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RUTA 27 · MEDIUM

PT sella alianza con Lorenia Valles en Sonora y aprieta la sucesión de 2027

El partido respaldó a la coordinadora de Morena con 66 comités municipales, un gesto que ordena la coalición estatal pero también eleva el costo de cualquier ajuste interno.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Lorenia Valles, coordinadora de Morena en Sonora, recibió el respaldo de 66 comités municipales del PT y de sus dirigentes nacionales y estatales, con lo que concreta la alianza rumbo a 2027. El gesto la coloca como precandidata de facto al gobierno estatal, aunque no existe aún candidatura formal ni definición del método de selección.

Lorenia Valles, coordinadora en Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional de Morena en Sonora, concretó la alianza con el Partido del Trabajo (PT) en la entidad rumbo a la elección intermedia de 2027. En un evento en territorio sonorense, la también senadora con licencia recibió el respaldo de 66 comités municipales del partido y de sus principales liderazgos, entre ellos el comisionado nacional Benjamín Robles, el dirigente estatal Ramón Flores y Froylán Gámez, exaspirante petista a la gubernatura. Valles se colocó el chaleco rojo del partido y escribió en redes sociales que el PT es "un aliado histórico de nuestro movimiento de transformación social".

El acto no es un trámite menor. El respaldo de los 66 comités municipales del PT equivale a una estructura territorial completa puesta al servicio de una sola aspirante, antes de que exista candidatura formal. En los hechos, Valles opera ya como precandidata de facto al gobierno de Sonora: acumula el aval de dos partidos de la coalición —el Verde lo hizo desde su nombramiento— y ahora suma el de un aliado histórico que, en otras entidades, ha amenazado con ir por cuenta propia.

La secuencia importa. El 14 de octubre, Valles se reunió con el dirigente nacional del PT, Alberto Anaya, y con el coordinador del PVEM en el Senado, Manuel Velasco; de ese encuentro salió la posibilidad abierta de una alianza sonorense. Diez días después, la posibilidad se convirtió en acto público con dirigencias estatales y municipales en el mismo escenario. El PT no solo se suma: se fotografía sumado, lo que encarece políticamente cualquier marcha atrás.

Hay un dato que explica la premura. En la medición interna de Morena difundida el 5 de octubre, Valles ganó la coordinación estatal por apenas 5.50 puntos sobre Célida López, la contienda más cerrada del proceso rumbo a las 17 gubernaturas de 2027. Un margen así no cierra la disputa interna por sí mismo; la alianza con el PT y el Verde funciona como argumento de viabilidad: quien puede garantizar la coalición completa, sostiene el razonamiento, es quien debe encabezarla.

La lectura política

El movimiento cumple una función de ordenamiento, no de formalización. Valles no es candidata registrada ni precandidata en términos legales: es la coordinadora estatal de Morena que acumula avales partidistas y se presenta públicamente como la opción natural para 2027. La distinción no es cosmética: el calendario electoral y el método de selección de candidaturas siguen sin definirse, y la dirigencia nacional de Morena no ha emitido una designación.

El incentivo del PT es doble. Por un lado, asegura presencia en la coalición sonorense y coloca a su militancia en la estructura de campaña; por otro, envía una señal a la dirigencia nacional de Morena en un momento de tensión: el partido ha planteado una segunda vuelta de encuesta en Zacatecas, Michoacán, Colima y Nuevo León, donde sus aspirantes quedaron fuera. Sonora se convierte así en el ejemplo de lo que el PT puede ofrecer cuando se le integra, y en recordatorio de lo que puede retirar cuando no.

Para Valles, el cálculo es de contención interna. Froylán Gámez, su excompetidor petista, fue nombrado días antes vocero de su coordinación estatal; ahora aparece en el evento como comisionado de afiliación. La alianza con el PT también sirve para absorber a un rival local y convertirlo en operador, no solo para sumar votos. Es la lógica clásica de la coalición: ampliar el bloque y reducir el número de actores con incentivos para romperlo.

El costo está del otro lado. Célida López y los demás participantes del proceso interno firmaron un acuerdo de civilidad para respetar la encuesta, y Valles ha insistido en la unidad. Cada aval externo que recibe refuerza su posición, pero también puede leerse, dentro de Morena, como una forma de preconfigurar el resultado antes de que el partido decida. La dirigencia nacional conserva la facultad de definir el método; la alianza no la obliga jurídicamente, aunque políticamente la presiona.

Qué sigue

El primer paso verificable es la definición del método de selección de candidaturas de Morena para las 17 gubernaturas, que la dirigencia nacional no ha cerrado. En paralelo, el PT deberá formalizar su participación en la coalición estatal ante las instancias electorales correspondientes, y el PVEM confirmar por escrito lo que ya respaldó políticamente. La disputa por la segunda vuelta de encuesta en Zacatecas, Michoacán, Colima y Nuevo León seguirá siendo el termómetro de la relación entre Morena y el PT: si esa tensión se resuelve, la alianza sonorense se consolida; si se agrava, el PT podría replantear su respaldo en otras entidades. Falta además que el Instituto Nacional Electoral (INE) y el organismo electoral estatal definan plazos y reglas de precampaña, que marcarán cuándo Valles puede o no presentarse formalmente como aspirante.