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Durazo reúne a exaspirantes de Morena y mueve el tablero de Sonora 2027
El gobernador sentó a once liderazgos del partido diez días después del reparto de coordinaciones estatales y municipales. Célida López difundió la imagen y agradeció el respaldo.

Alfonso Durazo, gobernador de Sonora y presidente del Consejo Nacional de Morena, se reunió con once liderazgos morenistas, entre ellos exaspirantes a la gubernatura y a la alcaldía de Hermosillo, diez días después de que el partido tomara protesta a sus coordinadores rumbo a 2027. La foto, difundida por la coordinadora municipal Célida López, apunta a integrar a quienes quedaron fuera del reparto
El gobernador de Sonora y presidente del Consejo Nacional de Morena, Alfonso Durazo Montaño, se reunió con once integrantes del partido, entre ellos exaspirantes a la gubernatura del estado y a la alcaldía de Hermosillo. El encuentro se difundió el 20 de octubre de 2026, diez días después de que la dirigencia nacional tomara protesta a los coordinadores estatales de la Defensa de la Transformación, y opera como la primera señal pública de acomodo interno en Sonora rumbo a 2027.
La lista de asistentes mezcla perfiles que compitieron por espacios de coordinación con cuadros que ya recibieron uno: Norberto Barraza Almazán, Omar del Valle Colosio, Diana Karina Barreras, Fernando Rojo de la Vega, Jacobo Mendoza, Célida López, Vicky Espinoza, Paulina Ocaña, David Figueroa, Froylán Gámez y Adolfo Salazar. La imagen la publicó Célida López, designada semanas antes como coordinadora municipal de la Cuarta Transformación en Hermosillo. "Agradezco a nuestro gobernador por su apoyo, unidos trabajaremos por la defensa de la 4T", escribió. Durazo respondió con un reconocimiento genérico: "A todos los liderazgos de nuestro partido y aliados, reconozco su determinación y compromiso".
Once nombres en una sala
El contexto inmediato es el Consejo Nacional del 10 de octubre. Ahí Morena tomó protesta a los coordinadores de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en las 17 entidades que renuevan gubernatura en 2027; en Sonora la designada fue Lorenia Valles. En esa misma sesión, realizada en el World Trade Center, Durazo advirtió que ganar las encuestas internas no garantiza servir a la Transformación y llamó a integrar a quienes no resultaron designados. Un día después, como presidente del Consejo Nacional, fijó postura: las candidaturas se definirán por méritos y no por popularidad mediática.
La reunión de Hermosillo aterriza ese discurso. Pero la evidencia disponible es acotada: una fotografía, dos mensajes públicos y una lista de nombres. No hay registro de acuerdos, de cargos ofrecidos ni de renuncias a aspiraciones. Tampoco existe aún una candidatura formal a la gubernatura de Sonora ni a la alcaldía de Hermosillo: la figura de "coordinación" es partidista, no electoral, y no equivale a precandidatura registrada ante la autoridad electoral local.
La lectura política
El movimiento tiene función clara: después de un reparto que deja ganadores y desplazados, el costo político no está en los designados sino en quienes quedaron fuera. Sentarlos con el gobernador y con la coordinadora municipal es una operación de contención y medición de lealtades. Cada asistente gana algo distinto: los exaspirantes, visibilidad y la posibilidad de ser considerados en la siguiente ronda; Célida López, legitimación de su coordinación en la capital, la plaza más grande del estado; Durazo, el papel de árbitro.
Ese arbitraje no es menor. Su administración concluye en 2027 y su influencia futura dependerá de que la sucesión estatal se resuelva sin fractura. Como gobernador en funciones y presidente del Consejo Nacional, concentra dos fuentes de poder simultáneas: el aparato estatal y la conducción formal del partido. Eso lo coloca en posición de ordenar el proceso, pero también de cargar con su resultado.
En la práctica, la coordinación estatal de la Defensa de la Transformación funciona como precandidatura de facto: en el Consejo Nacional se dijo que esos 17 coordinadores serán candidatos a igual número de gubernaturas. El límite es preciso: mientras no inicie la precampaña y no haya registro ante el organismo electoral, Valles es coordinadora, no candidata. Ninguno de los asistentes al encuentro ha declinado públicamente una aspiración.
La señal hacia afuera es de partido cerrado en Sonora, en un estado donde el PRI y el PAN han disputado la capital y donde la oposición buscará capitalizar cualquier ruptura interna. La señal hacia adentro es más importante: el mensaje de que nadie sobra se traduce en gestos concretos antes de que arranque la definición de candidaturas, cuando los reclamos suelen volverse públicos.
Qué sigue
El siguiente paso verificable es la definición del método y del calendario interno. El Consejo Nacional tiene pendiente la aprobación de la política de alianzas para el proceso electoral concurrente 2026-2027, punto central de la convocatoria firmada por Durazo. Después vendrán las encuestas internas y la convocatoria de precandidaturas, y más adelante el registro formal ante la autoridad electoral estatal.
Indicadores a seguir: si los exaspirantes aparecen en la estructura de la coordinación estatal, si alguno se desmarca públicamente del proceso y si la reunión se repite con otras regiones del estado. La foto no cierra el reparto; apenas abre la negociación.