RUTA 27 · MEDIUM
Encuesta lista y decisión atorada: el PAN de SLP espera al CEN
El dirigente estatal en funciones reconoció que las fechas anunciadas desde agosto no se cumplieron y que doce aspirantes siguen sin respuesta. La competencia por la gubernatura tiene siete inscritos de los que sólo conoce públicamente a uno.

Enrique Dahud Uresti, dirigente estatal en funciones del PAN en San Luis Potosí, confirmó que la encuesta para definir quién encabezará la coordinación política de la capital ya se realizó y que los resultados están en el Comité Ejecutivo Nacional. Doce aspirantes siguen esperando y el calendario prometido —agosto, septiembre, octubre— ya se incumplió. De esa definición saldrá la precandidatura mu
El Partido Acción Nacional (PAN) en San Luis Potosí ya tiene los números de la encuesta con la que pretende resolver quién encabezará la coordinación política de la capital, pero no tiene respuesta. El dirigente estatal en funciones, Enrique Dahud Uresti, confirmó este miércoles en MG Radio que el ejercicio se realizó y que los resultados están en manos del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), mientras los doce aspirantes registrados continúan esperando una definición.
Formalmente se trata de un cargo de organización interna. En la práctica, esa coordinación funciona como precandidatura de facto a la presidencia municipal de San Luis Potosí, uno de los activos territoriales que el PAN necesita ordenar de cara a 2027, año en que la entidad renovará también la gubernatura. La diferencia entre el nombre de la figura y su función política explica por qué doce personas compiten por ella y por qué el partido no puede permitirse resolverla con un desliz.
Un calendario que se movió cuatro veces
Dahud admitió en la entrevista —de casi 25 minutos, según la narración de Radar estatal— que las fechas anunciadas no se cumplieron. El proceso se prometió para agosto, luego para septiembre, después para principios de octubre y ahora se ubica a finales de octubre o principios de noviembre. El argumento central fue la agenda de los dirigentes nacionales, Jorge Romero y Santiago Taboada, y un registro de interesados mayor al previsto.
El retraso no es un detalle administrativo. Los doce aspirantes siguen haciendo campaña, gastando recursos y construyendo acuerdos frente a una ciudadanía que aún no sabe quién será el elegido, en palabras del propio dirigente. La conversación pública, sin embargo, se concentra en cuatro nombres: Rubén Guajardo, con experiencia electoral comprobada pero cuestionado por la sucesión de cargos legislativos que ha ocupado; Marcelo de los Santos Anaya, hijo del único gobernador panista que ha tenido la entidad, sobre quien Dahud dijo creer que ni siquiera es militante del partido; Verónica Rodríguez, dirigente estatal electa y senadora con periodo hasta 2030 que ahora busca gobernar la capital; y David Azuara, cuya relación con el empresario Gerardo Sánchez Zumaya fue abordada sin que se acreditara ninguna irregularidad.
El otro frente es más opaco. Para la coordinación estatal —antesala de la candidatura a la gubernatura— Dahud informó de siete inscritos, de los cuales sólo conoce públicamente a uno: el alcalde Enrique Galindo Ceballos. Explicó que las inscripciones se realizan directamente ante el CEN y que las listas llegan a los órganos estatales una vez concluido el registro. Es decir, el presidente estatal en funciones desconoce buena parte de los nombres que aspiran al cargo más importante de su partido.
La lectura política
El aplazamiento cumple una función reconocible: mientras la encuesta permanece reservada, el árbitro nacional conserva el margen para decidir en función de la negociación más amplia —la estatal— y no sólo del desempeño en un ejercicio cuyos criterios, muestra y aplicación no han sido públicos. En ese esquema, los aspirantes quedan en campaña permanente, midiendo lealtades y capacidad de movilización, y el CEN llega a la mesa con información que los contendientes no tienen.
El costo es de credibilidad interna. Dahud identificó él mismo el patrón: las derrotas panistas en las elecciones de gobernador de 2009, 2015 y 2021 estuvieron marcadas, según su diagnóstico, por pleitos internos. La apertura que el partido presume —más interesados de los previstos— se convirtió, en su explicación, en motivo de demora y no en razón para acelerar la organización.
Hay además una tensión de discurso: quien encabeza el partido en el estado y ocupa un escaño en el Senado hasta 2030 compite por gobernar la capital. No es ilegal ni inusual, pero vuelve más difícil sostener una narrativa de renovación. Y el hecho de que la dirigencia estatal no conozca la lista completa de aspirantes a la gubernatura confirma una conducción centralizada, en la que el órgano local opera más como receptor de decisiones que como instancia de resolución.
El tablero de 2027 ya se mueve fuera del PAN. A finales de septiembre, el propio Dahud había advertido que la designación de Elí Cervantes Rojas al frente de la llamada Defensa de la Transformación en San Luis Potosí podría ampliar el margen de maniobra del PVEM rumbo a la siguiente elección. Leído junto con la demora panista, el contraste es nítido: el bloque oficialista coloca piezas mientras el PAN capitalino sigue esperando una fotografía de unidad.
Lo que no ha ocurrido: no existe candidatura registrada, el CEN no ha emitido nombramiento y no consta que la encuesta sea el método formalmente vinculante ni quién la levantó. Sin esos datos, la lectura de precandidatura de facto se sostiene en la función política, no en un acto jurídico.
Qué sigue
La decisión del CEN sobre la coordinación política de la capital, que Dahud ubicó para finales de octubre o principios de noviembre, con la incógnita de si los resultados se publicarán completos o sólo llegará un nombramiento acompañado de la acostumbrada imagen de unidad.
La definición de la coordinación estatal, con siete inscritos y una lista que, según el dirigente, aún no llega al órgano local.
La aclaración pública sobre la militancia de Marcelo de los Santos Anaya, punto que el propio dirigente puso en duda en entrevista.
Y el capítulo de alianzas, que Dahud abordó sin cerrar: la pregunta de fondo es con quién competirá el PAN en 2027 y qué papel le reserva a Galindo Ceballos, a quien la dirigencia nacional acompañó en su informe de gobierno sin confirmarlo como candidato.