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Bolaños llama a la unidad en Morena Cuernavaca tras encuestas
El aspirante a la coordinación municipal condiciona su respaldo al resultado del proceso interno y advierte que la contienda no debe resolverse por intereses personales.

Javier Bolaños Aguilar, aspirante a la coordinación de Morena en Cuernavaca, pidió unidad entre los participantes una vez que se conozcan las encuestas del proceso interno y rechazó que prevalezcan intereses personales. Su llamado llega antes de que el partido defina quién encabezará los trabajos locales, una posición que en la práctica ordena la sucesión municipal rumbo a 2027.
Javier Bolaños Aguilar, aspirante a la coordinación de los trabajos de Morena en Cuernavaca, fijó postura sobre el proceso interno del partido y llamó a la unidad entre los participantes una vez que se conozcan los resultados de las encuestas. Lo hizo en entrevista televisiva, donde rechazó que prevalezcan intereses personales en la contienda y sostuvo que el objetivo debe ser el beneficio de la ciudadanía mediante un crecimiento ordenado y alineado a los tres órdenes de gobierno.
El pronunciamiento no anuncia una candidatura ni un acuerdo cerrado. Es, con precisión, un posicionamiento dentro de una contienda que Morena todavía no resuelve formalmente. Bolaños habla como aspirante a una coordinación que aún no tiene dueño y cuyo resultado, según él mismo plantea, definirá el rumbo de los trabajos locales.
Servicios, agua y prevención: el eje del discurso
El aspirante construyó su intervención sobre un diagnóstico de crisis urbanas. Enumeró alumbrado público, infraestructura, bacheo, agua potable y seguridad como los temas que aparecen en todas las conversaciones con habitantes de colonias, pueblos y barrios. Sostuvo que Cuernavaca ha quedado a deber en prevención del delito y atribuyó parte del deterioro a la falta de atención de la autoridad municipal.
Sobre el agua, evitó la explicación fácil de la escasez natural. Afirmó que el acuífero que abastece a la capital tiene agua suficiente y que el problema es de planeación técnica, operación y gestión financiera del sistema operador, al que describió como prácticamente quebrado. Es una lectura que desplaza la responsabilidad del recurso hídrico hacia la administración y la ingeniería institucional.
El paso de los servicios a la política interna fue explícito. Bolaños pidió sumar a quienes participan en la contienda, sin importar quién resulte coordinador o coordinadora, y describió el proyecto como uno sin nombre ni apellido. Ese llamado a la unidad después de las encuestas funciona como una señal preventiva: reconoce que el proceso puede dejar heridas y ofrece un marco para contener una eventual ruptura.
La lectura política
En Morena, la figura de coordinación de los trabajos de defensa de la transformación no equivale a una candidatura registrada ante el Instituto Nacional Electoral (INE) ni ante el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana. Es una posición partidista. Pero en la práctica opera como una precandidatura de facto: quien la encabeza queda colocado en posición de salida para disputar la presidencia municipal de Cuernavaca en 2027, con estructura, reconocimiento y capacidad de negociación territorial.
El incentivo de Bolaños es claro. Al pedir unidad y despersonalizar el proyecto, busca dos cosas a la vez: presentarse como un actor institucional que no fractura al partido y reservarse margen para negociar su lugar si la encuesta no lo favorece. Quien llama a la unidad antes del resultado suele estar preparando el terreno para cualquiera de los dos escenarios: encabezar la coordinación o integrarse a ella sin costo político.
La contienda también mide el pulso local de Morena en una capital estatal donde el partido enfrenta el desgaste de la gestión municipal y la exigencia ciudadana sobre servicios básicos. El resultado de la encuesta no solo define un nombre: ordena lealtades, distribuye espacios y envía una señal a los aspirantes a la gubernatura y a las alcaldías de Morelos sobre cómo se resolverán las disputas internas rumbo a 2027.
El límite de la evidencia es importante. No hay en el pronunciamiento datos sobre el número de aspirantes, las fechas de la encuesta, la metodología ni el calendario formal del proceso. Tampoco hay confirmación de que Bolaños sea el único o el principal contendiente. Sin esos elementos, no puede sostenerse que su posición sea dominante ni que la unidad esté garantizada.
Qué sigue
Morena deberá informar el calendario de su proceso interno en Cuernavaca, la metodología de las encuestas y la fecha de su aplicación. Después de conocerse los resultados, corresponde verificar si los aspirantes no favorecidos se suman al coordinador designado, como pidió Bolaños, o si el proceso deriva en una disputa abierta. El siguiente punto de control será la definición formal de la coordinación municipal y, más adelante, la construcción de la candidatura a la presidencia municipal de Cuernavaca para 2027.