RUTA 27 · LOW
Chedraui ata su licencia en Puebla al calendario de Morena para 2027
El alcalde no pedirá licencia por iniciativa propia: la presidenta nacional de Morena fijará los tiempos. También puso en duda que adelantar la alternancia de género en la gubernatura sea constitucional.

José Chedraui Budib, alcalde de Puebla, dijo que no solicitará licencia ni definirá su participación en 2027 hasta que Morena emita su convocatoria; será la dirigencia nacional la que fije los tiempos. El mensaje es de disciplina interna, pero deja su futuro amarrado a una decisión ajena. Además, calificó de anticonstitucional adelantar la alternancia de género en la gubernatura.
José Chedraui Budib no va a mover primero. El alcalde de Puebla dijo que esperará la convocatoria de Morena para definir los tiempos de su posible participación en la contienda de 2027, incluida la solicitud de licencia para buscar la reelección, y subrayó que no la pedirá por iniciativa propia. La frase con la que selló su postura —“Será en el momento que lo indique la presidenta nacional de Morena, en ese momento se pedirá permiso”— convierte una decisión personal en una decisión de partido.
El planteamiento lo hizo al concluir la ceremonia por el 205 aniversario de la consumación de la Independencia, en Casa Aguayo. No anunció fecha, no fijó plazo y no presentó documento alguno: su ruta queda supeditada a un texto que Morena todavía no publica. Lo verificable hoy es acotado: hay un alcalde en funciones que se asume aspirante a la continuidad hasta 2030, y hay una dirigencia nacional que conserva la llave del calendario.
No es la primera vez que Chedraui ordena su futuro con ese criterio. Ya había confirmado que pedirá licencia temporal para buscar la coordinación municipal de Morena en 2027 y que ese movimiento también esperaría los lineamientos de la dirigencia nacional. El vocabulario importa: “coordinación municipal” no es una candidatura registrada ni un cargo de representación, es el nombre con el que Morena designa a quien encabezará su oferta en el municipio. En la práctica funciona como precandidatura —coloca al alcalde en posición de salida del cargo y de entrada a la contienda—, aunque formalmente no exista todavía ni registro, ni constancia, ni fecha de licencia aprobada.
En el mismo acto, Chedraui se pronunció sobre otro expediente que puede alterar el tablero poblano. El presidente de la LXII Legislatura, Pável Gaspar Ramírez, propuso adecuar el calendario de alternancia de género en la gubernatura y adelantar su aplicación de 2036 a 2030. El alcalde reconoció que el Congreso tiene facultades para analizar modificaciones, pero dudó de su constitucionalidad: “Creo que es anticonstitucional. Eso lo tendríamos que ver con un abogado”. Hasta ahora la propuesta no se ha convertido en iniciativa formal y permanece en análisis y cabildeo legislativo.
La lectura política
La convocatoria es, en Morena, un instrumento de secuencia más que un trámite. Quien controla el calendario controla las lealtades: al fijar cuándo se pide licencia, la dirigencia nacional decide quién llega con cargo, quién llega sin él y a quién le alcanza el tiempo para construirse. Chedraui gana con la espera —evita quedar como adelantado, conserva presupuesto, agenda y visibilidad en la capital—, pero paga un precio: hipoteca su margen de maniobra a una decisión ajena y a una fecha que no controla. Es el patrón conocido del disciplinamiento interno: el que se mueve antes de la convocatoria queda fuera de la secuencia; el que espera, negocia desde la posición que el partido le asigne.
Para la dirigencia el cálculo es doble. La Presidencia Municipal de Puebla es una de las piezas más grandes de la elección intermedia y no conviene abrir una disputa interna anticipada. Pero retener la facultad de fijar tiempos también le permite usar la capital como moneda de cambio en el reparto con aliados y en la definición de candidaturas locales. Que el alcalde lo diga en público envía, además, una señal a posibles competidores internos: la sucesión en la capital no se dirime en los medios, sino en el calendario del partido.
Queda un flanco abierto que la evidencia no cubre: no se precisa si Puebla exige separarse del cargo con anticipación para competir por la reelección, ni cuál sería esa fecha límite. Sin ese dato no puede calcularse cuánto puede esperar Chedraui sin comprometer su elegibilidad, ni si conservar el cargo más tiempo le genera algún riesgo de uso de recursos.
El otro flanco es la alternancia de género. Si la propuesta avanza, el filtro se aplicaría a la gubernatura en 2030 y reduciría el universo de aspirantes a ese cargo; por eso la discusión no es ajena a los cálculos de quienes buscan continuidad en 2027, aunque la evidencia no coloca a Chedraui en esa ruta. Es una inferencia razonable sobre el efecto del cambio, no un dato sobre sus intenciones.
Qué sigue
- La convocatoria de Morena. No hay fecha pública en la evidencia disponible. Conviene vigilar el orden: si salen primero los ayuntamientos o las diputaciones locales, y si establece requisitos de separación del cargo. - La licencia. Si Chedraui finalmente la solicita, habrá que ver qué instancia la aprueba, en qué fecha y quién queda al frente del ayuntamiento: de ello depende si la continuidad se preserva o si se abre una disputa interna. - La propuesta de alternancia. Sigue en cabildeo. El siguiente paso verificable es si se convierte en iniciativa ante el LXII Congreso, si implica reforma constitucional local y qué mayoría exige.
Actualización
El hecho nuevo traslada la decisión de Montañez a 2027 y la condiciona a la convocatoria, actualizando la estrategia de espera y subordinación al calendario de Morena iniciada por Chedraui en Puebla. Leer el nuevo desarrollo.