de ser priistas o panistas, hay que ser chihuahuenses y mexicanos, y "cerrar filas con la gobernadora".
El anuncio no constituye todavía una coalición formal ni una candidatura registrada: es un posicionamiento público que busca fijar la agenda de la negociación antes de que las dirigencias nacionales la ordenen. Hasta ahora no se han informado acuerdos definitivos entre ambos partidos.
La respuesta llegó desde Morena. Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones del partido, escribió en X que lo que la "traición a la Patria" y la "subordinación a los intereses injerencistas" han unido "no lo separa nadie", y cerró con "¡Tal para cual! La una para el otro". El mensaje no precisó a qué hechos concretos se refería con "intereses injerencistas".
El intercambio ocurre en un momento incómodo para la gobernadora. La Fiscalía General de la República (FGR) la citó a comparecer por el caso de cuatro agentes de la CIA que habrían participado en abril de 2026 en el desmantelamiento de un presunto narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, donde dos de ellos murieron junto con dos funcionarios. Campos acudió a la Ciudad de México el 27 de mayo, dijo ignorar la participación directa de personal extranjero y ha sostenido que el caso busca afectarla políticamente. Su entonces fiscal, César Jáuregui, reconoció conocer esa colaboración y luego renunció. La presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado que exista persecución política.
La lectura política
En la práctica, el movimiento de Moreno funciona como una precandidatura de facto a favor de Marco Bonilla, aunque no exista aún candidatura formal ni coalición registrada. Al nombrarlo públicamente como el perfil de unidad, el dirigente priista coloca al alcalde en posición de salida y presiona a la gobernadora a negociar desde una agenda ya planteada.
El cálculo tiene varias capas. Para Moreno, la alianza en Chihuahua es parte de un patrón más amplio: en las últimas semanas ha anunciado la construcción de una coalición opositora rumbo a 2027, respaldó a Mely Romero en Colima y dio por pactada una coalición con el PAN en Guanajuato. Chihuahua es una de las plazas donde el bloque opositor necesita demostrar que puede ordenar su mapa antes de que Morena lo haga.
Para Campos, la ecuación es más delicada. La gobernadora panista carga con la investigación federal y con la presión de Morena, que ha impulsado solicitudes de juicio político y marchas en su contra. Una alianza con el PRI le daría un socio para defender el bastión, pero también la obligaría a ceder la candidatura a un perfil priista o a aceptar una negociación que puede debilitar su propio margen interno en el PAN.
La señal que envía el anuncio es doble: a sus aliados, que el PRI quiere ser socio indispensable en la sucesión de 2027; a Morena, que el bloque opositor busca cerrar filas en el estado donde el gobierno federal tiene abierto un frente.
El límite es claro: no hay coalición registrada, no hay candidatura formal y no hay respuesta pública de Campos ni del PRI al mensaje de Hernández. Lo que existe es una aspiración anunciada y una negociación que aún no se sienta.
Qué sigue
La reunión anunciada entre Moreno y Campos para avanzar en la alianza. La definición de la candidatura común en el bloque PRI-PAN y la eventual postulación de Marco Bonilla. La evolución de la investigación de la FGR sobre la presencia de agentes de la CIA, que puede alterar el cálculo político de la gobernadora. Y la estrategia de Morena, que busca arrebatarle al PAN una de sus plazas emblemáticas rumbo a 2027.
