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RUTA 27 · MEDIUM

Alito Moreno va a Chihuahua a medir la alianza PAN-PRI rumbo a 2027

El dirigente nacional del PRI encabeza el informe del diputado Alejandro Domínguez y coincide con la gobernadora Maru Campos, en plena definición de candidaturas estatales.

EN 30 SEGUNDOS

Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, visita Chihuahua el sábado 31 de octubre para el informe legislativo del diputado Alejandro Domínguez. Al evento asistiría la gobernadora Maru Campos, del PAN. No hay agenda oficial de reunión ni acuerdo electoral confirmado, pero la coincidencia ocurre cuando ambos partidos definen posiciones rumbo a 2027 y discuten una posible coalición opositora.

Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, visita Chihuahua este sábado 31 de octubre para el informe legislativo del diputado federal Alejandro Domínguez. El acto, programado a las 11:00 horas en el salón Lago di Como, reunirá a alcaldes, legisladores locales y federales del priismo de distintos puntos del país. La visita ocurre en plena definición de posiciones rumbo a 2027 y coincide con la gobernadora Maru Campos, del PAN, con quien Moreno mantiene coincidencias críticas frente al gobierno federal de Morena.

El informe de Domínguez funcionaría como el marco formal de un encuentro con lectura más amplia. Los únicos oradores previstos son Moreno, Campos y el propio Domínguez, lo que concentra la atención en la relación entre el PRI y el PAN en Chihuahua. Hasta ahora no existe información oficial que confirme negociaciones o acuerdos electorales derivados de la visita, y no se contempla una agenda pública adicional para el dirigente nacional.

El antecedente de colaboración entre ambas fuerzas coloca sobre la mesa la posibilidad de revisar una alianza para las próximas elecciones, aunque cualquier definición dependerá de las dirigencias y de los intereses de cada partido en el estado. Para el PRI, la presencia de su dirigente nacional representa una oportunidad de mostrar estructura y mantener comunicación con sus cuadros locales, en un territorio donde el partido ha dependido de acuerdos con el PAN para competir.

El contexto estatal añade presión. Marco Bonilla, alcalde con licencia de Chihuahua y coordinador de la defensa de Patria, Familia y Libertad, recorre la entidad con reuniones sectoriales que funcionan en la práctica como posicionamiento rumbo a la gubernatura, aunque no constituyen una candidatura formal. En paralelo, el diputado Alfredo Chávez desistió de aspirar a la alcaldía capitalina y cerró filas con Santiago de la Peña, secretario general de Gobierno, lo que reduce aspirantes dentro de ese grupo y traslada la negociación a la dirigencia estatal del PAN, encabezada por Daniela Álvarez.

La lectura política

La visita de Moreno no es un acto administrativo ni una simple cortesía legislativa. Funciona como una señal hacia dentro y hacia fuera: hacia el priismo local, para recordar que la dirigencia nacional sigue presente en un estado donde el partido necesita aliados; hacia el panismo, para mostrar disposición al diálogo sin comprometer todavía una coalición.

Moreno llega con un discurso nacional reciente que exige un perfil independiente para reemplazar a Guadalupe Taddei en la presidencia del INE y que ha anunciado la construcción de una coalición opositora rumbo a 2027. Esa línea conecta con el interés de Chihuahua: si el PRI y el PAN compiten separados en 2027, el costo para ambos puede ser alto; si negocian, deben resolver quién encabeza qué plaza y cómo se reparten candidaturas municipales y legislativas.

El límite es claro: no hay evidencia de un acuerdo electoral cerrado ni de una precandidatura formal derivada de este encuentro. Lo que existe es un acto legislativo con una coincidencia política relevante. La diferencia entre posicionamiento y candidatura importa: Bonilla se posiciona, Chávez negocia, Moreno mide. Ninguno de esos movimientos equivale todavía a una definición legal ante el Instituto Estatal Electoral.

El equilibrio interno del PAN también pesa. La salida de Chávez de la contienda capitalina y su respaldo a De la Peña no resuelven la disputa municipal, pero ordenan un flanco mientras Bonilla amplía presencia regional. La dirigencia estatal tendrá que administrar ese reacomodo sin que la eventual alianza con el PRI borre las aspiraciones locales.

Qué sigue

El sábado 31 de octubre se sabrá el tono de los mensajes y si hay señales explícitas de acercamiento. No está confirmada una reunión privada entre Moreno y Campos, y cualquier definición sobre coalición dependerá de las dirigencias nacionales y estatales. En el PAN, la dirigencia de Daniela Álvarez deberá instalar mesas de diálogo para la selección de candidaturas. En el PRI, la visita servirá para medir lealtades locales. La siguiente fecha verificable es el propio informe y, después, los calendarios internos de ambos partidos para 2027.