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RUTA 27 · MEDIUM

PAN y PRI negocian coalición en Tamaulipas con la mira en 43 alcaldías

A siete meses de la elección del 6 de junio de 2027, los partidos miden bloques de competitividad y reclaman cuotas de candidaturas. En la capital, el PAN ya enfrenta un choque entre un empresario y el alcalde con licencia.

EN 30 SEGUNDOS

PAN, PRI, Morena, Verde y PT negocian alianzas y candidaturas para las elecciones del 6 de junio de 2027 en Tamaulipas, donde se renuevan 43 ayuntamientos y el Congreso local. El PAN y el PRI discuten una nueva coalición opositora y reclaman cuotas; Morena enfrenta competencia interna en Nuevo Laredo y en Victoria chocan dos aspirantes del PAN. El resultado ordenará también la sucesión de 2028.

A siete meses de la elección del 6 de junio de 2027, los principales partidos de Tamaulipas —PAN, PRI, Morena, Verde y PT— negocian alianzas y candidaturas para renovar los 43 ayuntamientos y el Congreso local. La disputa no es un trámite: define quién controla el territorio, quién administra el presupuesto municipal y qué estructura partidista llega con fuerza a la sucesión gubernamental de 2028.

El PAN y el PRI discuten una nueva coalición opositora, pero cada uno reclama una cuota distinta de candidaturas. El PAN sostiene que, tras revisar resultados previos, le corresponde una mayor proporción de las postulaciones; el PRI reclama influencia en municipios clave como Victoria. El diputado panista Gerardo Peña Flores clasificó los municipios en tres bloques de competitividad y pidió a su socio hacer lo mismo para facilitar la negociación. Esa propuesta, en la práctica, funciona como una metodología de reparto: primero se acuerda qué municipios son disputables y luego se asignan candidatos.

El punto de partida de cada partido es desigual. El PAN tuvo su mejor momento en 2016, cuando ganó la gubernatura con más de 721 mil votos, y desde entonces ha visto caer su apoyo. El PRI, en cambio, llegó a apenas 4.98% de los votos válidos en las últimas elecciones y perdió casi todas sus alcaldías previas. Esa asimetría explica por qué el PAN se siente con derecho a más espacios y por qué el PRI se aferra a los pocos bastiones que aún considera propios.

En Morena, la competencia interna se concentra en Nuevo Laredo, donde varios aspirantes disputan la alcaldía. La fragmentación no es menor: el partido gobernante llega a 2027 con la ventaja de la estructura federal, pero también con la obligación de administrar expectativas entre grupos locales que no siempre aceptan el dedazo. En la oposición, la disputa es paralela: definir quién encabeza la coalición y con qué método.

En la capital, el panorama se complica. El empresario Jorge “Tico” García fue anunciado como posible candidato del PAN, mientras el actual alcalde, Eduardo Gattás, también buscará la reelección. La coincidencia de dos aspirantes en el mismo espacio político anticipa una ruptura interna si no se resuelve con reglas claras. No se trata todavía de candidaturas registradas: son aspiraciones y posicionamientos que presionan la negociación.

La lectura política

El movimiento central es la negociación de una coalición opositora entre PAN y PRI. En la práctica, funciona como un mecanismo para ordenar la sucesión municipal y estatal antes de que el calendario electoral la imponga. Los incentivos son claros: el PAN quiere capitalizar su ventaja relativa y evitar que el PRI lo arrastre; el PRI necesita conservar presencia territorial para no desaparecer como fuerza relevante. La propuesta de clasificar municipios por bloques de competitividad es, en los hechos, una precandidatura de facto a la repartición de plazas: no define candidatos, pero establece el marco en el que se negociarán.

Quien gane la negociación no solo define candidaturas: coloca a su grupo en posición de disputar la sucesión de 2028. Por eso el pulso por Victoria y Nuevo Laredo importa más allá de esos municipios. En Morena, la competencia interna en Nuevo Laredo mide lealtades y contiene una posible ruptura; en el PAN, el choque entre García y Gattás en la capital envía una señal a aliados y adversarios sobre la capacidad del partido para imponer disciplina.

El límite legal es preciso: no hay coalición registrada ni candidaturas formales. Lo que existe es una negociación intensa que, si prospera, podría reordenar el mapa de poder en Tamaulipas. Si fracasa, cada partido llegará a junio de 2027 con sus propias divisiones.

Qué sigue

- La definición del método de reparto entre PAN y PRI, a partir de la propuesta de bloques de competitividad de Peña Flores. - La resolución de la disputa interna en Morena Nuevo Laredo y del choque PAN en Victoria entre Jorge “Tico” García y Eduardo Gattás. - El calendario electoral local: registro de coaliciones y precandidaturas ante el organismo electoral estatal, cuyas fechas marcarán el límite de las negociaciones. - La eventual inclusión del Verde y el PT en los acuerdos, que aún no se detalla en la evidencia disponible.