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RUTA 27 · HIGH

Morena nombra a Imelda Castro coordinadora en Sinaloa y ordena la sucesión de 2027

La designación llega después de que la senadora con licencia recorriera el estado, hablara de coalición con aliados y fijara el calendario de asambleas. El cargo no es aún candidatura, pero coloca a Castro en el centro de la operación electoral.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Morena designó a Imelda Castro Castro como coordinadora en Sinaloa rumbo a 2027. Castro es senadora con licencia que ya recorría el estado, negociaba coalición con PT y PVEM y organizaba asambleas internas. El cargo no equivale a candidatura registrada, pero la posiciona para la gubernatura y ordena la estructura territorial del partido en un estado clave.

Morena designó a Imelda Castro Castro como coordinadora en Sinaloa rumbo a las elecciones de 2027. El nombramiento no es una candidatura registrada ni una precandidatura formal ante el Instituto Nacional Electoral (INE), pero sí coloca a la senadora con licencia al frente de la operación política del partido en un estado donde la gubernatura y el Congreso local se renuevan en el mismo proceso.

La designación no ocurre en el vacío. Castro ya había informado que Morena y sus aliados —el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM)— comenzaron conversaciones para definir la estrategia de 2027, con opciones de coalición total, parcial o candidaturas comunes, y que las precampañas iniciarán el 4 de enero. También había anunciado 760 asambleas informativas entre el 29 de noviembre y el 13 de diciembre, y había reportado la integración de 300 mil militantes, 3 mil 800 comités seccionales y 20 consejos municipales.

El cargo de coordinadora funciona en la práctica como una precandidatura de facto: ordena la estructura territorial, mide lealtades internas y concentra la interlocución con aliados, aunque no constituya todavía un acto jurídico de precampaña. La diferencia importa porque el calendario electoral aún no abre formalmente las precampañas y porque Morena ha insistido en que las candidaturas se definirán por encuestas, criterios de paridad y acuerdos entre partidos.

El contexto interno es menos armónico de lo que sugiere el nombramiento. La propia evidencia periodística sobre Sinaloa describe a cuadros de base que reclaman espacios frente a lo que llaman "los de siempre", y advierte que la reelección y el nepotismo siguen siendo temas abiertos: la reforma propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum para prohibir ambos en cargos de elección popular no entraría en vigor en 2027, sino hasta 2030, según el texto. Ese diferimiento mantiene vivo el reclamo de renovación interna.

La lectura política

La designación redistribuye poder dentro de Morena en Sinaloa: quien coordina la estructura territorial controla el pulso de las asambleas, la integración de comités y la interlocución con los aliados, tres recursos que pesan cuando las candidaturas se definen por encuestas y acuerdos. Castro no llega como outsider: es senadora con licencia, recorrió sindicaturas y cabildos, y se reunió con regidores de Morena, el PVEM y el PT. El cargo formaliza una posición que ya ejercía de hecho.

El movimiento también envía una señal a los aliados. Al nombrar coordinadora a quien ya negociaba la coalición, Morena concentra en un solo perfil la relación con el PT y el PVEM, lo que puede facilitar un acuerdo de coalición total o parcial, pero también reduce los puntos de veto internos. Para los aspirantes locales, el mensaje es que la estructura se ordena alrededor de Castro, no de una competencia abierta.

El límite es claro: no hay candidatura registrada, no hay precampaña formal y las encuestas siguen siendo el mecanismo anunciado de selección. Si Castro no aparece en la boleta, el costo político será mayor porque el cargo ya la identifica como la cara de la operación. Si aparece, el nombramiento habrá funcionado como el paso previo que la evidencia sugiere.

Qué sigue

Las precampañas iniciarán el 4 de enero, según lo que Castro informó. Antes de esa fecha, Morena debe cerrar su estrategia de coalición con el PT y el PVEM y definir si habrá candidatura común o coalición total. Las 760 asambleas informativas previstas entre el 29 de noviembre y el 13 de diciembre serán el primer termómetro de la estructura que ahora coordina. El proceso interno de encuestas y paridad definirá si el cargo se convierte en candidatura o queda como posición de salida.