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Arzobispo de Durango llama a reelegibles a evaluar su gestión
Faustino Armendáriz Jiménez pidió a quienes buscan repetir en el Congreso local revisar resultados antes de pedir el voto; el proceso electoral 2026-2027 ya está en marcha.
El Arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz Jiménez, llamó a los aspirantes al Congreso local a evaluar su gestión y servir a la comunidad, no servirse del cargo. Sus declaraciones ocurren al arrancar el Proceso Electoral Local 2026-2027, en el que se renovarán 25 diputaciones. La Iglesia no tiene voto, pero su voz pesa en un estado donde la reelección legislativa será tema central.
El Arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz Jiménez, fijó postura sobre el arranque del Proceso Electoral Local 2026-2027 con un mensaje dirigido a quienes buscan un cargo de elección popular: evaluar su gestión antes de pedir el voto y entender el servicio público como servicio a la comunidad, no como beneficio personal. Sus declaraciones ocurren mientras las autoridades electorales locales inician la organización de los comicios en los que se renovarán las 25 diputaciones del Congreso de Durango —15 de mayoría relativa y 10 de representación proporcional—.
El llamado del arzobispo no se limita a una exhortación genérica: pide a los legisladores y funcionarios interesados en competir nuevamente hacer un examen de conciencia sobre su desempeño y las aportaciones que han hecho a la población. En un proceso donde la reelección legislativa estará sobre la mesa, ese señalamiento adquiere una función práctica: coloca la evaluación de resultados como criterio público de legitimidad para quienes buscan repetir en el cargo.
Armendáriz Jiménez también sostuvo que las candidaturas deben recaer en personas con capacidad y disposición para trabajar por la ciudadanía, más allá de las influencias o relaciones que puedan tener dentro de sus partidos. Y advirtió sobre uno de los riesgos que, dijo, enfrentan quienes participan en la vida pública: permitir que los intereses personales se coloquen por encima de las necesidades de la población.
"Creo que la gente lo que espera es el bien, creo que ser diputado o tener algún oficio de servicio a la comunidad no es para servirse, sino que es para servir a la comunidad", expresó ante medios de comunicación.
El mensaje llega en un momento en que el calendario electoral local ya echó a andar y los partidos comienzan a definir aspirantes. La intervención del arzobispo no constituye una candidatura ni un respaldo partidista, pero introduce un criterio de escrutinio público —la evaluación de gestión— que puede pesar en el debate sobre la reelección.
La lectura política
En Durango, la voz de la Iglesia católica no es un actor electoral formal, pero sí una referencia moral con capacidad de incidir en la conversación pública. El arzobispo no llama a votar por nadie ni menciona partidos; su intervención funciona como un posicionamiento institucional que fija un estándar: quien busque la reelección deberá justificar su desempeño ante la ciudadanía.
Ese estándar tiene consecuencias prácticas. Al pedir un examen de conciencia a quienes buscan repetir en el cargo, el arzobispo pone el acento en la rendición de cuentas y desplaza el debate de la contienda partidista hacia la evaluación de resultados. Para los partidos, eso puede traducirse en presión para que sus aspirantes a la reelección presenten balances de gestión; para los electores, en un marco de referencia para juzgar a los candidatos.
El mensaje también envía una señal sobre el tipo de política que la Iglesia local considera legítima: capacidad, vocación de servicio y rechazo a la ambición personal. Es una señal dirigida tanto a los aspirantes como a sus partidos, en un estado donde la competencia por las 25 diputaciones locales definirá el equilibrio político rumbo a 2027.
No hay en las declaraciones un respaldo explícito a una candidatura ni una postura sobre la reelección como figura legal. Lo que hay es un posicionamiento que, en la práctica, opera como un criterio de escrutinio público sobre la clase política local, sin constituir todavía una intervención formal en el proceso.
Qué sigue
El Proceso Electoral Local 2026-2027 continuará con la definición de candidaturas por parte de los partidos y coaliciones en Durango. Las autoridades electorales locales deberán publicar el calendario de precampañas y campañas, así como las reglas de fiscalización y los plazos para el registro de aspirantes. La reelección legislativa será uno de los temas centrales del debate, y la evaluación de gestión que pidió el arzobispo podría convertirse en un eje de la conversación pública conforme avance el calendario.
