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PRI Colima reporta coalición con PAN casi lista; la definen las dirigencias nacionales
El dirigente estatal Enrique Rojas Orozco afirma que el acuerdo con el PAN está cerca, aunque él mismo ubica la decisión final fuera de Colima. El partido mantiene abiertos dos frentes: la continuidad de Tey Gutiérrez y la posible llegada de Virgilio Mendoza.

El presidente del PRI en Colima, Enrique Rojas Orozco, afirmó que la negociación con el PAN para una coalición rumbo a 2027 está 'muy avanzada', aunque los acuerdos finales dependen de las dirigencias nacionales. En paralelo, dijo que Tey Gutiérrez sigue siendo perfil del partido y celebró la disposición de Virgilio Mendoza, senador del PVEM, a sumarse a un frente opositor en el estado.
El presidente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Colima, Enrique Rojas Orozco, afirmó que las negociaciones con el Partido Acción Nacional (PAN) para una coalición rumbo a 2027 están "muy avanzadas" y que su formalización estaría próxima. La precisión importa: el propio dirigente acotó que los acuerdos definitivos corresponden a las dirigencias nacionales. Es la primera señal pública del priismo colimense sobre el ritmo de una alianza que hasta ahora se ha movido en el terreno de las conversaciones y no en el de los documentos.
Rojas Orozco explicó que la definición de alianzas deberá considerar la negociación de las 17 gubernaturas en disputa en el país y las condiciones políticas y electorales particulares de cada entidad. Los criterios que enumeró son competitividad electoral, resultados de encuestas y cumplimiento de las reglas de paridad de género. En términos formales, ni la coalición está constituida ni existe candidatura alguna: un convenio de coalición debe suscribirse por los órganos nacionales de ambos partidos y registrarse ante el Instituto Electoral del Estado de Colima (IEE Colima) dentro del calendario que ese organismo apruebe. Nada de eso ha ocurrido todavía.
La entrevista tuvo un segundo eje, igualmente relevante para el mapa interno del partido. Rojas Orozco aseguró que la alcaldesa de Villa de Álvarez, Tey Gutiérrez Andrade, continúa entre los perfiles considerados por el PRI, que mantiene comunicación con ella mediante mensajes y que hasta ahora no le ha comunicado ninguna decisión de abandonar el partido. Reconoció su trayectoria —la describió como candidata priista en cinco o seis ocasiones— y resumió la postura de la dirigencia con una frase: "Mientras no nos diga que ya no, nosotros la seguimos considerando". También admitió que su permanencia o salida dependerá de una decisión personal.
El tercer nombre fue el del senador Virgilio Mendoza Amezcua, expresidente municipal de Manzanillo en dos ocasiones y hasta hace poco dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Mendoza Amezcua renunció a esa dirigencia el 9 de octubre, en desacuerdo con la decisión nacional de su partido de mantener la alianza con Morena en Colima y con el respaldo a Rosa María Bayardo Cabrera como figura del proyecto morenista. Aclaró entonces que no abandonaba la militancia verde y planteó construir un frente político y ciudadano para competir por la gubernatura. Rojas Orozco dijo haber conversado con él y ver "con agrado su disposición" de enfrentar a Morena.
La lectura política
El anuncio cumple una función distinta a la que sugiere su literalidad. No describe un acuerdo cerrado, sino que fija una expectativa: instala la idea de que la coalición PRI-PAN en Colima es cuestión de días y, con ello, presiona a quienes dentro y fuera de ambos partidos siguen negociando. En la práctica funciona como una señal de dos direcciones, hacia las dirigencias nacionales —que retienen la firma— y hacia los liderazgos locales que deben decidir a qué barco suben antes de que se cierre el reparto.
El equilibrio interno es el punto sensible. El PRI colimense no tiene candidato definido y administra perfiles con lealtades no resueltas: Gutiérrez, alcaldesa en funciones con historial priista, y Mendoza, senador que sigue militando en el PVEM mientras negocia incorporarse a un frente opositor. Rojas Orozco no anuncia candidaturas; sostiene posiciones. Mantener a Gutiérrez "considerada" opera como contención de una posible salida, y la cortesía hacia Mendoza como invitación a un espacio que el PVEM local ya no le ofrece. Ninguna de las dos cosas es aún precandidatura: son posicionamientos que se volverán candidatura solo con reglas, encuestas y firma nacional de por medio.
El costo de la ambigüedad también es claro. Al no haber convenio ni fecha, el dirigente conserva margen para seguir conversando con empresarios, liderazgos sociales y aspirantes, como él mismo describió, sin comprometerse. Pero ese margen depende de una negociación que no controla: el reparto de las 17 gubernaturas. Colima, donde se renueva la gubernatura, es solo una ficha de ese tablero, y el criterio de competitividad que invoca la dirigencia estatal puede terminar pesando menos que el equilibrio nacional entre partidos.
Falta un elemento para sostener una lectura más fuerte: no hay documento, fecha ni declaración de la dirigencia nacional del PAN que confirme el grado de avance. La coalición, por ahora, es una afirmación unilateral.
Qué sigue
Rojas Orozco adelantó que las reuniones continuarán en las próximas semanas con otros actores políticos. Los pasos verificables son acotados: la definición de las dirigencias nacionales del PRI y del PAN sobre el reparto de gubernaturas, la eventual suscripción de un convenio de coalición y su registro ante el IEE Colima conforme al calendario electoral local. En paralelo, quedan pendientes la decisión personal de Tey Gutiérrez sobre su permanencia y la respuesta de Virgilio Mendoza a la invitación de sumarse al frente opositor, sin que hasta ahora exista anuncio formal de ninguno de los dos.