RUTA 27 · MEDIUM
PAN y PRI negocian alianza en Zacatecas para frenar a los Monreal
Las dirigencias nacionales de ambos partidos exploran una coalición rumbo a 2027, pero Zacatecas no está entre los estados con acuerdo garantizado. Miguel Varela y Adolfo Bonilla se perfilan como los aspirantes de esa posible alianza.

El PAN, que dirige Jorge Romero Herrera, y el PRI, de Alejandro Moreno, mantienen conversaciones para construir una alianza en Zacatecas y disputar el gobierno estatal a los Monreal en 2027. Miguel Varela, alcalde de la capital, y Adolfo Bonilla, coordinador priista, aspiran a encabezarla. Aún no hay coalición ni candidatura formal; la definición podría llegar en diciembre.
El PAN y el PRI mantienen conversaciones para construir una alianza electoral en Zacatecas rumbo a 2027, con el objetivo declarado de terminar con el dominio del grupo Monreal en el gobierno estatal. La negociación involucra a las dirigencias nacionales de ambos partidos —Jorge Romero Herrera por Acción Nacional y Alejandro Moreno Cárdenas por el Revolucionario Institucional— y coloca a Zacatecas en la lista de entidades donde la oposición busca coordinar esfuerzos, aunque sin acuerdo cerrado todavía.
La conversación existe, pero Zacatecas no tiene garantizada la coalición: las negociaciones nacionales contemplan alianzas PRI-PAN en un máximo de diez estados y la entidad aún no figura entre los definidos. El propio PAN ha condicionado sus alianzas a las posibilidades de triunfo por entidad, criterio que Romero Herrera ha sostenido públicamente en otras plazas. Es decir, la disposición política está sobre la mesa, pero la decisión operativa sigue abierta.
En el terreno local hay dos nombres que se perfilan para encabezar una eventual candidatura común. Por el PRI, Adolfo Fito Bonilla Gómez fue nombrado coordinador estatal de los Defensores de la Patria, la estructura con la que el partido ordena su despliegue territorial. Por el PAN, Miguel Varela Pinedo, presidente municipal de Zacatecas capital, busca encabezar una candidatura respaldada por ambas fuerzas. Varela ya gobernó con una alianza PAN-PRI-PRD en 2024, cuando derrotó por 3 mil 301 votos a Jorge Miranda Castro, entonces alcalde que buscaba reelegirse y hoy secretario de Economía del gobierno de David Monreal Ávila.
Varela no es un perfil improvisado: su gestión municipal acumuló un conflicto de alto costo político con el gobernador por el viaducto elevado de 3 mil 654 millones de pesos, obra frenada por movilización ciudadana y recursos legales. La cancelación dejó un anticipo de 547 millones de pesos y una disputa con la constructora, que reclama otros 311 millones. Ese enfrentamiento lo posiciona como el rostro opositor más visible en la capital, aunque también lo ata a un conflicto financiero abierto.
La relación entre Varela y Bonilla es un factor que puede facilitar o complicar el acuerdo. Ambos mantienen una amistad de años y han evitado confrontarse públicamente pese a competir por la misma candidatura. Cuando Moreno nombró a Bonilla coordinador de los Defensores, Varela asistió al encuentro y después participó en una comida con la dirigencia priista, con conocimiento de su liderazgo nacional. Ese gesto no equivale a una candidatura compartida, pero sí a una señal de que la competencia interna no está rota.
La lectura política
En la práctica, las coordinaciones estatales de los Defensores de la Patria funcionan como plataformas de posicionamiento y, en varios casos, como precandidaturas de facto. Bonilla tiene el nombramiento formal del PRI; Varela tiene el respaldo territorial y el antecedente de haber ganado la capital en coalición. Ninguno de los dos es aún candidato registrado ni precandidato en términos legales, y la evidencia disponible no permite afirmar que exista un acuerdo para repartir la candidatura.
El incentivo del PAN es claro: Zacatecas es una de las 17 gubernaturas en disputa en 2027 y la oposición necesita demostrar que puede traducir conflictos locales en votos. El del PRI es preservar presencia en un estado donde su estructura ha sido desplazada por Morena. La alianza, si se concreta, no sería un acto de afinidad ideológica sino un cálculo de competitividad: ambos partidos ganan margen si suman, y lo pierden si compiten por separado.
El contexto interno de Morena también pesa. La designación de Verónica Díaz, excuñada de los Monreal, como coordinadora estatal de la 4T profundizó divisiones internas y, para la oposición, abre una ventana de oportunidad. Esa lectura es una interpretación de los actores opositores, no un hecho verificado sobre el comportamiento electoral.
Qué sigue
La definición de la candidatura podría alcanzarse en diciembre, si la coalición se concreta. Antes, las dirigencias nacionales deben decidir si Zacatecas entra en el paquete de alianzas PRI-PAN, que tiene un techo de diez estados. También está pendiente el método de selección: encuestas, acuerdo entre cúpulas o designación directa. Cualquiera de esas rutas definirá si Varela, Bonilla o un tercer perfil encabeza la eventual alianza.