RUTA 27 · LOW
Consultor advierte que la IA no gana elecciones, pero sí puede intoxicar campañas
Daniel Hernán Ivoskus sostiene que el marketing tradicional ya no basta y que la inteligencia artificial, sin estrategia, solo distorsiona. También prevé continuidad de Morena en 2027 por una oposición sin alternativa.
El consultor Daniel Hernán Ivoskus advirtió que la inteligencia artificial no gana elecciones por sí sola, aunque bien usada puede intoxicar y dañar al adversario. Prevé continuidad de Morena en 2027 por una oposición que corre detrás del oficialismo. Su lectura importa porque anticipa una contienda dominada por narrativa y polarización, no por propuestas.
El consultor político Daniel Hernán Ivoskus advirtió que la inteligencia artificial no gana elecciones por sí sola, pero bien utilizada puede causar daño al adversario político. La advertencia llega cuando el proceso electoral rumbo a 2027 ya está en marcha, con 17 gubernaturas y la Cámara de Diputados en disputa, y cuando las campañas mexicanas empiezan a incorporar herramientas digitales sin reglas claras sobre su uso.
Ivoskus sostiene que el marketing tradicional dejó de ser suficiente para ganar comicios y que se requiere una estrategia integral donde la inteligencia artificial es “una herramienta interesante”, pero no un sustituto del candidato ni del plan de campaña. La distinción importa: separa el entusiasmo tecnológico de la eficacia electoral y coloca el debate en el terreno de la estrategia, no del gadget.
El consultor, de origen argentino y con trabajo en campañas mexicanas como la de Jaime Rodríguez Calderón, “el Bronco”, en Nuevo León, fue más lejos al describir el uso negativo de la herramienta. “Bien utilizada, con una estrategia, sabiendo cuáles son los puntos sensibles, con investigación, haciendo que un líder político o un adversario político muerda el anzuelo y entra a jugar en tu narrativa a partir de la inteligencia artificial, por supuesto que puede hacer daño”, planteó. Cuestionado sobre si puede distorsionar una campaña, respondió: “Claro, no solo puede distorsionar, puede intoxicar. Hoy las verdades terminan siendo relativas, entonces puede ser una herramienta para tratar de instalar una mentira y convertirla en verdad”.
La advertencia no es menor en un país donde la polarización y la saturación informativa ya definen el tono de la competencia. Ivoskus describió el dilema de los políticos que buscan un público generalizado en una sociedad dividida: “Si no tienes imagen negativa, no existes”. Su receta es segmentar: hablarle al 50% que simpatiza con Morena o al 50% que no, y construir imagen negativa en la otra mitad. Es una lógica de campaña de confrontación, no de consenso.
Sobre el escenario de 2027, el consultor previó continuidad en la gran mayoría de los gobiernos de Morena. “A priori te diría que habrá continuidad porque no solo hay que mirar al oficialismo, sino hay que ver a la oposición”, dijo. Y añadió: “La oposición va siempre corriendo detrás de lo que hace o no hace Morena, y después tiene una carencia absoluta para la construcción de consensos y acuerdos y unificación de una propuesta única”.
La lectura política
El diagnóstico de Ivoskus funciona como una señal para las oposiciones: sin narrativa propia, la tecnología no compensa la falta de proyecto. Su lectura no es neutral en términos estratégicos; describe un tablero donde Morena conserva la iniciativa y sus adversarios reaccionan. Esa descripción, si se confirma, reduciría el margen de maniobra opositor y anticiparía una contienda de continuidad, no de alternancia.
El señalamiento sobre la inteligencia artificial también tiene consecuencia institucional. Si la herramienta puede “intoxicar” y convertir una mentira en verdad, el debate sobre reglas de campaña, verificación y responsabilidad de plataformas se vuelve parte del calendario electoral. No hay en la evidencia una propuesta regulatoria concreta, pero el tema queda instalado antes de que arranquen formalmente las precampañas.
La polarización que describe el consultor no es un accidente: es una estrategia de segmentación que ambas fuerzas pueden usar. El riesgo es que la campaña se convierta en una competencia por instalar imagen negativa del adversario, con la verdad como variable secundaria. Eso afecta la calidad del debate público y, eventualmente, la legitimidad del resultado.
Qué sigue
La 25ª Cumbre Mundial de Comunicación Política se realizará en la Ciudad de México del 24 al 26 de noviembre, con más de 300 especialistas en política, consultoría y marketing. Ahí se discutirá el papel de la tecnología en las campañas, un foro donde estas advertencias podrían convertirse en agenda. Mientras tanto, el proceso electoral de 2027 avanza sin que las reglas sobre uso de inteligencia artificial en campañas estén definidas en la evidencia disponible.
