RUTA 27 · MEDIUM
IEEM ofrece auditorías y busca blindar la elección mexiquense de 2027
La presidenta del organismo, Amalia Pulido, asegura que las consejeras no participan en el Comité de Adquisiciones y descarta que se repita la salida de consejeros de 2005.
El IEEM emitió un posicionamiento para dar certeza sobre sus compras y la organización de la elección de 2027, en la que se renovarán 125 ayuntamientos y el Congreso mexiquense. Su presidenta, Amalia Pulido, ofreció apertura a auditorías y aclaró que las consejeras no integran el Comité de Adquisiciones, tras el escándalo de contrataciones en el INE que derivó en la renuncia de Guadalupe Taddei.
El Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) emitió un posicionamiento público para dar certeza sobre sus procedimientos de compra y la organización del proceso electoral 2026-2027, en el que se renovarán los 125 ayuntamientos y el Congreso mexiquense. La decisión ocurre después de que el escándalo por contrataciones en el Instituto Nacional Electoral (INE) derivara en la renuncia de su consejera presidenta, Guadalupe Taddei.
En entrevista, la presidenta del IEEM, Amalia Pulido, aseguró que existe disposición para cualquier revisión y precisó que el instituto ya es fiscalizado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM). Pulido aclaró que las consejeras no forman parte del Comité de Adquisiciones, una distinción que busca separar la responsabilidad administrativa de la conducción política del organismo.
El posicionamiento no se limita a las compras. El Consejo General lo presentó como un mensaje de certidumbre sobre la organización del proceso electoral 2026-2027, el más grande del país por número de cargos en disputa: 125 presidencias municipales, sus cabildos y el Congreso local. La presidenta del IEEM descartó que se repita un escenario como el de 2005, cuando el caso de Cartonera Plástica derivó en la salida de consejeros electorales, al sostener que las condiciones actuales son distintas.
La comparación no es menor. Aquel episodio marcó un precedente de cómo un problema de contrataciones puede escalar hasta convertirse en una crisis de credibilidad del árbitro electoral y, eventualmente, en la remoción de sus integrantes. Al traerlo a la conversación, Pulido reconoce el riesgo político que enfrenta el IEEM, aunque se desmarca de él.
El contexto inmediato presiona en dos direcciones. Por un lado, el IEEM solicitó un presupuesto de 3,995 millones de pesos para organizar la elección de 2027, una cifra que obliga a justificar cada peso frente a la opinión pública y el Congreso local. Por otro, el organismo reportó que Morena y el PVEM son los partidos más denunciados por presuntas violaciones a la norma electoral en lo que va del año, lo que anticipa una contienda tensa en la que la autoridad electoral será observada por todas las fuerzas políticas.
La lectura política
El posicionamiento del IEEM funciona, en la práctica, como una operación de contención preventiva. No responde a una acusación directa contra el organismo mexiquense, sino a un contagio reputacional: el escándalo del INE colocó el tema de las compras electorales en el centro del debate público y cualquier institución que organice elecciones queda expuesta a la misma sospecha. Al ofrecer auditorías antes de que se las exijan, el IEEM intenta ganar margen de maniobra y evitar que la discusión sobre sus contrataciones se convierta en un frente de conflicto durante el proceso electoral.
La aclaración de que las consejeras no integran el Comité de Adquisiciones tiene una función política precisa: separar la responsabilidad técnica de la responsabilidad política. Si el problema es administrativo, se resuelve con auditorías; si se percibe como político, puede escalar a una crisis institucional como la de 2005. La presidenta del IEEM busca que el conflicto se quede en el primer terreno.
El equilibrio interno del organismo también está en juego. Un Consejo General dividido o cuestionado por sus procedimientos de compra pierde autoridad para conducir una elección en la que se renovarán 125 ayuntamientos y el Congreso local. La señal que el IEEM envía a partidos, aspirantes y gobiernos es que su conducción no está en entredicho, aunque la sombra del INE siga presente.
Rumbo a 2027, el Estado de México es la plaza más grande del país y su elección local suele operar como termómetro de la política nacional. La credibilidad del árbitro mexiquense no es un asunto administrativo menor: de ella depende que los resultados sean aceptados por todas las fuerzas. El posicionamiento no resuelve el problema de fondo, pero coloca al IEEM en una posición de apertura que, si se sostiene con hechos verificables, puede protegerlo de la erosión que hoy afecta al INE.
Qué sigue
El IEEM deberá concretar esa apertura en actos verificables: la publicación de sus procedimientos de adquisición, la respuesta a las auditorías de la ASF y el OSFEM, y la forma en que el Consejo General dé seguimiento al posicionamiento. El presupuesto de 3,995 millones de pesos solicitado para 2027 será otro punto de escrutinio en el Congreso mexiquense. La prueba política llegará cuando la campaña electoral comience y los partidos, especialmente los más denunciados, midan la imparcialidad del organismo.
