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INE Coahuila admite incertidumbre por Taddei y sostiene el calendario de 2027
La presidenta del consejo local, Christian Viviana Escobedo Loya, dijo que es difícil medir el impacto de la renuncia de Guadalupe Taddei, pero que las etapas del proceso electoral siguen su curso. Los partidos llevaron la crisis al pleno del organismo.
La presidenta del consejo del INE en Coahuila, Christian Viviana Escobedo Loya, reconoció que es difícil medir el impacto de la renuncia de Guadalupe Taddei en la elección de 2027, aunque afirmó que el proceso no se detiene. La Auditoría Superior de la Federación y el órgano interno revisan el caso. Los partidos opositores llevaron la crisis al pleno local y culparon a Morena.
La presidenta del consejo general del Instituto Nacional Electoral (INE) en Coahuila, Christian Viviana Escobedo Loya, reconoció que es difícil determinar el impacto que tendrá en la elección estatal de 2027 la renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia nacional del organismo. Lo dijo tras una sesión ordinaria en la que representantes de partidos llevaron la crisis al pleno local. Su respuesta combina prudencia técnica y un mensaje de continuidad: el proceso electoral, afirmó, no se detiene.
Escobedo Loya sostuvo que el instituto seguirá el curso normal y legal, con investigaciones en la Auditoría Superior de la Federación y en el órgano interno de control. La funcionaria evitó anticipar consecuencias sobre la elección coahuilense y colocó la discusión en el terreno de los procedimientos en marcha, no en el de las hipótesis políticas. Esa contención tiene lógica institucional: un árbitro electoral no puede pronosticar el daño de una crisis que aún no concluye.
El contexto es una elección que ya tiene reloj. Según el calendario difundido por el propio instituto en Coahuila, las precampañas están previstas del 4 de enero al 12 de febrero y las campañas del 4 de abril al 2 de junio de 2027. A eso se suman tareas que no admiten pausa: actualización del padrón, integración de mesas directivas de casilla, capacitación de juntas distritales y, en noviembre, la instalación de consejos distritales. El organismo local reportó además 20,389 credenciales pendientes de entrega al corte del 10 de octubre.
En la sesión, representantes del PRI, del partido Somos, de Movimiento Ciudadano y del PT expresaron preocupación por lo que describieron como una crisis de autoridad del instituto. Adrián de la Garza, representante del PRI, acusó a Morena de ser el responsable nacional de la crisis y de deslindarse de Taddei, a quien atribuyó una salida por corrupción. Se trata de una acusación partidista, no de una resolución judicial o administrativa. La evidencia disponible no acredita por sí misma los hechos que mencionan los partidos; lo verificable es que existen investigaciones en curso y que el caso ya está en manos de instancias de auditoría.
La lectura política
El movimiento de Escobedo Loya no es una candidatura ni un posicionamiento electoral: es la administración de una crisis de confianza. En la práctica, la presidenta del consejo local funciona como la cara de continuidad de un organismo cuya autoridad nacional está cuestionada. Su mensaje busca separar la operación técnica de la disputa política, preservar la estructura local y evitar que el conflicto nacional contamine la organización de los comicios de 2027.
Los incentivos son claros. Para el INE local, cada día sin calendario cumplido es un costo de credibilidad y un riesgo operativo. Para los partidos opositores, la crisis es una oportunidad para exigir garantías, condicionar su participación o construir narrativa de desventaja. Para Morena, el deslinde público tiene un costo doble: si la investigación avanza, la sombra se proyecta sobre la elección; si no avanza, la oposición mantendrá el tema en cada sesión. La señal que envía el organismo a aliados y adversarios es que el reloj electoral sigue, pero la confianza no se reconstruye con calendarios.
El límite de la lectura es preciso: no hay evidencia de que la renuncia de Taddei vaya a alterar la integración de consejos distritales, la capacitación o la jornada. Tampoco hay evidencia de que no lo haga. Lo que falta es la resolución de las investigaciones y el desenlace de la designación de la nueva presidencia nacional, que definirá el tono y la capacidad de coordinación con los organismos locales.
Qué sigue
La Auditoría Superior de la Federación y el órgano interno de control del INE tienen el expediente. En noviembre se instalarán los consejos distritales en Coahuila, paso verificable del calendario. Después vienen las precampañas de enero y las campañas de abril. El punto crítico será la designación de la nueva presidencia nacional del instituto y la forma en que los partidos decidan si mantienen la crisis en el pleno local o la trasladan a la arena nacional.
