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IEPCT ajusta presupuesto 2026 y abre disputa por 600 millones para 2027
La presidenta del órgano electoral tabasqueño, Elizabeth Nava, anticipó que el monto para 2026 quedará por debajo de los 69 millones propuestos. En paralelo, ya negocia con el gobierno estatal un financiamiento cercano a 600 millones para el proceso de 2027.

El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco definirá este viernes, en reunión con la Secretaría de Administración y Finanzas, cuánto dinero recibirá para el proceso electoral de 2026. La presidenta Elizabeth Nava adelantó que será menos de los 69 millones que pidió el órgano. Ya inició además la negociación por casi 600 millones para 2027, año en que Tabasco renovará gubernatura
El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT) conocerá este viernes 23 de octubre el monto que la Secretaría de Administración y Finanzas le asignará para el proceso electoral de 2026. La presidenta del órgano, Elizabeth Nava Gutiérrez, confirmó que la cifra se dará a conocer tras la reunión con la dependencia estatal y anticipó que será menor a los 69 millones de pesos que el instituto planteó en su segunda propuesta, luego de que la primera ascendiera a 88 millones.
La declaración no es un trámite menor. El ajuste presupuestal del IEPCT define la capacidad operativa del árbitro electoral en un año con comicios locales y, sobre todo, marca el tono de la negociación que se avecina para 2027, cuando Tabasco renovará gubernatura, Congreso y ayuntamientos. Nava Gutiérrez reveló que ya inició el diálogo con el gobierno estatal para analizar una solicitud cercana a los 600 millones de pesos para ese proceso.
La diferencia entre ambos montos es la clave de la historia. Para 2026, el instituto pidió 88 millones, luego ajustó a 69 y ahora acepta que recibirá menos. Para 2027, la petición ronda los 600 millones, una cifra que multiplica por casi nueve el presupuesto del año previo. La explicación técnica es que 2027 concentra la elección de gubernatura y la renovación del Congreso local, comicios que exigen organización, capacitación de funcionarios de casilla, fiscalización y campañas de difusión. La explicación política es que el gobierno estatal tiene la última palabra sobre el calendario y el monto de la dispersión de recursos.
La presidenta del IEPCT ha mantenido diálogo directo con el Gobierno de Tabasco para ajustar los rubros donde se erogarán los recursos, según indicó. Ese detalle importa porque sugiere que la negociación no se limita al monto global, sino a la letra fina del gasto: qué se financia, con qué prioridad y bajo qué criterios de austeridad. En un contexto de restricción fiscal en las entidades, el Ejecutivo estatal gana margen para decidir qué partidas del árbitro electoral se fortalecen y cuáles se comprimen.
La lectura política
El movimiento tiene una función práctica: el gobierno estatal conserva la llave del financiamiento del organismo que organizará las elecciones de 2027, y el IEPCT necesita demostrar que puede operar con menos sin perder capacidad de arbitraje. Para el Ejecutivo, ajustar el presupuesto de 2026 es una señal de disciplina fiscal; para el instituto, aceptar el recorte sin conflicto público es una forma de preservar la negociación grande, la de 2027.
El equilibrio interno del IEPCT también está en juego. Un presupuesto menor para 2026 puede traducirse en menos recursos para capacitación, monitoreo de medios, fiscalización de precampañas o difusión institucional. Nada de eso equivale a una elección menos confiable, pero sí reduce el margen de maniobra del árbitro frente a partidos y actores que buscan ventaja. La pregunta que queda abierta es si el recorte afecta por igual a todas las fuerzas políticas o si algunas quedan en mejor posición para operar con recursos propios.
Rumbo a 2027, la negociación de casi 600 millones envía una señal a aliados y adversarios: el proceso electoral tabasqueño se prepara con un financiamiento que aún no está garantizado y que dependerá de la relación entre el instituto y el gobierno estatal. En la práctica, esa relación funciona como un termómetro de la autonomía operativa del árbitro. No se trata de una candidatura ni de una precandidatura de facto, pero sí de una condición material que puede inclinar la cancha antes de que empiece la contienda formal.
Qué sigue
Este viernes 23 de octubre, tras la reunión con la Secretaría de Administración y Finanzas, se conocerá el monto definitivo para 2026. Después vendrá la discusión del presupuesto 2027, que deberá reflejarse en el Paquete Económico estatal y, eventualmente, en el Congreso local. El IEPCT tendrá que demostrar que el ajuste no compromete la organización de los comicios y que la solicitud de 600 millones responde a necesidades verificables, no a una expectativa inflada. La fecha límite y el calendario legislativo para esa discusión aún no están claros en la evidencia disponible.