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Encuesta en Guadalajara: Morena rebasa a MC y la crisis del agua golpea a Delgadillo
Un sondeo en vivienda coloca a la 4T arriba de Movimiento Ciudadano en la capital jalisciense, mientras la aprobación de la alcaldesa cae de 62 a 45 por ciento por el desabasto y la calidad del agua.
Una encuesta en vivienda divulgada por Grupo Reforma muestra a Morena y sus aliados del PVEM y PT por delante de Movimiento Ciudadano en la intención de voto por la Alcaldía de Guadalajara rumbo a 2027. La caída de aprobación de la alcaldesa Verónica Delgadillo, de 62 a 45 por ciento, por la crisis del agua, explica el desplome emecista y abre la disputa por la sucesión en la capital de Jalisco.
Una encuesta en vivienda divulgada por Grupo Reforma colocó a la coalición de Morena, PVEM y PT por delante de Movimiento Ciudadano en la intención de voto por la Alcaldía de Guadalajara rumbo a 2027. El dato central no es sólo la ventaja: es que el sondeo asocia el desplome emecista a un problema concreto de gestión, la crisis del agua sucia y el desabasto, que en dos meses pasó de segundo a primer lugar entre las preocupaciones de los tapatíos, de 24 a 42 por ciento.
La aprobación de la alcaldesa Verónica Delgadillo cayó de 62 a 45 por ciento, y ese deterioro arrastró las preferencias de su partido en la capital jalisciense. Según el ejercicio, Morena sin alianza supera por cinco puntos a Movimiento Ciudadano; con PVEM y PT la ventaja llega a diez puntos. En los careos con los tres aspirantes morenistas medidos, la 4T gana cinco de seis escenarios, con márgenes de entre dos y cinco puntos, y pierde sólo uno por un punto. Los cuatro aspirantes de la probable alianza PAN-PRI se ubican entre 18 y 20 puntos.
El sondeo también midió popularidad de nueve aspirantes. Mery Pozos, diputada federal y presidenta de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, aparece con la mejor calificación; Carlos Lomelí, senador, y José María Martínez, regidor, son los más conocidos, pero Lomelí carga además con el mayor nivel de impopularidad, seguido de Martínez. Esa combinación —conocimiento alto, rechazo alto— es relevante porque anticipa cómo podría ordenarse una eventual interna morenista en la capital.
En el mapa electoral, los tres distritos de Guadalajara (8, 9 y 11) y el 13, que comparte secciones con San Pedro Tlaquepaque, muestran ventaja de Morena tanto para diputaciones federales como locales. El contexto estatal no es favorable para el oficialismo local: la aprobación del gobernador Pablo Lemus, de extracción emecista, es de 40 por ciento contra 55 por ciento de reprobación, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum registra 47 por ciento de aprobación y 52 por ciento de reprobación entre los tapatíos.
La lectura política
La encuesta funciona como un termómetro de gestión más que como un pronóstico electoral cerrado: mide el costo político de un servicio fallido y lo traduce en intención de voto. En la práctica, el agua se convirtió en el eje que ordena la conversación política en Guadalajara y desplazó otros temas. Para Movimiento Ciudadano, el riesgo es que la elección de 2027 se le plantee como un plebiscito sobre el abasto y la calidad del agua, un terreno donde la ventaja de imagen ya no alcanza.
Para Morena y sus aliados, el dato es un incentivo para nacionalizar el tema del agua y para acelerar la definición de su aspirante. Ninguno de los nombres medidos constituye todavía una candidatura formal: son aspiraciones y posicionamientos en un proceso que aún no abre. La encuesta, sin embargo, ya opera como insumo de negociación interna: quien aparezca mejor calificado tendrá argumento para pedir la candidatura, y quien cargue mayor rechazo enfrentará presión para no ser el abanderado.
El límite del ejercicio es claro: una encuesta en vivienda mide un momento y no sustituye la definición de reglas, alianzas ni candidaturas. Tampoco permite concluir que la ventaja se sostendrá si la crisis del agua se atiende o si el escenario de alianza cambia. Lo que sí acredita es que el costo político de la crisis ya se refleja en las preferencias y que la sucesión en Guadalajara se jugará, al menos en parte, en el terreno de los servicios.
Qué sigue
- La definición de los mecanismos internos de Morena, PVEM y PT para elegir aspirante en Guadalajara, sin fecha pública confirmada. - La evolución de la aprobación de Delgadillo y del indicador de la crisis del agua en mediciones posteriores. - El posicionamiento de la probable alianza PAN-PRI, cuyos aspirantes medidos aparecen entre 18 y 20 puntos. - La eventual formalización de coaliciones y precandidaturas rumbo a 2027, que aún no ocurre.
