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RUTA 27 · HIGH

PAN amaga con tomar el INE si Morena impone a su consejera

Jorge Romero exige un comité técnico sin tintes partidistas para elegir a la próxima consejera presidenta y advierte movilizaciones si el nombramiento recae en un incondicional de Morena.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre organización y votación electoral
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El líder del PAN, Jorge Romero Herrera, exigió que el comité técnico que filtrará perfiles para la presidencia del INE sea apartidista y amenazó con tomar calles, San Lázaro y la sede del instituto si Morena impone a un incondicional. El pulso ocurre tras la renuncia de Guadalupe Taddei y define el árbitro que organizará la elección de 2027.

El presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, fijó este martes una línea de confrontación sobre el relevo en la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE): exigió que el comité técnico que analizará los perfiles de las candidatas sea apartidista y advirtió que su partido tomará calles, la tribuna de San Lázaro y la propia sede del instituto si Morena impone a un incondicional. Lo dijo desde la sede nacional del INE, arropado por legisladores federales.

La advertencia no es un trámite: es la primera vez que el PAN nombra explícitamente la sede del árbitro electoral como objetivo de movilización en el proceso de relevo. Romero planteó que el comité se integre con personas de la academia, universidades y colegios, y presentó un escrito para frenar contratos y nombramientos en el INE mientras se revisan posibles conflictos de interés de la saliente Guadalupe Taddei y de sus funcionarios relacionados con contratistas.

El dirigente blanquiazul también lanzó un llamado a la ciudadanía a defender la democracia y sostuvo que la próxima consejera debe ser "una mujer libre, una ciudadana apartidista y transparente". La exigencia llega en un momento en que la Cámara de Diputados tiene en sus manos la convocatoria y el calendario para designar a la nueva presidencia del organismo que organizará la elección federal de 2027.

La lectura política

En la práctica, el amago funciona como una jugada de posicionamiento doble: presiona a Morena en el terreno del nombramiento y, al mismo tiempo, coloca al PAN como el actor que fija el estándar de legitimidad del próximo árbitro. Si el comité técnico se integra con perfiles académicos, el partido gana margen para impugnar políticamente cualquier designación que no pase por ese filtro; si Morena lo desdeña, el PAN conserva el argumento de que el proceso nació viciado.

El incentivo de Romero es claro: la elección de 2027 se organizará con la presidencia que resulte de este relevo, y el PAN necesita un árbitro que no sea percibido como afín al oficialismo. La amenaza de tomar San Lázaro y el INE no es una candidatura ni una precandidatura: es una advertencia de conflicto que busca elevar el costo político de una imposición. El límite es que el PAN no tiene voto en el comité ni en la Cámara: su palanca es la presión pública y la amenaza de impugnación, no la decisión formal.

El movimiento también envía una señal a los aliados del bloque opositor y a los propios legisladores del PAN, que aparecieron junto al dirigente: el partido quiere capitalizar el desgaste de Taddei y presentarse como el guardián de la autonomía electoral. Queda por verse si esa retórica se traduce en una estrategia coordinada con otros partidos o se queda en un amago de conferencia.

Qué sigue

La Cámara de Diputados debe emitir la convocatoria y definir el calendario de designación; el comité técnico, si se integra como lo pide el PAN, revisará perfiles antes de que el pleno vote. El escrito presentado para frenar contratos y nombramientos en el INE deberá ser atendido por la autoridad electoral o, en su caso, por el órgano interno de control. La ruta de impugnación del PAN queda abierta si el nombramiento no cumple los criterios que exige.

La pregunta verificable es si Morena acepta un comité con perfiles externos o si la mayoría en San Lázaro impone su propio calendario. De esa respuesta depende si el relevo en el INE se procesa como negociación o como ruptura, y con ello el tono de la contienda de 2027.