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Gallardo prevé cinco bajas de gabinete rumbo a 2027

El gobernador de San Luis Potosí anticipa que al menos cinco integrantes de su gabinete legal y ampliado pedirán separarse para buscar candidaturas. La cifra ordena la salida de su equipo y anticipa cómo se repartirán los espacios de su coalición.

EN 30 SEGUNDOS

Ricardo Gallardo Cardona estimó que al menos cinco integrantes de su gabinete legal y ampliado dejarán sus cargos para contender en el proceso electoral 2026-2027 en San Luis Potosí. El gobernador dijo que tratará las aspiraciones en lo individual, no en gabinete abierto, y que sostendrá reuniones personales con los posibles aspirantes. La cifra importa porque anticipa cómo se ordenará la salida d

El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, estimó que al menos cinco integrantes de su gabinete legal y ampliado solicitarán separarse de sus cargos para contender por una candidatura en el proceso electoral 2026-2027. La cifra no es un dato administrativo menor: el gobernador está poniendo número a la salida ordenada de su equipo y, con ello, al mapa de aspirantes que su administración colocará en la boleta del próximo año.

Cuestionado sobre si algún funcionario de primer nivel le había manifestado su intención de participar, Gallardo respondió que esos temas se abordarán directamente y de manera individual. "Eso lo tendrán que ver conmigo en lo personal, no abierto en un gabinete", dijo. Al preguntarle si hasta la mitad de su gabinete tendría que dejar sus funciones para buscar una postulación, descartó ese escenario y precisó que contempla únicamente cinco colaboradores.

El mandatario añadió que, después de una reunión con su equipo para abordar el manejo de recursos públicos, convocará a encuentros individuales con quienes considera posibles aspirantes. La secuencia importa: primero el aviso sobre recursos, después las citas personales. Es el orden clásico con el que un gobernador separa la conversación administrativa de la conversación política, y reserva la segunda para el terreno donde puede negociar sin testigos ni compromisos colectivos.

El anuncio se suma a un patrón que Gallardo ya había trazado. En septiembre de 2026 había advertido que quienes quisieran participar en algún proceso electoral debían retirarse del gobierno conforme se acercaran los tiempos, y entonces anticipó al menos dos bajas. En octubre confirmó que solicitará licencia para participar en las elecciones de 2027 y situó enero de 2027 como el momento en que estaría en condiciones de hacerlo. También dijo que seguramente estará en la boleta. La estimación de cinco funcionarios no contradice ese escenario: lo amplía.

La lectura política

En la práctica, el anuncio funciona como un calendario anticipado de salidas y como una señal de que el gobernador busca administrar él mismo la sucesión de su equipo, no que ésta ocurra por convocatorias partidistas. No se trata todavía de candidaturas formales ni de precandidaturas registradas: no hay nombres, cargos, partidos ni fechas de separación. Lo que existe es una aspiración reconocida por el propio gobernador y un método —la reunión individual— para procesarla.

El incentivo es doble. Hacia adentro, la conversación personal le permite medir lealtades, dosificar expectativas y evitar que el gabinete se convierta en una pasarela donde cada secretario negocie por su cuenta. Hacia afuera, le permite presentarse como el ordenador de una coalición que se renueva, en un estado donde su proyecto político necesita mantener el control del mayor número posible de posiciones.

El límite también es claro. Que cinco funcionarios busquen candidaturas no significa que las obtengan, ni que las definiciones se resuelvan en San Luis Potosí. Gallardo ha dicho que respetará los procesos internos de Morena y que el PVEM definirá sus tiempos conforme a las convocatorias de su dirigencia nacional. La negociación real ocurre en esos dos niveles, y el gobernador lo sabe: por eso habla de estimaciones y de reuniones personales, no de designaciones.

La cifra de cinco también envía una señal a los aliados y a los adversarios: el gabinete no se vacía por crisis, se vacía por política. Es una diferencia relevante en un año en que la salida de funcionarios suele leerse como fractura. Aquí el gobernador la presenta como una operación controlada, con reglas propias y con él como interlocutor único.

Qué sigue

Las reuniones individuales con los posibles aspirantes, que el propio gobernador anunció, son el siguiente paso verificable. De ellas deberían derivar, en su caso, las solicitudes formales de separación del cargo. El calendario que el propio Gallardo ha fijado apunta a enero de 2027 como el momento en que estaría en condiciones de pedir licencia y de que se despejen las definiciones. Antes de esa fecha, la dirigencia nacional del PVEM y los procesos internos de Morena marcarán el ritmo real de las postulaciones.