RUTA 27 · MEDIUM
Chávez deja la alcaldía de Chihuahua y reagrupa al PAN capitalino
El coordinador de los diputados panistas desiste de competir por la candidatura municipal y respalda a Santiago de la Peña, secretario general de Gobierno. La decisión reduce aspirantes, pero no define todavía al abanderado.
Alfredo Chávez Madrid, coordinador del PAN en el Congreso de Chihuahua, desistió de buscar la alcaldía capitalina y respaldó a Santiago de la Peña, secretario general de Gobierno. El movimiento reduce aspirantes internos y presiona por una mesa de diálogo, mientras Marco Bonilla construye su proyecto rumbo a 2027. No hay candidatura formal: la definición sigue en manos de la dirigencia estatal de
El diputado Alfredo Chávez Madrid desistió de sus aspiraciones a la alcaldía de Chihuahua y anunció su respaldo a Santiago de la Peña, actual secretario general de Gobierno. El movimiento no define al candidato panista en la capital, pero sí reordena el tablero interno de un partido que todavía no resuelve cómo elegir a sus abanderados rumbo a 2027.
Chávez, coordinador de la bancada del PAN en el Congreso del Estado, explicó que su decisión busca construir acuerdos antes de la definición. "Mi absoluto apoyo a Santiago de la Peña, creo que es un aspirante que le ha sumado adentro y afuera", expresó el legislador, quien también pidió instalar una mesa de diálogo entre los grupos del partido.
El respaldo no equivale a una candidatura. Otros perfiles mantienen sus aspiraciones por la alcaldía capitalina: Manque Granados, Carlos Olson, Jorge Soto, Alan Falomir y Rafael Loera. La salida de Chávez reduce el número de competidores, pero no cierra la contienda ni garantiza que los demás sigan el mismo camino.
El momento del anuncio importa. La dirigencia estatal, encabezada por Daniela Álvarez, tendrá que fijar las condiciones del diálogo y del método de selección. Chávez no solo se retira: coloca sobre la mesa una exigencia de negociación interna que compromete a la dirigencia y a los demás aspirantes.
El desistimiento se entrelaza con el proyecto de Marco Bonilla, alcalde con licencia de la capital, quien recorre el estado como coordinador de la defensa de Patria, Familia y Libertad y construye una plataforma rumbo a 2027. Chávez planteó que resolver las diferencias del panismo capitalino permite concentrar esfuerzos en el proceso electoral. En la práctica, el respaldo a De la Peña funciona como un paso para ordenar la sucesión municipal y liberar al grupo de Bonilla de una disputa costosa en su propio territorio.
La lectura política
El movimiento tiene una función práctica: reducir dispersión. Con seis aspirantes, el PAN capitalino enfrentaba el riesgo de una elección interna prolongada que desgastara a quien resultara ganador y debilitara la estructura municipal de cara a 2027. Al desistir, Chávez no solo se resta: transfiere peso político a De la Peña y convierte su respaldo en moneda de negociación.
El respaldo a De la Peña es una precandidatura de facto, no una candidatura formal. No hay registro, método ni convocatoria resueltos. Lo que existe es un aspirante que acumula apoyos y un coordinador legislativo que cambia su aspiración personal por influencia en la negociación. Ese es el límite legal y político que conviene no confundir.
El incentivo de Chávez es claro: quien no puede ganar la candidatura puede ganar posición como interlocutor del grupo que la defina. Su llamado a una mesa de diálogo también envía una señal a la dirigencia estatal: la selección no debe resolverse por imposición, sino por acuerdo entre grupos. Es una advertencia velada sobre el costo de una decisión unilateral.
Para De la Peña, el respaldo suma dentro del partido, pero no lo blinda. Los demás aspirantes siguen activos y la dirigencia conserva la facultad de fijar el método. Para Bonilla, el movimiento despeja el frente capitalino mientras él amplía presencia en la región centro-sur, donde ha sostenido encuentros con sectores productivos y sociales. La conexión entre ambos proyectos es política, no formal: un panismo capitalino ordenado facilita la construcción de una candidatura estatal, pero no la garantiza.
El precedente verificable es el propio Chávez: en octubre de 2026 acusó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación de invalidar reformas locales para blindar los procesos electorales y anunció una nueva iniciativa. Su perfil es el de un operador legislativo con capacidad de confrontación pública. Que ese perfil opte por la negociación interna, y no por la competencia municipal, sugiere que el grupo al que pertenece prioriza la unidad sobre la disputa abierta.
Qué sigue
La dirigencia estatal de Daniela Álvarez deberá definir si instala la mesa de diálogo que pidió Chávez y bajo qué reglas se seleccionará al candidato municipal. Los otros aspirantes —Granados, Olson, Soto, Falomir y Loera— tendrán que decidir si mantienen sus proyectos o siguen el camino del desistimiento. La definición formal del PAN en Chihuahua capital y la construcción de la plataforma estatal de Bonilla marcarán el ritmo rumbo a 2027.
