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INE alerta que un congelamiento de cuentas pondría en riesgo el proceso electoral
Blanca Cruz y Arturo Castillo dijeron que la UIF no les ha notificado sobre proveedores bloqueados. Si ocurre, el instituto tendría que reaccionar de urgencia para no detener la organización de 2027.

La presidenta provisional del INE, Blanca Cruz, y el consejero Arturo Castillo advirtieron que si la UIF congela cuentas de empresas con contratos vigentes, el instituto deberá actuar de urgencia para no interrumpir el proceso electoral. Hasta ahora no hay notificación oficial. El aviso importa porque el INE ya revisa contratos tras el escándalo de la red atribuida a Guadalupe Taddei.
La presidenta provisional del Instituto Nacional Electoral (INE), Blanca Cruz, y el consejero Arturo Castillo advirtieron que un congelamiento de cuentas a empresas con contratos vigentes en el organismo obligaría a una reacción urgente para no interrumpir la organización del proceso electoral. Hasta ahora, dijeron, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) no les ha notificado ningún bloqueo que afecte a proveedores del instituto.
La advertencia no es un trámite. El INE atraviesa una revisión general de contratos tras el escándalo de la presunta red de corrupción atribuida a la expresidenta Guadalupe Taddei, y la propia Cruz confirmó que la denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) aún no se presenta. En ese contexto, la posibilidad de que la UIF inmovilice cuentas de proveedores con contratos activos introduce un riesgo operativo concreto: la producción de credenciales, la capacitación de funcionarios de casilla y la logística del proceso dependen de esas empresas.
"A nosotros no nos han informado del congelamiento de cuentas de ninguna empresa vinculada con los procesos que actualmente están en el instituto", dijo Castillo, y agregó que si hubiera afectación a la validez o vigencia de los contratos "tendremos que tomar una determinación urgente para garantizar la continuidad del proceso".
La UIF informó el miércoles que inmovilizó cuentas de 40 personas —25 físicas y 15 empresas—, pero su titular, Omar Reyes Colmenares, se negó a revelar los nombres en la conferencia matutina. Esa opacidad es la que deja al INE en una posición incómoda: no puede descartar que entre los bloqueados haya un proveedor suyo, pero tampoco tiene elementos para actuar.
Cruz subrayó que el INE realiza una revisión general de sus contratos vigentes y que, si la Auditoría Superior de la Federación detecta irregularidades, deberá notificarle preventivamente. La lógica que describió es de coordinación entre autoridades: si una instancia competente encuentra un hallazgo con impacto directo en el instituto, debe avisarle antes de que el problema escale. Ese principio, sin embargo, no obliga legalmente a la UIF a informar al INE sobre congelamientos, según la propia lectura de los consejeros.
La lectura política
El movimiento tiene una función práctica: el INE está construyendo un escudo institucional antes de que el problema lo alcance. Al hacer pública la advertencia, Cruz y Castillo colocan la responsabilidad de cualquier interrupción fuera del instituto y la trasladan a la UIF y, por extensión, al Ejecutivo federal. Si el proceso electoral se complica por cuentas congeladas, el INE podrá decir que advirtió y que no fue informado.
Hay un segundo incentivo, de equilibrio interno. La presidenta provisional necesita mostrar control sobre la operación mientras la denuncia contra Taddei sigue sin presentarse. La revisión de contratos y la advertencia sobre la UIF le permiten proyectar que el instituto ya está blindado, sin haber cerrado aún el expediente penal que más presión política concentra.
La señal rumbo a 2027 es clara: el INE quiere separar la organización electoral de la investigación financiera. Si la UIF bloquea proveedores sin avisar, el arbitraje electoral queda expuesto a una afectación externa que el instituto no controla. Eso debilita la narrativa de autonomía que el árbitro necesita sostener frente a partidos y aspirantes.
El límite es preciso: no hay notificación oficial de congelamiento, no hay proveedor identificado y no hay denuncia presentada. La advertencia es preventiva, no una crisis consumada.
Qué sigue
- La UIF debe definir si notificará al INE sobre los 40 bloqueados o mantendrá la reserva de nombres. - El INE concluirá su revisión de contratos vigentes y, si hay hallazgos, los canalizará a la ASF o a la FGR. - La denuncia contra Guadalupe Taddei sigue en preparación; Cruz dijo que "ya está lista" y que no tardará. - La continuidad de la producción de credenciales y la logística de 2027 depende de que ningún proveedor quede inmovilizado sin plan de reemplazo.
Actualización
La advertencia del INE sobre el riesgo de congelar cuentas se da en el contexto de la revisión de contratos vinculada al escándalo de Taddei que motiva el debate de credibilidad. Leer el nuevo desarrollo.
